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La aporofobia, el odio contra el pobre, entra en el Código Penal

La organización Hogar Sí, que lucha para conseguir que ninguna persona viva en la calle, celebra la decisión: "El daño es mayor pues es un delito fruto del odio a lo que esa persona representa".

Persona sin hogar
Una persona sin hogar en una calle del centro de Madrid. Gerard Julien / AFP

La aprobación este jueves de la Ley de protección integral a la infancia y la adolescencia presta atención también al problema de la aporofobia, el odio al pobre. A través de una disposición –práctica legislativa habitual– se reforma el Código Penal para introducir como circunstancia agravante la discriminación por edad y la aporofobia.

De esta forma, los jueces y fiscales podrán perseguir de manera más eficaz los delitos que se cometen contra personas por el hecho de estar en situación de sinhogarismo o de pobreza.

Una decisión que la organización Hogar Sí, entidad de ayuda a las personas sin hogar, ha recibido con entusiasmo: "A partir de ahora, cualquier delito que se cometa contra personas por el hecho de estar en situación de sinhogarismo o de pobreza será especialmente perseguido, ya que se considera que el daño es mayor pues es un delito fruto del odio a lo que esa persona representa".

La iniciativa es una demanda durante años tanto de organizaciones de atención a las personas sin hogar, como Hogar Sí, como de las Fiscalías de Delitos de Odio, sobre todo desde el asesinato de Rosario Endrinal en un cajero en 2005.

Para la entidad, "es un gran avance en el reconocimiento de la discriminación sistemática que sufren las personas en situación de sinhogarismo", que espera favorezca la detección de los casos, dada la infradenuncia de estos tipos de delitos.

Así, el cambio ofrecerá herramientas para la reparación de las víctimas y para la persecución de delitos de odio por aporofobia, discursos de odio hacia las personas en situación de sinhogarismo, discriminación laboral y la negación de servicios tanto en instituciones públicas como privadas.

Las víctimas de estos delitos serán consideradas víctimas de delitos de odio, y por tanto serán resarcidas y protegidas acorde con el daño sufrido, recuerda la organización.

Además, todos aquellos discursos que fomenten el odio a las personas por su situación de sinhogarismo serán considerados discursos de odio y perseguidos como tal, y las asociaciones y organizaciones que lo fomenten podrán ser declaradas ilícitas, explica Hogar Sí.

Esta medida convierte a España en uno de los estados pioneros a nivel europeo, y seguramente del mundo, en la lucha contra la aporofobia y en perseguir y reconocer este tipo de delitos y sus causas, concluye la entidad.

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