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Blesa se despide con malos resultados y peores augurios

El presidente de Caja Madrid acusa a Díaz Ferrán de haber defraudado su confianza

VIRGINIA ZAFRA

Caja Madrid es una entidad mucho más grande y moderna que cuando Miguel Blesa empezó a dirigirla hace 13 años. Sin embargo, el presidente no va a poder despedirse con honores. Ayer, en su última comparecencia pública antes de dejar el cargo, presentó los beneficios más bajos de la entidad desde 1996 y auguró serios problemas para el ejercicio en curso.

En 2009, la caja ganó 265,8 millones de euros, un 68,4% menos que el año anterior, lo que retrotrajo los números al inicio del mandato de Blesa. El presidente admitió sentirse apenado por no poder "irse por la puerta de los grandes beneficios", pero explicó que ha preferido dejar preparada a la caja (con unas provisiones voluntarias de 484 millones para afrontar posibles problemas) de cara al durísimo año que acaba de iniciarse. "2009 ha sido un año para olvidar, aunque a lo mejor en 2010 lo echamos de menos porque pinta aún peor", dijo Blesa para justificar los escasos beneficios. Lejos quedan ahora los 2.861 millones ganados en 2007 tras la venta de Endesa y los 1.000 millones en los que se había instalado la entidad en los últimos años.

"Pasada la crisis, la caja seguirá el camino que ha tenido en estos años", dijo Blesa, quien se mostró convencido de que su sucesor, Rodrigo Rato, estará encantado con el colchón de provisiones que le va a dejar creado.

Tras un año en silencio sobre la guerra de poder desatada en torno a la caja y que ha acabado por provocar su relevo, Blesa prefirió ayer guardarse las críticas por los ataques recibidos y en tono elegante llegó a mostrar agradecimiento a todos aquellos que en algún momento le han dado su confianza, entre los que se encuentra (aunque no la citó) Esperanza Aguirre, quien tanto ha luchado por echarlo.

Con quien no tuvo piedad fue con Gerardo Díaz Ferrán, el presidente de la CEOE y consejero de la caja. "Es un hecho desagradable donde los haya", dijo en relación al impago de los créditos de 26,5 millones y al descubrimiento de que había presentado las mismas garantías a dos entidades diferentes. Con este comportamiento "ha defraudado la confianza del consejo", aseveró Blesa, y añadió: "Siempre he tenido buena relación con él y no quiero juzgar por qué las personas llegan a hacer algunas cosas". El presidente dijo que no está claro si podrán llegar a un acuerdo de refinanciación esta semana, con lo que no es descartable que se inicie el proceso de embargo.

Fuentes cercanas a Díaz Ferrán aseguraron a Efe que la situación "desagradable" se hubiera evitado si la caja hubiera aceptado las garantías "más que suficientes" que le han ofrecido.

 

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