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Cientos de motos en el Vaticano exigen la libertad de secuestrados del mundo

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Los 130 motociclistas que componen la Caravana por la Libertad de los Secuestrados llegaron hoy a la Plaza de San Pedro, donde se les unieron cientos de motoristas italianos, como colofón a una iniciativa que ha recorrido 5.000 kilómetros exigiendo la liberación de todos los rehenes.

Los integrantes de este proyecto colombiano, quienes el miércoles entregarán al papa Benedicto XVI un casco que conmemora esta iniciativa, entraron en la plaza del Vaticano sobre sus vehículos y acompañados por varios clubes de motociclistas italianos que les mostraron su solidaridad.

En total, según los organizadores, unas 600 motos de gran cilindrada se concentraron frente a la basílica de San Pedro para asistir al Angelus, el rezo del mediodía conducido por el Santo Padre, que envió un saludo a Colombia.

Un saludo que los motoristas agradecieron con una atronadora demostración de la potencia de sus motores y con el lanzamiento de globos blancos, símbolo de la paz.

La caravana, que exige la liberación de las personas que continúan secuestradas no sólo en Colombia, sino también en otros lugares del mundo como México, Guatemala, El Salvador, Venezuela, Brasil, Irak, Afganistán, Chechenia o la franja de Gaza, llegó a la última etapa de su viaje con visibles muestras de emoción.

Una vez en la plaza, los miembros de la expedición tuvieron la oportunidad de abrazarse y hacerse fotos en un ambiente de felicidad por haber conseguido "un logro", en opinión de Rosa Alejandra Vallejo, secuestrada hasta hace dos meses por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que ha realizado el viaje con la caravana.

"Para sobrevivir, la única cosa que puedes hacer es no pensar; no pensar en tu familia ni en tus amigos", comentó Vallejo a Efe sobre su cautiverio de cuatro años, a la vez que destacó la necesidad de que el mensaje que han llevado hasta el Vaticano "se haga oír en todo el mundo".

Los motoristas, que ayer fueron recibidos por el teniente de alcalde de Roma, Mauro Cutrufo, a su llegada a la Ciudad Eterna, han recorrido más de 5.000 kilómetros en nueve días, desde que salieran de Madrid el 6 de noviembre.

Un recorrido que les ha llevado a ciudades como Valencia, Barcelona, París, Lyon, Marsella, Génova, Milán y Florencia, pero que también se ha hecho "muy difícil", según el organizador de la iniciativa, el periodista colombiano Herbin Hoyos, por culpa de las inclemencias del tiempo.

"Nos enfrentamos a tormentas de viento y a temperaturas por debajo de los cero grados", explicó Hoyos en declaraciones a Efe, y agregó que varias personas tuvieron síntomas de hipotermia.

Incluso sufrieron accidentes y se perdieron en varias ocasiones, lo que, añadido a las maratonianas jornadas de más de 400 kilómetros, les llevó "al límite" de su resistencia física.

Y es que la intención de los motoristas al realizar esta marcha en invierno era "traer el mensaje de que no era un paseo en moto por Europa", sino una caravana comprometida con el objetivo de atraer la atención del mundo hacia las víctimas de secuestros.

Pero todo ese esfuerzo se ve recompensado por momentos "de mucha emoción", como el que Hoyos vivió bajo la Torre Eiffel de París, donde se encontró con el capitán del Ejército colombiano Raimundo Malagón, quien pasó once años secuestrado por las FARC hasta que fue liberado en 2008 durante la "Operación Jaque", en la que también recuperó la libertad la política Ingrid Betancourt.

"Nos dimos un abrazo, se nos inundaron los ojos y, como hacemos cada vez que nos encontramos con un secuestrado, nos declaramos hermanos para siempre", relató Hoyos.

Sentimientos "encontrados", en palabras del embajador de Colombia en Italia, Sabas Pretelt, quien destacó el dolor de saber que aún existe gente secuestrada en el mundo y la "solidaridad" que demuestra la presencia de tantos motoristas en el Vaticano.

El próximo recorrido que realizarán los motoristas tendrá como punto de llegada Moscú, donde serán recibidos por el patriarca ortodoxo ruso, y a finales de la primavera de 2010 se trasladarán a Estados Unidos, donde pretenden entrevistarse con el presidente de ese país, Barack Obama, "no como jefe de Estado, sino como Premio Nobel de la Paz", precisó el periodista colombiano.

En caso de que este recibimiento tenga lugar, Obama, como jefe de Estado, también recibiría el llamado "Casco de la Libertad", que Hoyos entregará el miércoles al Papa, de color blanco y con las palabras "Paz" y "Libertad" grabadas en caracteres dorados en la parte trasera.

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