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Condenado el asesino de Palomino a 26 años de prisión

El juez ha considerado el agravante ideológico. El militar negó ser de extrema derecha y se definió como "un español al que le gusta que gane la Selección". La Fiscalía pedía 30 años

ÓSCAR LÓPEZ FONSECA / YERAY CALVO

El asesino de Carlos Palomino, Josué Estébanez, ha sido condenado a 26 años de prisión (sentencia) por el asesinato con agravante de móvil ideológico. Además deberá pagar a la familia de la víctima 100.000 euros.

El tribunal considera que Estébanez es culpable de un delito de asesinato con la agravante de odio ideológico, por el que le impone 19 años de cárcel, y de otro de homicidio en grado de tentativa, por el que le condena a 7 años de prisión.

Durante el proceso judicial la defensa trató de evitar que este tipo de agravante se llegara a materializar. De hecho, la defensa se basó en que el crimen cometido en el metro de Madrid fue en realidad un "homicidio imprudente", un argumento que van en consonancia con las declaraciones del propio Josué, el autor del asesinato, que ya intervino en el juicio hace unos días.

Para ello Josué se acogió a tres eximentes para pedir una pena máxima de 6 meses por el asesinato de Palomino, y otros tres meses por otro apuñalamiento: 'miedo insuperable', 'legítima defensa' y 'estado de necesidad'.

Durante su intervención en el juicio del pasado 14 de septiembre negó ser neonazi, y se autodefinió como un "español que le gusta que gane la selección española".

Movimiento contra la Intolerancia considera que la sentencia es "pedagógica"

 

Sin embargo, un policía que intervino en su detención señaló ante el juez de la Audiencia Provincial de Madrid que Josué vestía "como un skin neonazi" el día de autos. Otros dos de los policías que le detuvieron señalaron al tribunal que Josué estaba "muy tranquilo" en el momento de su detención y que se le requisó un puño americano.

Durante el juicio reconoció que apuñaló a Palomino en legítima defensa, al verse acorralado, dijo. Sin embargo, los testigos certificaron que el asesino llevaba preparada su arma, tal y como planteó la fiscal.

El presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, considera que la sentencia es "pedagógica" y de "gran altura al reconocer el odio ideológico como agravante" por primera vez en Madrid

El abogado de la familia de Palomino no descarta recurrir la sentencia

Mientras tanto, el abogado de la familia de Palomino está "moderadamente satisfechos por el hecho de que se haya aplicado el agravante idieológico" ya que "la ideología anti-fascista de Carlos", fue "la motivación por la que se cometieron los hechos". Sin embargo, "la madre de Carlos estaba disgustada, cualquier pena, fuese la que fuese, no iba a ser acorde con sus pretensiones, porque la única pretensión es que no hubiese pasado esto", aseguraba el letrado. "Veremos lo que me dice la madre de Carlos, si vamos a recurrir o no", concluye.


Josué Estébanez de la Hija fue el autor de la puñalada mortal que acabó en noviembre de 2007 con la vida del menor Carlos Palomino en el Metro de Legazpi, cuando se dirigía a reventar una manifestación convocada por las Juventudes de Democracia Nacional.

Al llegar a la plaza de Legazpi de la capital, observó que en el andén había un grupo de jóvenes con estética antifascista, a sabiendas de que se había convocado una contramanifestacion para reventar la de Democracia Nacional. Provisto de una navaja, que ocultó en la cara posterior del antebrazo, se dirigió hacia una de las puertas del vagón al que se disponían a entrar los chavales.

Entre los chicos estaba la víctima quien le realizó unos comentarios que se desconocen, a los que el procesado respondió clavándole la navaja que portaba.

Tras apuñalar al joven, el agresor salió corriendo, siendo perseguido en su huida por un grupo de jóvenes no identificados que lograron retenerle. Gracias a esta intervención, la Policía detuvo al supuesto asesino, a quien se le incautó un puño americano. Dos días después, ingresó en prisión provisional.