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Convocada una marcha contra las agresiones fascistas

S. H.

La muerte de Carlos Palomino hace dos años a manos del neonazi Josué Estébanez es el último caso más visible y mediático de agresión fascista. Pero ocurren otras, casi a diario, donde los ultras cometen agresiones por la raza, la ideología o la condición social de sus víctimas. En repulsa por estos ataques, distintas organizaciones antifascistas de Madrid han convocado para mañana al mediodía una concentración en la Puerta del Sol.

Bajo el lema Stop terrorismo fascista, los convocantes quieren llamar la atención sobre distintos ataques recientes de índole neonazi, como el asesinato del rumano Giovanni Musat en La Cabrera (Madrid) o la agresión sufrida por Rafael Santamaría, un indigente al que un grupo de fascistas le dieron una paliza.

La concentración no cuenta con la aprobación de la Delegación del Gobierno en Madrid ni del Tribunal Superior de Justicia.

Un portavoz de la Delegación señaló ayer que la petición ha sido rechazada por dos motivos: "Ha sido pedida fuera de plazo y, además, coincide en lugar y fecha con otra manifestación, la del Día Mundial de la Salud Mental, que sí que ha sido solicitada dentro de los límites establecidos".

Aun así, los convocantes mantienen la protesta. La Coordinadora Antifascista de Madrid, a través de un comunicado, considera que "una excusa burda sirve para denegar una movilización que denuncia al fascismo y pone al descubierto su carácterterrorista".

Los antifascistas critican el hecho de que la Delegación del Gobierno les impidiera también manifestarse el pasado 16 de enero. Y consideran que no se aplica la misma dureza en los permisos para las concentraciones de los grupos de ultraderecha.