Este artículo se publicó hace 17 años.
Experiencias sabáticas a medida
Ya no es tan raro en España dedicarse por unos meses a ayudar a los demás

Enseñar matemáticas a niños desfavorecidos en India, hacer prácticas en una bodega de moda en Estados Unidos, reconstruir un pueblo en Venezuela o aprender inglés en Australia.
Ya no es tan raro en España apuntarse a unos meses sabáticos y seguir la costumbre importada de Europa para reforzar la formación o dedicar ese tiempo a ayudar a los demás. Sabedora de esta tendencia, Sabática nació para ofrecer y gestionar un amplio abanico de alternativas, en el que se incluyen las citadas.
Hace tres años, no existía en España ninguna empresa que se dedicara a organizar este tipo de experiencias sabáticas. Y en este vacío vio Meritxell Morera un nicho de mercado para montar su propia empresa, aprovechando sus lazos con el mundo de las organizaciones internacionales sin ánimo de lucro, que conocía bien por su trayectoria profesional en Copenhague.
Con la crisis, sube el número de parados que opta por formarse fuera"A veces, en España no se valoran tanto estas experiencias como en otros países de Europa", apunta la fundadora y directora ejecutiva de Sabática, que contó en su proyecto con el respaldo financiero del Instituto Municipal de Promoción Económica de Mataró, su localidad natal.
"Los jóvenes son los que más se lanzan a este tipo de experiencias, pero también tenemos clientes mayores de 50 años, que pueden acceder a cursos de inglés a medida", señala Morera. Según el primer estudio español sobre tiempo sabático que acaba de difundir la empresa, el 78% de los que hace un paréntesis en su trayectoria profesional o en sus estudios (gappers, en jerga de entendidos) tiene entre 18 y 30 años y el 69% del total son mujeres.
Los españoles, al contrario que otros europeos, son remisos a coger el mítico año sabático y optan por temporadas de, como mucho, seis meses.
Ayudar a niños enIndia o Costa Ricao trabajar en EEUU, entre las opcionesLa crisis también ha traído cambios. "Si hace dos años, de los que optaban por un tiempo sabático había un 2% de parados, ahora ha subido al 15% y prefieren las prácticas remuneradas", apunta Meritxell Morera. La tendencia puede ir a más porque las empresas promueven ahora las excedencias para ahorrar gastos.
En cuanto al coste de los programas, la mayoría cuesta menos de 1.000 euros para estancias inferiores a seis meses. En las prácticas remuneradas, se suele lograr un dinero extra tras cubrir gastos.
El oso perezosoMás de la mitad de los gappers escoge un trabajo social o medioambiental. "Costa Rica es un buen destino porque es atractivo y fácil para aquellos que no han tenido contacto con el voluntariado social", señala Meritxell Morera.
Para los concienciados con el medio natural, ese destino ofrece una tarea tan peculiar como contribuir a mantener la especie autóctona del oso perezoso.
También se puede trabajar por el medio ambiente en sitios espectaculares como el parque nacional del Gran Cañón en EEUU. Todo es cuestión de poder hacer un paréntesis útil.
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