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La fotografía documental de Isabel Muñoz sobre las Maras centra Periscopio 09

EFE

La fotografía documental de Isabel Muñoz, con su trabajo sobre las "Maras" de El Salvador, es una de las exposiciones principales de las once que componen la cuarta edición de Periscopio, que comienza hoy.

Una de las protagonistas de esta cita anual con el fotoperiodismo es la fotógrafa catalana Isabel Muñoz, reconocida a nivel internacional con galardones como el "World Press Photo".

Su trabajo, realizado en 2006, sobre las pandillas de adolescentes y jóvenes conocidas como maras ha llegado a Vitoria de la mano de los organizadores de Periscopio, y se podrá ver hasta el 9 de diciembre en la Sala Fundación de Caja Vital.

Un total de 107 fotografías, en su mayoría en blanco y negro, y la mitad de ellas de gran formato, muestran el lenguaje de la violencia a través de los tatuajes que cubren el cuerpo de sus protagonistas, pandilleros jóvenes y adolescentes surgidos de la miseria y de la marginación social de El Salvador.

La muestra, que ha recorrido varios países, fue presentada ayer en la capital alavesa por su autora, Isabel Muñoz, quien ha dicho que a través de este trabajo descubrió "la sensualidad del mal".

"A través de la fotografía descubro muchas cosas", ha relatado, una de ellas, "que la mirada es una fuente inagotable, no engaña nunca".

Muñoz ha explicado que una impresora digital la ayudó a ganarse la confianza de las maras, ya que cada vez que sacaba una fotografía a uno de sus miembros la imprimía al momento y se la entregaba, para que pudiera comprobar el resultado.

Para hacer este trabajo tuvo que adentrarse en las prisiones de Ciudad Barrios, Sensuntepeque y Zacatecoluca (El Salvador), y, pese al machismo que impera en la sociedad de Centroamérica, ha dicho, consiguió que la respetaran.

En las cárceles de mujeres, donde el machismo no era una barrera en su trabajo, observó que "una mujer nunca deja de ser mujer", ni siquiera en la cárcel.

Muñoz ha explicado que, cuando iba a tomar una fotografía de una integrante de las Maras, de repente, "de la nada, sacaban una plancha y comenzaban a alisarse el pelo".

La autora de "Maras. La Cultura de la violencia" no pretende, dice, juzgar a las personas que aparecen en este trabajo ni analizar social o antropológicamente el fenómeno de las Maras, sólo es "un testigo de esa realidad".

Asimismo, ha lamentado el asesinato del fotógrafo y cineasta Christian Poveda, especialista en Maras, a quien no conoció de manera personal pero sí su trabajo.

Durante la presentación de la exposición, el coordinador de Periscopio, Paco Valderrama, ha informado de que el fotógrafo español herido en agosto en una explosión en Afganistán, Emilio Fernández Morenatti, no ofrecerá la conferencia que tenía previsto al inicio de Periscopio, debido a que todavía está convaleciente en un hospital de Washington.

"El reportero tiene muchos dolores y a veces sufre depresiones pero, pese a todo, quiere volver a Pakistán", ha asegurado Pablo Juliá, comisario de la muestra de Morenatti y director del Centro Andaluz de la Fotografía (CAF).

No obstante, sí se podrá ver en el Museo de Bellas Artes de Vitoria su exposición sobre los malos tratos a mujeres en Pakistán.

Periscopio se celebrará entre hoy y el 9 de diciembre. Habrá once espacios expositivos y más de 700 fotografías, algunas de ellas inéditas.

La agencia Reuters participará nuevamente este año, pese a que el anterior una de sus exposiciones quedó destrozada en un acto vandálico.

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