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Todas las pistas conducen a Camps

La financiación ilegal del PP valenciano, la amistad con El Bigotes y los contratos de la Generalitat señalan directamente al president

FERNANDO VARELA

La estrategia de Mariano Rajoy para afrontar las consecuencias del sumario de la trama Gürtel consiste en agotar las responsabilidades políticas derivadas de la rama valenciana del caso en el secretario general del Partido Popular de aquella comunidad, Ricardo Costa. No obstante, las pruebas recopiladas por la Policía incluidas en el sumario apuntan directamente al president de la Generalitat, Francisco Camps , como la figura de referencia en los tres asuntos clave que afectan al PP del País Valenciano: la financiación ilegal del partido, la relación personal de Camps con el responsable de la trama empresarial en Valencia y los contratos otorgados por la Generalitat a Orange Market.

Las conclusiones del informe policial sobre la financiación ilegal del PP valenciano, que ya está siendo investigado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, ponen de manifiesto la existencia de "una vinculación directa con responsables del PPCV y de los órganos de gobierno de la Comunidad Valenciana", cuyo máximo responsable, en ambos casos, es el president de la Generalitat y del partido, Francisco Camps. La sociedad Orange Market , se explica en el informe, prestó "servicios tanto para el PP como para las diferentes consejerías y entes públicos de la Generalitat", hasta el punto de que el cobro de las deudas se negociaba tanto con "responsables políticos del PP como de la Comunidad".

El principal vínculo del Bigotes con el PP y la Generalitat es el propio president

La implicación directa, según la Policía, del vicesecretario de Organización del partido, David Serra; de la tesorera, Yolanda García, y del vicepresidente de la Generalitat, Vicente Rambla (además de Ricardo Costa, secretario general), señala directamente a Camps en su condición de máximo responsable de todos los implicados en el caso.

La investigación policial ha revelado el modus operandi de la financiación ilegal. Actos del PP organizados por Orange Market no los pagaba el partido, sino media docena de empresarios valencianos. Los mismos hombres de negocios "tienen contratos vigentes, prestan servicios y realizan obras para las Administraciones Públicas obtenidos como contraprestación a los favores realizados para la formación política". Por sino fuera suficiente, Ricardo Costa, que era, según la Policía, "el canalizador de los pagos con fondos ajenos al sistema financiero", aseguró ayer que siempre se ha ceñido "a las directrices"de Camps.

El jefe de la trama Gürtel en el País Valenciano era Álvaro Pérez, El Bigotes, que dirigía Orange Market. Y el vínculo de El Bigotes con el PP y con la Generalitat valenciana no es otro que el propio Francisco Camps.

De la intensidad de su relación ha quedado constancia a través de una conversación grabada por la Policía en la que el president se refería a Álvaro Pérez como "amiguito del alma" y declaraba quererle "un huevo".

En un momento dado de la conversación, cuando El Bigotes le dice que puede contar con su lealtad durante muchos años más, Camps no duda en corregirle: "Perdona, ¿durante muchos años? No, hijo de puta, durante toda tu vida. (...) No tienes que decir durante muchos, porque eso tiene un límite, una caducidad. Durante toda tu vida...". En la misma conversación, Álvaro Pérez está a la altura del afecto del president. "Te quiero mucho a ti y a tu familia, ¿vale?"

La financiación ilegal del partido se nutría del Govern: los dos con Camps en la Presidencia

En otro diálogo, también intervenido por orden judicial, Camps emplaza a El Bigotes a quedar con él. "Yo quiero que nos veamos con tranquilidad para hablar de lo nuestro, que es muy bonito".

De la influencia de Álvaro Pérez sobre el president da idea otra conversación suya grabada por la Policía, esta vez con Ricardo Costa, en la que queda de manifiesto la influencia que el dirigente de la trama tiene sobre el presidente de la Generalitat. Según este diálogo, Costa pidió ayuda a El Bigotes para que le nombraran consejero del Gobierno valenciano. El Bigotes aceptó el encargo y Costa le trasladó los términos concretos de su candidatura para que se los trasladase tal cual: "Yo como secretario general le puedo ser más útil si [el president] me pusiera en el Gobierno", le cuenta.

"Hecho. No sabes cuanto me alegra poder servirte de algo, Ric" , le contesta El Bigotes tras la larga exposición. "No, coño. Me sirves de mucho. Aunque no sirva de nada por lo menos lo intentamos, ¿no?", concluye Costa.

Orange Market, como acredita la investigación judicial, hizo del País Valenciano (incluidas consejerías y entes públicos) su principal cliente, hasta el punto de que las adjudicaciones recibidas entre 2005 y 2009 superaron los siete millones de euros. Y lo hizo con una plantilla de apenas cinco empleados.

El grueso de este dinero corresponde a la organización, en años sucesivos, de la presencia de la Generalitat en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), que le supuso más de cinco millones. También destacan, entre otros, contratos para organizar la participación del País Valenciano en otras ferias, así como la fiesta de inauguración de la carrera de veleros Volvo Ocean Race.

La trama utilizó asiduamente la técnica de trocear los contratos

Para evitar el control público de los contratos y su efectiva fiscalización contable, la trama utilizó asiduamente la técnica de trocear los contratos por debajo del límite legal que obliga a aplicar normas de transparencia y libre concurrencia.

Los socialistas valencianos han pedido reiteradamente que se investiguen los contratos de la trama con el Gran Premio de Fórmula 1 de 2008 y con la visita del Papa de 2006, dos grandes eventos con gran protagonismo de Camps sobre los que albergan sospechas.

El instructor del caso Gürtel en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), José Flors, dictó un auto demoledor contra el presidente de la Generalitat por aceptar regalos de la trama corrupta supuestamente dirigida por el empresario Francisco Correa. Flors (al igual que Baltasar Garzón y la Fiscalía) vio "suficientes indicios racionales" de la comisión por parte de Camps de un delito de cohecho previsto en el artículo 426 del Código Penal, que prevé castigar a "la autoridad o funcionario público que admitiere dádiva o regalo que le fueren ofrecidos en consideración a su función".

José Flors dictó un auto demoledor contra el presidente de la Generalitat

Flors, antes de que la sala presidida por el magistrado al que Camps considera "amigo íntimo" decidiese archivar el procedimiento, concluyó que "la verosimilitud inicial" sobre la posible existencia de delito había "alcanzado el grado de realidad muy probable". De hecho, llegó a sugerir que Camps mintió cuando declaró ante él, porque no aparecen los ingresos en efectivo que el presidente dijo haber hecho para pagar trajes, corbatas y calzado.

El caso contra Camps por cohecho, aparcado por el Tribunal Superior de Justicia de Valencia, está ahora en manos de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, que debe decidir si da la razón a los recursos presentados por la Fiscalía y por los socialistas valencianos contra la decisión de dar carpetazo a la investigación.

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