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Un político metido a rector de cajas

Juan Pedro Hernández Moltó llevaba 10 años al frente de CCM 

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'¡Míreme a los ojos!'. Pocos esperaban la dureza y la agresividad con la que el portavoz socialista Juan Pedro Hernández Moltó se dirigió al ex gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, en su comparecencia en el Congreso de los Diputados, hace ahora 15 años. La dimisión del gobernador (que fue quien pilotó la crisis bancaria de los años ochenta) por supuesto tráfico de influencias y por no haber declarado a Hacienda sus ganancias en unas inversiones financieras, fue uno de los primeros escándalos de la última legislatura de Felipe González. Y el entonces diputado trató de marcar distancias respecto a Rubio y expresar la decepción del PSOE sobre su actuación, con una intervención por la que todavía es recordado.

La memoria colectiva es frágil. En realidad, la frase con la que Hernández Moltó inició su duro parlamento contra el ex gobernador no era exactamente la que se le recuerda. Lo que dijo fue: 'Señor Rubio, ¡míreme a la cara! ¡De frente! Me recuerda, ¿no?'. Así lo recoge el Diario de Sesiones de la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados de aquel 15 de abril de 1994 (página 5.389). Así continuaba: '¿Recuerda a muchos de los diputados y diputadas de este Grupo Socialista? Hace dos años, con motivo de lo que se dio en llamar el asunto Ibercorp, estábamos discutiendo también en esta Comisión. (...) Si quiere que le diga la verdad, señor Rubio, mi grupo tiene la sensación de haber sido sorprendido y traicionado en aquella buena fe'.

No conocemos con qué cara habrá mirado este fin de semana al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (quien, por cierto, en abril de 1995 pasó del Tribunal de Defensa de la Competencia a la Comisión Nacional del Sistema Eléctrico), ahora que, con la intervención por parte del supervisor, ha perdido la presidencia de la Caja Castilla-La Mancha (CCM), a la que llegó hace diez años.

El suyo es otro de tantos casos de políticos de uno u otro color que han llegado a la presidencia de una caja de ahorros española. Juan Pedro Hernández Moltó (Alicante, 1952) es un veterano socialista que repartió sus actividades políticas entre la comunidad de Castilla-La Mancha y el Parlamento nacional .

Economista por la Universidad Complutense y con una estancia en Oxford para ampliar su formación, fue profesor de universidad, antes de saltar a la Administración castellano-manchega. En la etapa preautonómica estuvo al frente de la Consejería de Transportes y, ya con estatuto, de la de Economía y Hacienda.

A finales de los ochenta logra acta de diputado por Toledo para el Parlamento nacional. Estuvo casi tres legislaturas en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo, las dos primeras como portavoz de Economía (fue en la segunda en la que se hizo popular con su arremetida contra Mariano Rubio), y en la tercera, de Industria. No acabó aquella legislatura.

Tras las elecciones autonómicas de 1999, fue reclamado por el entonces presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, para presidir la gran caja regional. Es otro de esos irónicos giros del destino: de lo primero que Hernández Moltó se ocupó al llegar a CCM fue de negociar una fusión con Caja Guadalajara, entonces como ahora controlada por el PP, para hacer más grande la entidad, tras la fiebre de fusiones que provocaron la unión del BSCH o del BBVA. Pero no logró convencer a Caja Guadalajara de las bondades de una integración.

Y ahora, Hernández Moltó tiene que dejar la entidad después de que tampoco ha logrado convencer ni a Ibercaja ni a Unicaja de una fusión que hubiera podido evitar, o cuando menos retrasar, la que ha sido la primera intervención del Banco de España en una caja de ahorros.

 

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