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La relación entre producción y consumo de energía mejora por tercer año consecutivo

EFE

La tasa de intensidad energética, indicador que muestra la relación entre la energía consumida y la producción de bienes, descendió en 2007 por tercer año consecutivo (el 0,7 por ciento) lo que, según el Gobierno, sitúa a España en la senda de las economías más desarrolladas y eficientes.

El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos, que hoy hizo balance del trabajo del Ejecutivo en el sector energético durante la legislatura, destacó que la mejora de la eficiencia "rompe la secuencia histórica" y muestra "un cambio de tendencia" en el patrón de consumo de energía.

La tasa de intensidad energética cayó el 1,1 por ciento en 2005 y el 5,6 por ciento en 2006.

Entre las razones que explican este comportamiento, el ministro resaltó la importancia de los dos planes de acción de eficiencia y ahorro energético puestos en marca por Industria, que abarcan el periodo 2005-2012.

En este cambio de tendencia también ha influido la saturación de la demanda de algunos tipos de energía, como la electricidad. En los próximos diez años la intensidad eléctrica final (consumo de electricidad partido por PIB) caerá un 4,5 por ciento, frente a un crecimiento del 21,7 por ciento entre 1990 y 2006, según las proyecciones de la Planificación Energética 2008-2016.

Durante su intervención, Joan Clos repasó los aspectos más relevantes de la política energética de los últimos cuatro años e insistió en la apuesta del Ejecutivo por el fomento de las renovables para consolidar a España como una potencia mundial en este sector.

Las primas a la producción de las renovables representan actualmente 2.000 millones de euros, sobre una factura eléctrica total de 26.000 millones.

En el ámbito normativo, el ministro recordó las nuevas subastas de energía por parte de las empresas de mayor tamaño (Endesa e Iberdrola), con las que se ha conseguido reducir diez puntos el poder de los operadores dominantes, y otras medidas puestas en marcha para fomentar la competitividad (contratos bilaterales a plazo, puesta en marcha del mercado ibérico eléctrico).

Asimismo, señaló que tras la trasposición de las directivas europeas sobre gas y electricidad ya se ha puesto fecha a la desaparición de las tarifas reguladas y su sustitución por las denominadas tarifas de último recurso.

En cuanto a la nuclear, Clos insistió en que los planes y el compromiso del Gobierno son disminuir el peso que actualmente tiene la esta fuente energética en el conjunto de tecnologías de generación eléctrica (mix).

No obstante, concedió que las nuevas generaciones de reactores nucleares pueden aportar soluciones válidas, pero señaló que en este momento es imposible conocer "la aceptación social" que tendrían.

A pesar de las incógnitas que se plantean por la influencia del consumo energético de China e India o las tensiones geopolíticas del mercado del petróleo, Clos se mostró optimista en la capacidad de España "para afrontar con serenidad el futuro" y continuar trabajando en un adecuado mix energético.

"Los próximos años serán apasionantes, no tanto por las opas, que también, como por las nuevas realidades de los mercados energéticos", dijo.

Precisamente hoy se ha conocido que el grupo constructor ACS y el gigante energético francés EDF han entablado conversaciones, de las que estarían al tanto los presidentes de Francia y España, Nicolás Sarkozy y José Luis Rodríguez Zapatero, respectivamente, para presentar una posible opa sobre Iberdrola.

Clos dijo que no tiene constancia de que España y Francia hayan mantenido contactos relacionados con una posible opa sobre Iberdrola y aseguró que el Ejecutivo no intervendrá en "las composiciones accionariales" de las empresas.

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