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La UE se pone de acuerdo para tomar las riendas de Kosovo pero no sobre su independencia

EFE

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea aprobaron hoy el envío de una misión civil a Kosovo con la intención de ocupar un "primer plano" en la estabilización de la provincia, pero dejaron sin resolver la incógnita sobre su respuesta sobre una eventual declaración de independencia.

"Es una decisión que corresponderá a cada país, no a la Unión Europea", dijo el ministro inglés de Asuntos Exteriores, David Milliband, tras la Cumbre de líderes europeos celebrada en Bruselas.

Pero otros participantes, como el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, volvieron a apelar a la unidad como vía indispensable para tomar decisiones sobre el futuro estatuto de la provincia serbia de mayoría albanesa.

En las conclusiones de la Cumbre consta tanto el envío de una misión civil como la promesa "encubierta" a Serbia de una entrada acelerada en la UE si coopera en la estabilidad de toda la región balcánica.

El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, se ha apresurado a tachar de "inaceptable" y ofensivo este texto acordado por la UE.

Los jefes de Estado y de Gobierno, reunidos en Bruselas, han aprobado unas conclusiones en las que no se menciona la palabra "independencia" para hablar del futuro de la provincia, aunque este escenario se ha abordado por los líderes.

La mayoría de los países de la UE, al igual que EEUU, estarían dispuestos a apoyar la aparición de un nuevo estado en Europa, pero hay una serie de naciones más reacias a esta opción, por su posible efecto en sus problemas territoriales internos, entre ellas España, Chipre, Grecia y Eslovaquia.

Para ese grupo, resulta de vital importancia el punto de las conclusiones aprobadas en el que se ha reafirmado la "convicción" de que la resolución del estatuto de Kosovo "constituye un caso sui generis, que no establece ningún tipo de precedente".

El jefe del Ejecutivo español destacó que la Unión Europea quiere mantener una posición común en este asunto y que España considera que el objetivo prioritario debe ser garantizar la paz y la estabilidad en la zona.

También subrayó que el Gobierno de España es "más partidario de unir que de dividir" y que, con el caso de Kosovo, se está ante una situación "muy excepcional".

Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, subrayó hoy que la independencia es "inevitable" y se mostró muy satisfecho por la "unidad" de los Veintisiete en torno a la cuestión, que es, recalcó, "un problema exclusivamente europeo".

Más allá todavía fue el primer ministro de la República de Eslovenia y próximo presidente de turno de la UE, Janez Jansa, que defendió el "derecho a la independencia" de Kosovo y comparó la voluntad de autodeterminación de los kosovares con la de los eslovenos antes de conseguir la separación de Yugoslavia en 1992.

Con más cautela, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo que los Veintisiete se pronunciarán "a su debido tiempo" sobre el eventual reconocimiento de la independencia de Kosovo y lo diferenció del envío de una misión civil europea a la zona.

El Consejo Europeo ha reiterado asimismo su intención de impulsar una misión civil y policial para relevar en el futuro a la que mantiene la ONU en Kosovo (UNMIK) desde 1999.

Aquel año el ejército serbio fue expulsado por los bombardeos de la OTAN, que actuaron para acabar con las matanzas y la huida de refugiados kosovares, bajo los auspicios de la resolución 1244 de las Naciones Unidas.

Los gobiernos de la UE también han "tomado nota" de que el Consejo de Seguridad abordará el estatuto kosovar el 19 diciembre, una fecha decisiva ya que será la primera vez que la ONU se pronuncie tras recibir el informe de la "troika" que intentó poner de acuerdo a las dos partes en conflicto.

Este proceso negociador impulsado por Rusia, Estados Unidos y la UE, y que se prolongó durante cuatro meses, hasta el pasado 10 de diciembre, está "agotado", a juicio de los Veintisiete.

Han lamentado "profundamente" que serbios y albano-kosovares "fueran incapaces de alcanzar un acuerdo aceptable a pesar de los esfuerzos integradores y de buena fe desplegados con el pleno apoyo de los Estados miembros", pero también se han congratulado de que ambas partes "se hayan comprometido repetidas veces durante el proceso a evitar toda violencia".

"Este compromiso con la paz, importante también para la estabilidad regional, no debe interrumpirse", han añadido.

En todo caso, la OTAN ya ha anunciado que continuará su labor militar en la zona y actuará "con firmeza" en caso de que se produzca algún brote de violencia.

En cuanto a los llamamientos de la UE para que el futuro de los Balcanes occidentales se sitúe en la Unión Europea, Belgrado ha reiterado que no está dispuesta a aceptar su integración a cambio de perder parte de su territorio.

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