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Zapatero lanza un plan de estímulo destinado a pymes, vivienda y automóviles

Las principales propuestas del presidente durante el debate sobre el estado de la nación:

  • Reducción del Impuesto de Sociedades a pymes y autónomos.
  • En 2011 las rentas super

LUIS REPISO

Paciencia, confianza y arrimar el hombro. Pasadas las 12.05 —y durante una hora—, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha desarrollado un discurso —en el marco del debate sobre el estado de la nación— con muchas declaraciones de intenciones y algunas medidas muy concretas.

A falta de un conejo en la chistera, Zapatero ha planteado una auténtica batería de medidas, entre las que destacan la reducción en 5 puntos el Impuesto de Sociedades para empresas de menos de 25 trabajadores con volumen de ventas de menos de 5 millones de euros —que "mantengan sus plantillas"—, ayudas directas al sector del automóvil y propuestas para relanzar el mercado de la vivienda.  

"Soy el primero en compartir la impaciencia, pero sólo han pasado tres meses y estamos ante la recesión económica más grave", ha matizado Zapatero, quien ha considerado que las medidas del Gobierno —como el Plan E— ya están dando resultados.

Los más de cuatro millones de desempleados (un 17,36% de los ciudadanos aptos para trabajar) que abarrotan las listas del paro son el principal eje en torno al que han girado los planteamientos del presidente.

Zapatero ha fijado tres patas fundamentales para afrontar la crisis: el diálogo social, la coordinación entre administraciones y el Parlamento.

"Debemos dialogar y buscar acuerdos sobre las grandes prioridades del sistema productivo. La lucha contra la crisis y el desempleo ha sido la prioridad absoluta en los últimos doce meses", ha asegurado Zapatero, quien ha reconocido que "detrás de la cifra de parados vive la frustración, a lo que se suma el medio millón de ciudadanos que quiere trabajar por primera vez y no pueden".

El presidente ha considerado que "superar la crisis dependerá de nuestra capacidad de adelantarnos al futuro", y ha destacado que las principales fortalezas de España son la red de protección social  y "nuestro sistema financiero", y la principal debilidad el sistema productivo.   

"Hemos trabajado en rebajas fiscal para que las familias tengan más renta", ha afirmado el presidente, quien ha reconocido que "el Gobierno se ha equivocado en sus previsiones, como los demás gobiernos".

"Desde que comenzamos a gobernar en 2004 éramos conscientes de que debíamos cambiar nuestros sistemas productivos para evitar la temporalidad y la expansión descontrolada del ladrillo".

El presidente del Gobierno ha afirmado que en 2007, "cuando se comenzó a desacelerar la construcción", nadie podía prever que se avecinaban "las peores condiciones imaginables, la peor tormenta internacional".

En este contexto, Zapatero ha afirmado que "pese a la fuerza del boom inmobiliario, los ciudadanos no han tenido garantizada la vivienda y en sólo diez años se ha duplicado el precio".

Así, el presidente del Gobierno se ha planteado como objetivo buscar destino para las viviendas desocupadas. "Sólo las rentas inferiores a 17.000 euros anuales mantendrán la máxima deducción vigente en la compra de una vivienda —9.000 euros anuales—", ha anunciado Zapatero, quien ha matizado que "las que superen 24.000 euros anuales perderán la deducción". Las rentas entre 17.000 y 24.000 euros anuales tendrán una deducción proporcional.

Estas medidas se plantearán para quien compre una vivienda habitual a partir del 1 de enero de 2011 con el objeto de relanzar el mercado inmobiliario.

El sector del automóvil, uno de los más afectados por la crisis, lleva tiempo pidiendo ayudas.

El Gobierno parece haber escuchado sus peticiones, y ha anunciado que en colaboración con las comunidades autónomas y el sector de la automoción va a proponer que "con carácter inmediato" ayudas directas de hasta 2.000 euros.

"Plantearemos con carácter inmediato un plan de apoyo directo a la compra de automóviles: 500 euros por cada vehículo por parte del Estado, que las comunidades complementarán con otros 500 euros y rematada por otros 1.000 euros del sector del automóvil".

Objetivo: un nuevo sistema productivo. Para ello, Zapatero ha hecho especial hincapié en la educación, porque "no estamos satisfechos", y ha anunciado que el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, está trabajando en evitar el abandono prematuro, el Plan Educa3 —de 1.087 millones de euros— y concluir una reforma de la formación profesional junto a los agentes sociales. 

"En 2010 habrá un sistema de acreditación que facilite las reformas del mercado laboral", ha asegurado Zapatero, que ha anunciado que cada alumno —de quinto de primaria— tendrá su propio ordenador portátil —en acuerdo con todos los fabricantes—.

El presidente también ha anunciado que en materia de educación universitaria es necesario que los titulados hagan másters mientras dure la crisis, y para ello se dedicarán 70 millones para los que estén en paro —entre 25 y 40 años—. 

Si en la legislatura anterior ETA era el principal motivo de discordia entre Gobierno y oposición, el presidente ha querido escenificar en esta ocasión la unidad de todos los demócratas contra los terroristas.

En este contexto, Zapatero ha tenido un momento de recuerdo para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que han descabezado cuatro veces a ETA: "No hay mejor noticia posible para todos los demócratas. [...], juntos estamos más cerca del fin de la violencia terrorista", ha afirmado Zapatero. 

El presidente del Gobierno ha anunciado que en los próximos meses se enviará al Congreso la nueva ley del aborto, de libertad religiosa y de televisión pública, "que será un servicio público".

Zapatero considera que las políticas sociales hacen la sociedad más justa, y permiten que los ciudadanos se sientan más iguales.

"Las pensiones mínimas han crecido un 34%, beneficiando a los ciudadanos con las rentas más bajas", ha argumentado Zapatero.

Igualmente habrá gran expectación en el enfrentamiento entre el presidente y el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, por la nueva situación política en el País Vasco tras el nombramiento del socialista Patxi López como lehendakari gracias al apoyo del PP.

Pero antes del representante del PNV subirá a la tribuna el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, al que corresponde el segundo turno de portavoces después de Rajoy.

En función de la duración del debate, el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, hablará al final de la sesión de hoy o bien al comienzo de la jornada de mañana miércoles, cuando se reanude la sesión, a partir de las nueve de la mañana.

Ese día le seguirán los portavoces del grupo de ERC-IU-ICV, Gaspar Llamazares (IU), Joan Ridao (ERC), y Joan Herrera (ICV), que se repartirán sus 30 minutos de discurso.

Después le tocará al grupo Mixto, conformado por los diputados de CC, BNG, Na Bai, UPyD y UPN; en último término, hablará el portavoz socialista, José Antonio Alonso, quien ha adelantado que el Gobierno "estará junto a los ciudadanos, frente a una oposición enquistada en la reducción de impuestos para los que más tienen y una reducción de los servicios públicos, muy al estilo neoliberal".

Las propuestas de resolución que presenten los grupos, hasta un número máximo de 90 -quince por cada uno de ellos- se debatirán y votarán la semana próxima, en el pleno del 19 de mayo.

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