Pasamos gran parte de nuestra vida durmiendo y, durante la noche y en tiempo de descanso, nuestro cuerpo se recupera de manera tal que dormir adecuadamente resulta imprescindible para mantener una estupenda salud, levantarse sin cansancio ni dolores de huesos y afrontar el día con energía. De tal modo, el colchón sobre el que descansamos resulta fundamental para conseguir los mejores resultados.

Tanto es así que la mayoría de los problemas de espada tienen su causa en un colchón viejo o inadecuado, que lo único que hará será que te levantes de mal humor y con molestias que arrastrarás a lo largo del día. Toma nota para que esto no te suceda con estos 8 consejos parar elegir un buen colchón, fundamental para todos y cada uno de los miembros de la familia.

Condiciones físicas

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El peso y la estatura son dos factores que has de tener en cuenta a la hora de elegir un colchón en el que puedas descansar adecuadamente, así como para escoger el de los niños de la casa, ya que el que puede ser estupendo para otra persona, para ti puede resultar una auténtica incomodidad.

Las personas más delgadas necesitan un colchón flexible para que su peso quede bien repartido en su superficie, pero las más gruesas deben priorizar la sujeción firme. En todo caso, su grosor ha de tener al menos 15 centímetros para que puedas estar cómodo.

Respecto a la longitud del colchón, este debe medir como mínimo 10 centímetros más de la persona que lo va a utilizar. Si duermes en pareja tienes que tener en cuenta la estatura de quien sea más alto de los dos. Esto también influirá en el ancho. Las personas que duermen solas pueden estar cómodas en camas entre 90 y 110 centímetros, mientras que el ancho ideal de las camas de matrimonio oscila entre 135 y 180 centímetros. El largo estándar es de 190 centímetros, aunque también los encontrarás de 200-210 centímetros.

Manera de dormir

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La forma de dormir también tiene que condicionar el colchón a elegir. Las personas que duermen boca arriba están más cómodas en colchones duros, que además evitan que su columna vertebral pueda dañarse por adoptar malas posturas, sobre todo, en cervicales y lumbares. Pero si duermes de lado o en posición fetal, lo mejor es la dureza intermedia, pues se acoplará mejor a tus hombros y tus caderas. El colchón blando solo está recomendado para aquellas personas que duermen boca abajo la mayor parte de la noche.

Además, si duermes en pareja, no olvides que necesitarás un colchón que absorba los movimientos de las dos personas, de manera que cada vez que tu compañero de cama se gire o cambie de postura no te despierte. Lo mejor para evitarlos son los colchones viscoelásticos y con muelles ensacados.

Ventilación del colchón

La ventilación o transpirabilidad del colchón también debes tenerla en cuenta a la hora de elegirlo. De hecho, este es uno de los puntos clave para elegir un buen colchón. La ventilación está condicionada por los materiales con los que se ha fabricado, que facilitarán o no que el aire circule mejor y que se acumule más o menor calor del que nuestro cuerpo emana al dormir.

Los colchones más frescos y de mayor transpirabilidad son los de muelles, de modo que si eres una persona muy calurosa que suele dormir destapada o si vives en un lugar en el que son habituales las noches cálidas o tropicales, tal vez estos sean los que más te convengan. Como el colchón de muelles deja circular el aire, resulta más fresco. Otra opción es elegir un colchón con función autorreguladora. Por otro lado, los colchones viscoelásticos dan más calor, por lo que son ideales para las personas más frioleras o en sitios con climas con temperaturas más bajas.

Presupuesto

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Un aspecto que no puedes olvidar es el soporte sobre el que pondrás tu colchón. No será lo mismo una base tapizada, un somier de láminas o un canapé, según el que tengas, deberás comprar uno u otro y, si vas a adquirir también el soporte, deberás considerar la elección conjunta de ambos.

Los somieres de láminas son los más económicos y resultan adecuados para los colchones de látex. De hecho, estos deben estar sobre un soporte de láminas para que circule mejor el aire y no cojan humedad. La base tapizada también te valdría en este caso, puesto que se adapta a todo tipo de colchones. No obstante, como excepción, ten en cuenta que la base tapizada fabricada con un tablero de madera tapizado no sirve para los colchones de látex. Por último, el canapé es el soporte más completo y sirve para cualquier colchón.

Recuerda que, de manera general, si compras un colchón de muelles, viscoelástico o de espuma técnica HR podrás ponerlo sobre cualquier soporte. El somier de láminas hará que tenga menos firmeza y mayor ventilación, mientras que la base tapizada le otorgará al colchón un poco más de firmeza.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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