Cuándo merece la pena contratar un seguro de viaje
Además de la maleta y el billete, para algunos viajes necesitamos sacar un seguro antes de ponernos en ruta.

Zaragoza-
Viajar es un placer. Para muchos, se trata de su actividad favorita en el mundo. Sin embargo, una escapada puede convertirse en una pesadilla si algo no sale como estaba previsto. Los accidentes, enfermedades e incidencias no entienden de vacaciones o tiempo de desconexión. Por ello antes de hacer las maletas y poner rumbo a nuestro destino es importante ver si merece la pena contratar un seguro de viaje que nos proteja ante imprevistos potenciales.
El negocio de los seguros se sustenta en el miedo. Fundamentalmente el miedo a lo desconocido, a lo que pueda pasar en un futuro que, por definición, siempre es incierto. De ahí que mucha gente mire con reojo a la necesidad de contratar un seguro de viajes. También porque viajar es la representación literal de alejarse de la zona de confort: de nuestra casa, nuestra ciudad, nuestra gente… Es por ello que el espíritu aventurero que nos invade al coger un avión parece reñido con la red de seguridad que implica contratar una poliza. ¿O no?
Contratar un seguro de viaje
La realidad es mucho más prosaica. Viajar no siempre es una actividad de riesgo, teniendo en cuenta siempre que el riesgo cero no existe en la vida. Por ello antes de contratar o no un seguro de viaje hay que tener en cuenta diferentes factores y variables, incluido sobre todo el país de destino. En ese sentido, no es lo mismo un viaje dentro de España que al extranjero. Además, en el extranjero, no es lo mismo la Unión Europea, por ejemplo, que ir fuera del espacio Schengen.
En los viajes por España no es necesario contratar ningún seguro de viaje. No al menos desde un punto de vista de la salud. Ante cualquier posible accidente o percance médico estamos cubiertos por nuestra tarjeta sanitaria. Sí que hay empresas que ofrecen polizas ante posibles inconvenientes como retrasos o la pérdida de equipaje. No obstante, es interesante informarse de los derechos del consumidor pues en la mayoría de casos ya hay indemnizaciones prefijadas para varios de estos casos.
Gastos médicos
Sin embargo, cuando se viaja al extranjero la situación cambia radicalmente. Muchos países no poseen una sanidad pública y universal, por lo que resulta conveniente viajar cubiertos por lo que pueda pasar. Quizá la duda más razonable sea en los viajes dentro de la Unión Europea y si es necesario contratar un seguro de viajes para cubrir posibles gastos médicos.
Lo cierto es que la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) nos permite tener la misma cobertura médica pública que los habitantes del país que estamos visitando. Estos son los estados en los que se puede utilizar la TSE: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumania, Suecia, Reino Unido y Suiza. La lista incluye el Reino Unido, por mucho que ya no forme parte de la UE tras el Brexit.
No obstante, hay que tener en cuenta que en algunos países nos pueden cobrar por la atención médica recibida, por lo que después tendremos que reclamar a la Seguridad Social. No todo el mundo puede adelantar grandes cantidades de dinero por lo que quizá prefieran viajar cubiertos por algún tipo de seguro que les garantice la atención en la sanidad privada en caso de algún percance.
Por su parte, en países sin sistemas de sanidad públicos de calidad o fuera de la cobertura que nos ofrece la TSE sí es necesario viajar con un seguro médico que nos cubra ante posibles percances. Las facturas médicas pueden ser muy elevadas, incluso, en las atenciones más mínimas. Es el caso claro de Estados Unidos, aunque se puede aplicar a la gran mayoría de países fuera del espacio Schengen. Por ello es mejor moverse con la seguridad de que podremos tener la atención que necesitamos en el caso de que algo vaya mal.

Responsabilidad civil
Los posibles gastos médicos son el principal motivo para contratar un seguro de viajes, aunque no el único. Otro punto interesante es el protegerse ante posibles problemas legales. Concretamente, la mayoría de seguros de viaje poseen una cláusula para proteger al viajero en casos de responsabilidad civil, así como para tener asistencia legal en el extranjero. Evidentemente para saber la cobertura concreta es imprescindible leer los detalles del contrato, algo que siempre se ha de hacer antes de viajar y no solo cuando se necesita.
No obstante, este tipo de seguros son casi siempre muy interesantes de contratar cuando estamos pensando en realizar una actividad de riesgo, como puede ser un deporte de aventura. Por ejemplo, si nuestra idea es irnos a practicar surf a una playa paradisiaca, nunca está de más estar cubiertos no sólo médicamente, sino para casos en los que nuestra tabla golpee por accidente a otro bañista.

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