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Ciencia ¿Somos conscientes siempre o solo a ratos?

Un nuevo modelo de la consciencia dice que no es continua pero tampoco simplemente discreta. El cerebro procesa la información de forma inconsciente antes de percibir los cambios.

Experimento en un laboratorio de computación de la Escuela Politécnica Federal de Lausanne. /EPFL
Experimento en un laboratorio de computación de la Escuela Politécnica Federal de Lausanne. /EPFL

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A estas alturas de los avances en el conocimiento, ya querrían muchos estudiosos de distintas disciplinas saber lo que es la consciencia, poder definir sus procesos y su sede física en el cerebro, pero el caso es que la característica más importante del ser humano, estudiada durante siglos y siglos por los filósofos, sigue a caballo entre la abstracción y los experimentos.

Ahora, un nuevo modelo intenta un mayor acercamiento a la capacidad del ser humano para percibir su propia existencia y la realidad que le rodea y relacionarse con ella.

Para ser consciente, se ha de estar en estado de vigilia, no dormido o anestesiado, y eso son límites físicos claros. Sin embargo, cómo funciona la consciencia y cómo se recibe la información es algo mucho más complicado, y saber dónde reside, simplificando, es todo un misterio por ahora.

"Básicamente, la consciencia es como una película"

"Básicamente, la consciencia es como una película. Creemos que vemos el mundo como es, que no hay huecos, nada entremedias, pero eso no puede ser verdad", afirma Michael Herzog, director de un laboratorio suizo de psicofísica y uno de los autores del nuevo modelo. "No se puede percibir el cambio de forma inmediata. Solo se puede percibir una vez ha sucedido", apunta.

Él y sus colegas proponen, tras analizar los resultados de numerosos experimentos, que existen breves momentos de consciencia precedidos por periodos durante los cuales se procesa de forma inconsciente la información y que pueden durar hasta medio segundo. Al final del proceso de integración se "ve" el cuadro completo. La intuición y los modelos filosóficos tradicionales sugieren que la consciencia es un proceso continuo, mientras que otro modelo, avalado por experimentos de visión, la considera un proceso discreto: se es consciente solo a intervalos pero resulta imposible fijar este intervalo supuestamente universal. Ambos tienen variantes, pero el nuevo modelo, que sus proponentes llaman discreto retentivo, combina las ventajas de ambos, aseguran.

Como montar el bici

Las implicaciones del modelo en la neurociencia, la psicología y también en la visión por ordenador, pueden ser importantes, aducen los autores del trabajo. El ejemplo de montar en bicicleta les viene a la mente: "Es el zombi que llevamos dentro el que conduce la bicicleta, un zombi inconsciente que tiene una resolución espacial-temporal excelente", explica Herzog.

No se está consciente en todo momento, simplemente, se cree que se está

Tras actualizar de forma inconsciente toda la información y los pensamientos, el ser consciente utiliza las actualizaciones para cambiar lo necesario para no caerse. Según Herzog, no se está consciente en todo momento, simplemente, se cree que se está.

La pregunta es entonces si los momentos de consciencia ocurren periódicamente. Los científicos creen que no, sino que ocurren bajo demanda, en un proceso que puede ser en uno de dos sentidos, de arriba a abajo o de abajo a arriba. Así, mientras no hay actualizaciones, no existe cambio en la consciencia.

Este estudio, realizado en la Escuela Politécnica Federal de Lausanne (EPFL) y publicado en Trends in Cognitive Science es una nueva aportación a un debate ya muy largo y no resuelve todas las incógnitas, ni mucho menos. Sin embargo, no solo propone un nuevo modelo, sino que explica que, si es correcto, se podría manipular la percepción de la información por el cerebro modificándola con pulsos magnéticos durante el proceso de integración.

El tema de la consciencia ha atraído no solo a filósofos a lo largo de la Historia, sino también ahora a psicológos, físicos y neurólogos, entre otros especialistas. El famoso matemático, físico y filósofo británico Roger Penrose es, junto al anestesiólogo Stuart Hameroff, autor de una teoría según la cual el origen de la consciencia no depende de procesos entre neuronas sino que reside dentro de éstas, en microtúbulos que se encuentran en estados cuánticos coherentes . Por hipótesis que no quede.