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La radiactividad crece en Palomares, según Ecologistas

El plutonio se descompone en otro elemento más peligroso

MIGUEL ÁNGEL CRIADO

'Cada día que pasa, hay más radiactividad', denunció ayer el delegado de Ecologistas en Acción para el caso de Palomares (Almería), Igor Parra. Han pasado 45 años desde que allí cayeran cuatro bombas termonucleares y el tiempo, en vez de tapar el problema, lo está desterrando. El plutonio esparcido por la zona se está descomponiendo en otro elemento, el americio, que es aún más peligroso.

Se desconoce con exactitud cuánto plutonio quedó en la zona, ya que los militares estadounidenses nunca revelaron la composición exacta de la bomba por ser un secreto militar. En todo caso, sí se conoce el proceso químico por el que este elemento, altamente radiactivo pero muy pesado, se transforma de forma progresiva en otro elemento, el americio, mucho más volátil y emisor de rayos gamma.

'Si el tiempo de desintegración del plutonio es de 27.000 años y han pasado 45 desde que ocurrió el suceso, ya debe de haber algunos gramos de americio', explicó ayer el responsable de campañas antinucleares de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, también responsable del departamento de Física Teórica del Ciemat, el centro encargado de la vigilancia radiológica de Palomares.

Los ecologistas creen que es hora de limpiar. El Ciemat ya realizó su informe de caracterización de la zona y ha elaborado un plan técnico de descontaminación. El coste estimado para tratar los 50.000 metros cúbicos de tierra preñados de partículas radiactivas es de 25 millones de euros. El Ciemat ya está ensayando la descontaminación con pequeñas cantidades. Según Castejón, la limpieza, que habría que hacer in situ, llevaría dos años. Se usarían grandes carpas a baja presión, para evitar que las partículas volaran a otra parte, y un proceso de cribado.

El problema vendría después. Tras la criba, quedarían unos 6.000 metros cúbicos de residuos para los que, dada su baja concentración pero gran volumen, 'en España no hay ni habrá instalación para tratar', explica Castejón.

Según Ecologistas en Acción, el Gobierno habría decidido en una reunión el pasado 14 de diciembre redoblar la presión sobre EEUU para que se haga cargo del coste de la descontaminación y de los residuos. Desde el Gobierno confirman la cita pero no entran a discutir su contenido.

El alcalde de Cuevas de Almanzora, término al que pertenece Palomares, ya advirtió la semana pasada de que daban dos meses de plazo a la Administración para iniciar la limpieza. En caso contrario, ecologistas y políticos locales ya han anunciado que empezarán a movilizarse. Algunos de ellos, de hecho, ya han propuesto que si no se limpia Palomares, parte de su tierra radioactiva podría acabar en Madrid, ante la embajada de Estados Unidos o la Moncloa.