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Ebri Knight El grupo de folk catalán que despierta la música de la trinchera republicana

Ebri Knight estrena en 'Público' el vídeo de su último trabajo, ‘La voz dormida’, en el que rescata melodías que cantaban milicianos y brigadistas en la Guerra Civil y temas en memoria de la cultura represaliada por el franquismo.

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En la imagen, los integrantes del grupo Ebri Knight.

Bertolt Brecht y Hanns Eisler escribieron en 1934 el himno de la izquierda europea, ‘Einheitsfrontlied’ o Canción del frente unido. La letra, popularizada por el cantante Ernst Busch, brigadista alemán en la Guerra Civil que publicó un cancionero con melodías de los soldados republicanos, decía: “Y como ser humano el hombre lo que quiere es su pan. Las habladurías le bastan ya. Porque éstas nada le dan. Pues, un, dos, tres, ¡compañero, en tu lugar! Porque eres del pueblo afíliate ya. En el Frente Popular”.

Estas rimas sonaron en trincheras de batallas como la del Jarama, donde combatieron más de 7.000 brigadistas de 54 países que recalaron en España para tratar de frenar el auge del fascismo. Canción del frente unido se tradujo del alemán al castellano, francés e inglés, y su canto junto a otras tonadas populares de las trincheras espoleó los ánimos de los combatientes en aquellos días de plomo. Música para atenuar heridas del alma y colmar los huecos que dejaban las interminables esperas en las líneas de defensa.

El grupo rescata melodías que cantaban milicianos y brigadistas en la Guerra Civil y temas en memoria de la cultura represaliada por el franquismo

De 1936, cuando llegaron a España los brigadistas internacionales, a 2019. Un grupo del Maresme barcelonés cuyos miembros tienen entre 25 y 37 años ha rescatado esta canción política, la ha adaptado a sus ritmos folk y la ha incluido en el extended play (EP) La voz dormida junto a otros temas que cantan a la memoria cultural republicana, represaliada por el franquismo. Son Ebri Knight, con cinco discos de estudio y muchos kilómetros de gira a sus espaldas.

La banda estrena hoy en Público el videoclip de este trabajo en el que además de Canción del frente unido y el tema que da nombre al EP incluyen 1939, una introducción que enmarca la temática del disco, y El partisano, adaptación libre de la canción de Leonard Cohen.

En el caso de la tonada de Ernst Busch, el grupo consensuó mantenerla lo más intacta posible. Según explica Arnau Aymerich, voz, guitarra acústica y mandolina: “Nos ha servido para actualizar la adaptación que hizo en su día este cantante de izquierdas cuando se unió a las Brigadas Internacionales, que la tradujo a cuatro idiomas”.

Siguiendo los pasos del artista alemán, Ebri Knight también ha grabado el tema en cuatro lenguas, en su caso, en las oficiales del estado español. Para ello, ha contado con las colaboraciones de Dakidarría, para el gallego, Mafalda, castellano, y Huntza, euskera. Los autores de La voz dormida cantan en catalán.

Además de evocar a las Brigadas Internacionales, que lucharon junto a la República entre 1936 y 1938, el trabajo del grupo barcelonés también repasa los universos poéticos de Miguel Hernández, Federico García Lorca y Octavio Paz. Lo hace en la letra que da nombre al EP, expresada en castellano, el idioma en que escribían estos autores. “Es un homenaje a toda esta generación de poetas, muchos de ellos exiliados, fusilados o represaliados”.

El silencio tras años de progreso

Aclara Aymerich que este tema no tiene vínculo con la novela de Dulce Chacón. Para ellos, la voz dormida aquí no son “las sombras de la posguerra” sino más bien “el silencio tras esa explosión de vida alternativa y de experimentos colectivos de la Segunda República; todo esto quedó aniquilado, silenciado y encerrado en cunetas, fosas comunes y exilio”. “Esa es para nosotros la voz dormida que reivindicamos, porque 40 años después de la transición aún hoy perviven los tabúes”, sostiene el miembro de una banda que hace menos de un año se quedó sin actuar en una sala valenciana de conciertos tras las presiones de un partido ultra.

En 1939 introducen referencias a los 80 años de “olvido” desde el fin de la Guerra Civil, décadas en las que según denuncian “no se ha reparado el genocidio ideológico perpetrado por Franco”. La última canción es El partisano, de Cohen, que les sirve para abordar el exilio interior del maquis o guerrilla antifranquista en los montes del país. “Queríamos hacer una adaptación fiel a la canción original y nos ha salido algo muy distinto; quien conozca la letra oirá muchas frases parecidas pero con otros arreglos y melodía”, anota Aymerich sobre una pieza que canta con la artista catalana Gemma Humet.

Ebri Knight, en concierto.

El primer directo de este trabajo, en acústico, lo hacen coincidir con el 80 aniversario del fin de la Guerra Civil, el próximo 1 de abril, en Barcelona. Para la banda del Maresme no es la primera aproximación a la memoria histórica, un tema ya recurrente en su discografía. “Desde el segundo disco ya queríamos incorporar muchas referencias a momentos de la historia que no debían olvidarse. Es una responsabilidad como grupo al que escucha gente muy joven”, afirma el cantante. “Los errores del pasado tienen que servir para evitar que se repitan las situaciones de radicalidad dictatorial, genocidio ideológico y normalización del fascismo que hubo hace 80 años en Europa occidental”, añade.

Sin intención de hablar en nombre de nadie, según explica el vocalista, Ebri Knight busca “despertar interés” y que quienes les escuchen puedan a partir de sus canciones indagar en lo que significó “la derrota del frente popular en la guerra, y sobre todo qué era aquello tan vital y tan vanguardista que hicieron la República y el movimiento obrero de principios del siglo XX”.

Los seis miembros que forman la banda, además de Arnau Aymerich, Víctor Launes (flauta travesera, whistles y voces), Toni Corrales (violín), Toti Julià (guitarra eléctrica), Adrià Díaz (batería) y Albert Avilés (bajo), no tienen familiares directos represaliados, pero se han ido topando con estas historias a medida que las iban desarrollando en su proyecto artístico.

El nieto que vio a su abuelo en un videoclip

Imagine que está visualizando un videoclip que intercala grafismos con imágenes de archivos antiguos, y en una de las escenas descubre que entre los milicianos que miran con risas nerviosas a la cámara figura su abuelo. Probablemente pausaría la imagen y se congelaría con ella durante largos segundos. Esto es lo que le sucedió al nieto de un excombatiente el año pasado mientras veía la adaptación de Vientos del pueblo que hizo Ebri Knight del poema de Miguel Hernández.

“Dentro de las fuentes filmográficas utilizadas, reconoció a su abuelo que no sabía dónde había estado durante la guerra. Le dimos la referencia, que venía de un archivo de Estados Unidos, y él pudo seguir con su investigación”, relata Aymerich. Este nieto no les volvió a contactar, por lo que la banda no ha podido avanzar el desenlace de esta historia de encuentro.

“Es relevante porque su abuelo no murió en la guerra sino que volvió a casa y le pasó lo que a tantas personas, que el silencio se impuso”. Para el músico, hablar de estas experiencias destapa historias escondidas: “Lo que queremos contar con este EP es eso, que la voz dormida tiene que ir despertando y el silencio acabando”.

La experiencia republicana: espejo donde mirarse

Ebri Knight mira hacia atrás en sus letras para traer al presente lo mejor del pasado reciente. El mensaje velado: que en la más profunda oscuridad, siempre hay esperanza, asegura su vocalista. “El siglo XIX fue de ruptura con el antiguo régimen, con las monarquías y sistemas más desiguales, y eso trajo a principios del siglo XX historias muy bonitas del movimiento obrero. Durante la República se dieron unas experiencias de colectivización, de victorias sindicales, de educación pública o de emancipación de la mujer desde contextos mucho más precarios que ahora”, reflexiona.

“Venimos de una democracia representativa donde hay mucho descontento con las instituciones, pero la gente tiene muchas oportunidades para conocer y construir. Si nuestras bisabuelas fueron capaces de levantar estructuras y alternativas tan bonitas viniendo de situaciones precarias, entonces nosotras y nosotros tenemos que pensar que podemos construir alternativas igual de válidas”, plantea.

Ebri Knight mira hacia atrás en sus letras para traer al presente lo mejor del pasado reciente

Y, todo esto, ¿para qué?, ¿para frenar, por ejemplo, a la extrema derecha? El compositor y guitarrista responde desde lo que sintió un día viendo en televisión las reacciones de ciudadanos austriacos ante las elecciones presidenciales que dejaron al Partido Verde de ese país frente al de extrema derecha en segunda vuelta. “Preguntaban a una señora mayor y decía que ella ya había vivido todo eso. Fue una declaración aleatoria, no recuerdo ni en qué televisión, pero esto es lo que tenemos que conseguir: que el mayor número de gente entienda que lo que está pasando es la semilla de lo que ocurrió hace más de 80 años en varios países de Europa”.

Anima, además, Aymerich a aprovechar los recursos actuales para el “intercambio de luchas que se dan en todo el territorio” frente a este auge de la extrema derecha. Para ello, Ebri Knight usa la poderosa herramienta de la música, un “canal muy divulgativo con el que contar historias”.

“En cuatro minutos puedes despertar interés por un tema mucho mejor que con una conferencia de dos horas, y eso es precisamente lo que intentamos cuando hacemos canciones que, después, cantamos y contamos, explicamos qué hay detrás, a quién nos referimos y en qué momento, ya que muchas de estos protagonistas han sido silenciados y olvidados por la historia”, concluye.