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Entrevista a Valtònyc Valtònyc: "Mi supervivencia ha sido la música"

El rapero habla de su nuevo disco y de su situación en Bruselas, la cual asegura que es un desgaste psicológico constante.

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Valtonyc, rapero español que de salir de Bélgica, sería detenido.

Josep Miquel Arenas Beltrán (Sa Pobla, 1993), a quien todo el mundo conoce ya como Valtònyc, empieza a soltarse con el francés cuando, a lo largo de la entrevista, se acerca el camarero a decirnos que se aproxima la hora de cierre.

Admite que a pesar de algunos avances en su caso, podría pasarse más tiempo en Bruselas del que desearía. Público habla con el cantante sobre su último disco, la situación política en Catalunya, los ataques a la libertad de expresión en España o la presión de las redes sociales, y demuestra que, pese a todo, no ha perdido pegada.

¿Qué novedades ha habido estas últimas semanas en su caso?

Mi caso está paralizado porque España intentó aplicar un código penal posterior a los hechos, y eso es ilegal. Solo se puede aplicar si beneficia al acusado y en mi caso no me beneficiaba para nada porque suponía una extradición automática, ya que la pena, por la ley anti-terrorista, asciende a tres años y cuando me impusieron la condena sólo llegaba a dos años. Con tres años hay extradición automática. Mis abogados se dieron cuenta de esta irregularidad que intentaba aplicar España y lo denunciaron en los tribunales de Bélgica, y Bélgica decidió consultarlo con el Tribunal de Justicia de Luxemburgo. Ahora han de pronunciarse 30 países sobre este hecho. Por otra parte, está la demanda en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en Estrasburgo, en la que solicitamos que se revise la condena, y la han aceptado. Lo hemos aprovechado para acusar a España y denunciarla por vulneración de derechos fundamentales.

Aunque viendo los casos anteriores es probable que se resuelva a su favor, no parece que la sentencia vaya a llegar pronto…

El abogado habla de dos años, pero yo creo que serán cinco, seis o siete. Es la media que tarda en contestar el Tribunal Europeo. En el caso de los que quemaron fotografías del rey en Vilanova fueron diez años, en el de Arnaldo Otegi otros diez. Hemos intentado agilizar el proceso todo lo posible. Ya veremos. Por ahora no puedo salir de Bélgica. Si lo hago se activa la euroorden y me detienen porque estoy condenado con sentencia firme. Si me entregasen ahora, la pena de prisión sería mayor, porque ahora se sumaría la de dos años de prisión por lo que dije en un concierto en Marinaleda. Otra cosa que no se dice es que yo hubiera entrado en prisión con un régimen FIES por la ley antiterrorista, a miles de kilómetros de casa e incomunicado. De eso no se habla mucho.

¿Cómo ves la evolución política que ha habido en España, especialmente ahora que se acercan las elecciones?

Es verdad que da un poco de miedo, pero tampoco es nada nuevo en el Estado español. De todas maneras, tener el gobierno no significa mucho. Ahora que tengo amistad con algunos consellers sé de primera mano que tener el gobierno a veces no significa nada, porque si quieres llevar a cabo algún cambio has de pedírselo antes a las entidades financieras para que no se enfaden. Quien tiene el poder realmente son las entidades financieras. Los cambios desde el gobierno son muy limitados. Sí que asusta ver que la ciudadanía confía en estos partidos nuevos de extrema derecha, que reflejan la sociedad. Para mí el tema de que tengan el gobierno, sinceramente, pues… ya sé que España tiene la Guardia Civil, la Audiencia Nacional, y eso no lo cambiará ningún gobierno. Una muestra es que en Catalunya hubo un gobierno dispuesto a cambiar las cosas, a desobedecer, y lo que ha pasado es que nueve personas están en prisión y cinco en el exilio. El cambio no vendrá desde el gobierno, vendrá desde la calle.

También habrá elecciones próximamente en Baleares…

Me han ofrecido participar en listas. He dicho que no. No creo en todo esto. Me gusta más la lectura que se ha hecho de la abstención: que hay más de la mitad de personas que no creen en el sistema electoral español. Nunca he votado, pero ahora quizá votaría.

Una de las cosas que parece haber cambiado estos últimos meses es que una parte de la izquierda te hace críticas muy duras, como tu proximidad hacia los políticos catalanes que se encuentran aquí en Bruselas.

Eso es muy sencillo. Toda esta gente que tanto me critica, ¿qué ha hecho por ayudarme? Cuando llegué aquí no tenía nada y ellos me ayudaron, me proporcionaron recursos para poder hacer una vida normal. De hacer tuits no se come. De que vengan a hacerse una foto conmigo no se come. La izquierda española no me ha dado un apoyo real y ellos sí que me lo han dado. Con la gente que está aquí exiliada compartimos un objetivo común: tumbar el régimen del 78. Políticamente, ahora me toca estar a su lado. En el momento que exista la República o haya un cambio, ya veremos si compartimos trinchera o no. El momento histórico exige unidad para luchar en contra del fascismo, que, dentro del régimen del 78, son quienes más daño han hecho en estos últimos cincuenta años.

Se te ha echado en cara en las redes sociales "ir de la mano de la burguesía catalana".

Cuando George Orwell llegó a Catalunya para luchar contra el fascismo se encontró con una guerra entre antifascistas. En la izquierda hay ahora más división que unidad. Es una pena. Con nueve personas en prisión y siete en el exilio, este debate me parece absurdo. Está claro que ni Puigdemont, ni Puig, ni Comín ni Serret son de izquierda socialista o anticapitalista. Pero la solidaridad consiste justamente en eso. Puigdemont es un represaliado más, ha arriesgado sus privilegios por hacer un referéndum. O mira los Jordis. No son políticos, son activistas, y están en la puta prisión. Que esto ocurra y no pase nada también es puta culpa nuestra. Que no se haya aplicado la independencia no es sólo culpa de Puigdemont. ¿Que Puigdemont cometió un error cuando no declaró la independencia? Bueno, sí, se acojonó, pero también le amenazaron con violencia y que habría muertos. Y ahora está en el exilio y lo está pagando. Los políticos son políticos y tienen también sus limitaciones. Hizo lo que pudo y ya está. ¿Pero qué esperaban? ¿Un Ché Guevara? Yo un día dije en broma que era anarquista, cansado de que me preguntasen si Puigdemont era de izquierdas o de derechas. Si no lo sabes tú si es de izquierdas o derechas, ¿a mí que me cuentas, tío?

Desde mi punto de vista, la independencia de Catalunya ya ha comenzado. Yo no soy trotskista, pero en Catalunya hay algo así como una revolución permanente. Hay una movilización constante. La gente hace cosas, se mueve, dentro de sus límites, claro, lo que puede. No estoy de acuerdo en llamar a la peña "liristas" y decir que van con "el lirio con la mano"… A mí la gente que me ayudó a salir del Estado español eran gente de 70 y 80 años. Repito: gente de 60, 70 y 80 años. Ésa era la organización popular que me ayudó a salir del Estado español en un dispositivo clandestino. No había nadie joven.

También has criticado a Pablo Iglesias por no haberse solidarizado con tu caso, a pesar de que fue con el vídeo para La Tuerka que arrancó todo.

No he recibido ni una llamada de teléfono. Hicieron un tuit. Eso no es ser solidario. Ser solidario sería ayudarme. Yo estoy aquí para no estar en prisión. Eso es muy duro. Toda esta gente que me critica que esté con Puigdemont, me gustaría ver qué hubieran hecho en mi situación cuando llegué aquí buscado por la policía, con una orden europea de detención por terrorismo. Ningún político se preocupó por cómo estaba. Los únicos que lo hicieron fueron ellos, que se pusieron en contacto conmigo.

Por no hablar de críticas mucho más superficiales, como sobre la calidad musical de tus canciones o la ropa con la que vistes.

Que no rapeo bien… considero que tienen razón, yo también lo creo. Hago música por sobrevivir, por hacer algo, por estar ocupado con algo. Mi supervivencia ha sido la música. No he hecho música más que por el amor de hacerla. Es lo que hago desde 2008. He sacado 15 discos. Soy un artista prolífico. Por la manera de vestir… hay quien habla de cómo me visto, pero no de cómo he conseguido la ropa: levantándome a las seis de la mañana para ir a trabajar en una frutería cada día desde los nueve años, y combinando el trabajo con la militancia política. Nunca he estado en el paro. He intentado compaginar la música con todo eso y estar donde me han pedido. Mucha gente me ha dicho que soy un pijo… pero los raperos en Francia y en EEUU llevan ropa de Lacoste, Polo Sport o Ralph Lauren. Dentro de la estética rap está normalizado.

Son críticas absurdas. Si no hubiera Internet no se atreverían ni a decirlo. El problema es que en Twitter todo el mundo es muy valiente, todo el mundo se hace el molón y el diferente… "Valtònyc es muy malo rapeando pero hay que defenderle". ¿Qué mierda es eso? ¿Estamos hablando de eso o de que estoy sufriendo una injusticia? Ni que en España hubiera un nivel muy alto, la mayoría de raperos rapean como el culo… La canción del Borbón la hice cuando tenía 17 años y todos me juzgan en base a esa canción.

Hay un gilipollas que se llama Víctore Lenore al que le haría una cara nueva, y esto puedes ponerlo. Le metería cuatro puñetazos en toda la cara. Todo el día me está criticando y tirando mierda. ¿Quién se piensa que es, tío? ¡Pero si es un puto pringado! Un puto gilipollas… Si lo tuviese delante le metería dos ostias que se le quitarían las ganas de decir tonterías. Da mucha rabia que banalicen la lucha y me ataquen de esa manera cuando no han hecho nada. ¿Qué gana diciendo que yo soy colega de Puigdemont, que es un sionista, que si Israel…? ¿Por qué dice esas cosas para deslegitimar mi lucha? ¿Lo estoy haciendo mal? Ven tú a hacerlo mejor, tío. Estoy seguro que el Víctor Lenore éste no diría nada de eso delante mío. Más que nada porque le metería una ostia que le saltarían los dientes.

También he tenido el apoyo de mucha gente. Por ejemplo, Kase.O, que es el puto amo, se escuchó todo el disco, me dijo qué canción es la que más le había gustado, me invitó en un concierto suyo a subir y cantar, pero yo ya estaba exiliado. Y tengo el respeto de muchos raperos de los buenos, pero luego tienes a este tipo de gilipollas que buscan deslegitimarme. Pero eso pasa siempre.

Luego hubo las declaraciones de Mónica Oltra sobre Puigdemont.

Cuando llegué aquí no tenía nada, no sabíamos qué pasaría, si la justicia me deportaría, si aumentarían los cargos tras las denuncias de la Guardia Civil o el Círculo Balear… Es muy fácil decir que la justicia europea nos ha dado la razón y ahora estamos haciendo una vida normal, que nos pegamos fiestas mientras otros están en prisión… Eso es mentira: estar aquí comporta un desgaste psicológico que forma parte de la represión. El exilio es otra forma de prisión. Ir a prisión es una forma de resistencia que respeto mucho, pero en prisión no hubiera podido hacer todo lo que he hecho, que creo que ha aportado muchísimo más a la causa de la libertad de expresión. No lo entiendo, sinceramente... Toda esta gente que dice que hemos banalizado el exilio, que nos pegamos comilonas… Me gustaría que me lo dijeran a la cara. Como por ejemplo, que haya nacido mi sobrino y no haya podido ir a casa, o no haber podido ir por Nochebuena. Ya sé que hay diferencia con un sirio que huye de la guerra y le han destruido su casa y no tiene nada más. Pero que haya una injusticia mayor no quiere decir que lo que nos ocurre no sea una injusticia. Que haya gente de izquierdas que quiera ridiculizarlo me parece heavy.

De todos modos, en Twitter se te ve bastante combativo.

Sí. Twitter es para mí como ir a cagar. Voy allí y escribo, pero no leo nada. Twitter me ha ayudado mucho, pero también he recibido denuncias de toreros y ahora he hecho un tuit sobre Carrero Blanco y me quiere denunciar la AVT. No leo nada porque si no, me vuelvo loco.

¿Qué respuesta has encontrado aquí en Bélgica a tu caso?

Yo pensaba que tendría una respuesta mayor por parte de los partidos flamencos, y al final no ha sido así, he visto más apoyo en la parte valona por la cuestión de la libertad de expresión.

Es muy incómodo decir que en Europa no hay libertad de expresión. Es más fácil decir que en Marruecos no hay libertad de expresión. Aquí hay otro rapero marroquí, exiliado por haber hecho una canción contra el régimen, y todas las instituciones europeas le han dado apoyo, asilo político, le han ayudado… No se trata de Josep, no se trata de Valtònyc, en el fondo se trata de una cuestión de libertad de expresión que nos afecta a todos. Yo estoy aquí, y quien sufre las consecuencias y da la cara soy yo, pero la libertad de expresión es un derecho de todos. Yo soy de izquierdas, soy un joven trabajador, y creo que mucha gente comparte estas características en el Estado español y lo que me ha pasado a mí les podría haber pasado a ellos. Si me he exiliado, aparte de por mantener la libertad, que es muy importante, también es para poner mi caso en la lucha por los derechos fundamentales y para denunciar que los jueces españoles desafían los derechos universales. Es una putada encontrarse con gente de izquierdas que pone obstáculos, gente que se piensan que quiero aprovecharme, sacar réditos. He rechazado muchas ofertas de entrar en listas políticas, de discográficas. Yo lo único que quiero es que ninguna otra persona tenga que pasar por lo que he pasado yo y mi familia.

… ¿y en el resto de Europa?

He recibido mucha solidaridad. De cantantes, de académicos que investigan la falta de libertad de expresión en Europa centrándose en España… España debe de encabezar la lista de artistas condenados a prisión de Europa. Esto está dicho por asociaciones como Artists at Risk o Freemuse.

Si no me falla la memoria, un festival de música propuso encabezar todos los carteles de conciertos con tu nombre. Pero alguien criticaba que la acción se limitase solamente a eso, en vez de destinar una parte de la recaudación a la caja de resistencia.

Los festivales me pedían que me pagase el viaje y la estancia para tocar a cambio de nada. Eso no es solidaridad. Querían colgarse la medalla de estar con la libertad de expresión. Que mi nombre esté en el cartel del Primavera Sound no paga las facturas que me han presentado los abogados... que no son baratas.

¿Esperáis todos quienes estáis ahora mismo en Bruselas reunir los suficientes apoyos como para generar un cambio?

En eso estamos. Pero ahora están de por medio los putos partidos políticos, que son una basura. Y eso que soy comunista y creo en un partido comunista de vanguardia que actúe de guía de la clase obrera. Los partidos independentistas sólo ponen obstáculos y son una puta basura todos en general. Lo único que hacen es dividir y convertirlo todo en una lucha entre Puigdemont y Junqueras, alejándonos del objetivo, que son los derechos fundamentales, la independencia y la libertad de expresión. No importa si yo soy un chulo de mierda o Puigdemont es un convergent, aquí lo que importa es que hay personas en el exilio. Importa la independencia y la libertad de expresión. Los intereses partidistas son basura.

Teniendo en cuenta que todo esto va para largo, también quería preguntarte por tu futuro inmediato…

El día 10 de mayo sacaré un nuevo disco. El disco se titula Piet Hein, un pirata neerlandés que robó un tesoro a los Borbones en Nueva España, combatió a los españoles en una batalla naval frente a Cuba y los ganó. Cuando volvieron, los flamencos crearon una canción popular: "¿Quién ha robado los tesoros a los españoles y ha ganado una batalla contra ellos? Piet Hein, Piet Hein..." He basado el disco en este personaje. Próximamente comenzamos la grabación del videoclip. El disco está ya grabado y masterizado. Nada de electrónica, todo con músicos. En catalán, en castellano y en francés. A ver cómo funciona