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¿El final de MediaLab-Prado? El traslado de MediaLab-Prado amenaza la candidatura del 'Eje Prado-Retiro' para ser Patrimonio Mundial de la UNESCO

La mudanza del proyecto más innovador de Madrid es inminente. El comité nacional del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, que evalúa la candidatura, asegura que sería muy inapropiada una modificación de tal calado en la candidatura, "máxime cuando afecta a un espacio que ocupa un lugar tal relevante y es reconocido a nivel internacional".

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Una instalación artística de MediaLab-Prado.  ARCHIVO / CESAR LUCAS ABREU

Tras semanas de rumores e incertidumbre, el pasado 24 de febrero el Ayuntamiento de Madrid anunció el traslado a Matadero de la sede de MediaLab-Prado, el proyecto cultural más innovador, participativo e inclusivo de toda la ciudad y uno de los espacios de innovación más importantes que hay en Europa. La mudanza será inminente: el Ayuntamiento ha comunicado a los trabajadores que la próxima semana será la última en el edificio acostado en uno de los laterales del Paseo del Prado, el lugar en el que el proyecto vio la luz allá por el año 2002 y que le ha dado el nombre durante todos estos años.

La mudanza tiene otras consecuencias más allá del desmantelamiento de un proyecto tan emblemático y reconocido internacionalmente que ya no volverá a ser lo mismo tras la salida de Marcos García, director del centro desde 2014, y su cambio de sede. La más inmediata y grave de todas estas consecuencias es que este traslado de MediaLab-Prado pone en serio peligro la candidatura presentada en 2019 para que el Paseo del Prado y El Retiro, la zona del centro de Madrid donde se concentran los grandes museos y las principales instituciones científicas del país, sea declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esa es la denuncia que han hecho esta misma semana 200 investigadores y académicos en un manifiesto en defensa de la continuidad del proyecto.

La UNESCO tomará la decisión el próximo mes de mayo en China, pero en España, el comité nacional de ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), el organismo asesor de UNESCO reconocido en la Convención del Patrimonio Mundial Cultural y Natural que evalúa e informa sobre el estado de la candidatura ya ha advertido de que "estando el Paseo del Prado y el Buen Retiro, Paisaje de las Artes y las Ciencias, sería muy inapropiado llevar a cabo una modificación de tal calado en el bien, máxime cuando afecta a un espacio como MediaLab-Prado, que ocupa un lugar tal relevante en la candidatura y es reconocido a nivel internacional actualmente en proceso de evaluación como candidatura a la lista de Patrimonio Mundial".

Esa es la respuesta que ha dado ICOMOS este jueves por la mañana a una consulta planteada en Twitter por Antonio Lafuente, investigador del Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y miembro del Comité Científico de la candidatura.

Desde ICOMOS confirman totalmente ese extremo y, además, afirman que el traslado de MediaLab-Prado no se puede realizar: "El traslado afecta en tanto que MediaLab-Prado es unos de los elementos incluidos en la zona a declarar, y al que se hace referencia directa en la candidatura. Por lo tanto, una modificación durante el proceso de evaluación no puede realizarse".

Aunque la opinión de ICOMOS no es vinculante, el organismo realiza las evaluaciones de los bienes culturales candidatos y eleva su recomendación al Comité del Patrimonio Mundial, el cual decide sobre la inscripción. Además, ICOMOS monitoriza el estado de conservación de los bienes declarados.

"Parte del proceso implica que no se puede cambiar ninguna de las piezas de la candidatura mientras dure el proceso de evaluación. El Ayuntamiento de Madrid ha decidido que una de ellas, MediaLab-Prado sea traslado a Matadero. Eso supone una alteración fundamental de la propuesta de la candidatura y, por tanto, la pone en peligro", confirma a Público Lafuente.

Lafuente explica por qué la salida de MediaLab-Prado de su actual sede afecta de manera tan notable a las posibilidades de la candidatura de Madrid: "La propuesta se organiza alrededor del concepto de paisaje de artes y ciencias. MediaLab-Prado es la única institución de las mencionadas en toda la candidatura que primero tiene una concepción de la cultura que no la aísla de la ciencia, al contrario: en MediaLab-Prado la noción de ciencia también forma parte de la cultura. Es el espacio que vincula también los desarrollos más avanzados en nuevas tecnologías, que vincula arte y ciencias en todo lo que podríamos llamar la cultura digital y es un espacio abierto a la interdisciplinariedad más radical. Esto era la parte fuerte de la candidatura porque mostraba que la identidad de la zona podía preservarse con la presencia de MediaLab-Prado".

El Ayuntamiento de Madrid, que el pasado mes de noviembre apoyó la candidatura ante la UNESCO a través de la campaña Paisaje de la Luz, se escuda en el silencio y ni siquiera se ha puesto en contacto con los representantes de ICOMOS.  

Sin embargoya se han ido conociendo algunos detalles del plan del Ayuntamiento para rellenar el hueco que dejará MediaLab-Prado. Pretende construir "un centro de creación contemporánea" dedicado fundamentalmente a la pintura. Lafuente sostiene que ese proyecto alternativo desvirtúa el espíritu de la candidatura ante la UNESCO. "Quitar un centro dedicado a organizar grandes conversaciones y conversiones inéditas entre ciencia y tecnología y arte y cultura para reemplazarlo por un espacio de arte en una zona donde ya hay muchos, lejos de potenciar la identidad artística del área, nosotros pensamos que la desfavorece", afirma el investigador del CSIC.

Además, Lafuente apunta otro grave obstáculo en la alternativa en la que trabaja el Consistorio madrileño: los daños que provocaría en el edificio que ha albergado MediaLab-Prado durante todos estos años: "El Ayuntamiento ha anunciado que quiere poner allí pinturas, pero si uno visita el edificio de MediaLab-Prado verá que está profundamente acristalado: es un edificio muy transparente para poner allí pinturas. Habría que quitar toda la luminosidad que hay dentro. Así que habría que intervenir y reformar un edificio que a su vez ha ganado varios premios nacionales de arquitectura. Supongo que Patrimonio Nacional tendría algo que decir".

En ese sentido, el miércoles una veintena de reputados arquitectos, entre los que se encuentran Juan Navarro Baldeweg, Belén Moneo, Iñaqui Ábalos, Emilio Tuñón o Fuensanta Nieto, firmaron una carta para impedir la destrucción del edificio y del proyecto de MediaLab-Prado.

Pese a todas estas advertencias y mensajes, el Ayuntamiento de Madrid, con su concejala de Cultura, Andrea Levy al frente, sigue con sus planes y el próximo 16 de marzo quiere que todos los trabajadores estén ya fuera del edificio, según El Confidencial. Lafuente también tiene una explicación para eso: "El Ayuntamiento quiere crear una situación de hechos consumados, una situación que sea irreversible. Todo se está haciendo de forma atropellada: no hay una memoria técnica para garantizar el correcto traslado de una institución que tiene casi 20 años. Trasladar el centro en una semana es una locura. Hay muchas cosas que no saben qué hacer con ellas y dónde meterlas. Pero alguien ha tomado la decisión de que se haga ya al precio que sea".

Lafuente denuncia, además, que el Ayuntamiento "está troceando MediaLab-Prado". "Lo están mandando a diferentes lugares de diferentes centros. Es muy grave, es como si hubiera una saña contra una institución que creó el PP en 2003 y de la cual debería sentirse orgulloso, pero no sé a qué viene esta obsesión por destruir algo tan valioso".

Paseo del Prado, donde arte y ciencia se dan la mano

El bien que aspira a ser declarado Patrimonio de la Humanidad incluye el paseo del Prado entre Cibeles y la plaza del Emperador Carlos V, en Atocha, el parque de El Retiro y el barrio de los Jerónimos.

Como explica Antonio Lafuente, la candidatura de Madrid ante la UNESCO se organiza alrededor del concepto de Paisaje de Artes y Ciencias en torno a una zona de Madrid que atesora una concentración de instituciones excepcional tanto en número como en heterogeneidad al menos desde el siglo XVIII. 

Una característica especial y única es la incorporación de las ciencias al paisaje urbano de la zona con la creación del Gabinete y Academia de Ciencias Naturales, hoy Museo del Prado, el Real Jardín Botánico, desde donde partieron las expediciones botánicas que exploraron los territorios de ultramar y reunieron un increíble tesoro científico que se conserva en su archivo y el Real Observatorio Astronómico, situado en la llamada Colina de las Ciencias.

"Lo que entonces se llamó la colinas de las ciencias y que hoy está ocupado por el ala este del Paseo del Prado, donde actualmente está el Museo del Prado, fue diseñado para ser Academias de las Ciencias de Madrid en el siglo XVIII. También estaba el Jardín Botánico y luego un poquito más arriba el observatorio astronómico; enfrente estaba lo que hoy es el Museo Reina Sofía de Madrid, que fue el Hospital General. Había, además, otras instituciones científicas de vanguardia para la monarquía en ese momento y durante el siglo XIX se reforzó con la construcción de la Escuela de Ingenieros Industriales y más adelante el Instituto Cajal frente a la estación de Atocha. La propia estación de Atocha es un alarde tecnológico de la época y la prensa la presentó como el muelle de Madrid, como si Madrid tuviera mar", explica LaFuente sobre el valor histórico de una zona única en Madrid y en el resto de España que aunó, y aún lo hace, arte y ciencia.