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'Ojo de halcón' recupera el espíritu navideño de John McClane para divertirse

La serie protagonizada por Jeremy Renner se estrena este miércoles en Disney+ con nuevo y gran personaje para el Universo cinematográfico de Marvel (MCU), el de Kate Bishop.

Hailee Steinfeld (Kate Bishop) y Jeremy Renner (Clint Barton) en 'Ojo de Halcón'.
Hailee Steinfeld (Kate Bishop) y Jeremy Renner (Clint Barton) en 'Ojo de Halcón'. Disney+

Sexto vengador de segunda línea que da el salto a formato serie tras Wanda, Visión, Bucky, Falcon y Loki (sí, el Dios del Engaño cuenta como parte de la familia Avengers) y un tono distinto. Ojo de halcón, creada por Jonathan Igla, sirve como tarjeta de presentación en el MCU de Kate Bishop (Hailee Steinfeld) y de profundización en la versión padre de familia de Clint Barton (Jeremy Renner). Para ello apuesta por la ambientación navideña, la carrera contra el tiempo y la acción como si fuese una secuela con arco y flechas de La Jungla de Cristal.

La comparación con la mítica saga de acción protagonizada por Bruce Willis en el papel de John McClane es tan obvia como certera. Ya se avisaba en el tráiler de que ese sería el tono y responde, en parte, a que Kevin Feige, la gran cabeza pensante de Marvel, es un gran fan del género navideño según ha reconocido él mismo. Vistos los dos primeros episodios queda demostrado que ha sido una apuesta acertada. Porque Ojo de halcón ofrece una clásica historia ambientada en la Navidad neoyorquina aderezada con acción Marvel y una historia de maestro y aprendiz. Los guionistas convierten a Ojo de halcón en un señor gruñón y a su pupila en una fan desatada con ganas de demostrar su valía y carisma. De ambas va sobrada. Además, hay un perro.

Eso, en la superficie. Debajo, temas como la paternidad y la conciliación, una complicada relación entre madre e hija, las heridas físicas y psicológicas del trauma, el sentimiento de culpa, la rebeldía, el pasado como un fantasma que persigue a sus protagonistas… De todo eso habla la nueva serie de Marvel, que se parece poco a las tres anteriores y que cuenta con Rhys Thomas como director de los dos primeros episodios y el último. Los otros tres han corrido a cargo de Bert & Bertie en la dirección.

A Clint Barton/Ojo de halcón los seguidores del MCU lo conocieron hace una década, como un secundario en aquella historia de Thor en la que quedaba a merced de Loki. Desde entonces se han ido dando algunas pinceladas más sobre un personaje muy reservado y con etapas de su vida realmente oscuras. Una de ellas, la que pasó vagando por el mundo como Ronin, es la que desencadena la acción en esta ocasión. Fueron tiempos duros para Barton tras perder a su familia por culpa de Thanos y ahora que la ha recuperado solo quiere pasar la fiestas alegremente con ellos. Imposible para alguien con una seguidora entusiasta arrastrándole de nuevo a los problemas.

Con la serie de cómics de Matt Fraction (2012-2015) como material de partida, Marvel recupera a Ojo de halcón en Nueva York, ejerciendo de padre y llevando a sus tres retoños a ver el musical de Broadway inspirado en Steve Rogers. Barton está lidiando con lo ocurrido en Endgame, como les sucedió a sus compañeros en entregas televisivas anteriores. En este sentido, el de las grandes pérdidas sufridas por su personaje, Jeremy Renner explicaba en una rueda de prensa internacional con motivo del estreno que todos esos horrores, tragedias y pérdidas están asociados al "juego de los superhéroes". Sin embargo, la serie no se deja llevar a la oscuridad y el drama. Y ahí es donde entra en la ecuación Kate Bishop, de quien Renner ha apuntado que proporciona cierta ligereza y brillo nivelando la trama y el tono. "Es bastante catártico, y creo, bastante hermoso", sentenció sobre su presencia.

Pero su personaje no solo lidia con la muerte de amigos y un pasado violento que parece haber regresado en forma de traje, sino que también sufre secuelas físicas que tienen que ver con la pérdida de audición que ya estaba en los cómics. Sobre este añadido al personaje en el MCU Renner matizaba que sí que escucha algo y se ayuda de un audífono. En la serie, añadía, han encontrado la manera de incluirlo y mostrar "cómo afecta a su vida" y sacar a la luz esa parte más vulnerable. Además, esta dificultad de audición condiciona la manera en la que se relaciona con otros personajes de una forma muy natural, a veces "negativa y otras, positiva". Para el actor este punto ha sido "muy interesante y me pareció bastante dinámico. A veces es un obstáculo y, luego, a veces, es una ventaja". La escena del musical del primer capítulo es un buen ejemplo de a lo que se refiere.

A todo eso hay que añadir la difícil misión de ser padre o madre. Vera Farmiga comentaba en esa misma rueda de presa la compleja relación que Eleanor Bishop mantiene con la otra protagonista de Ojo de halcón, Kate. Farmiga explicaba sobre su dinámica con Hailee Steinfeld que esta muestra de una manera "delicada y compleja" la relación madre e hija. "Es un deporte complicado criar a una hija exitosa, especialmente cuando la hija y la madre tienen diferentes ideas de lo que significa ese éxito", señalaba.

Y es que, más allá de la acción, de la Navidad que tanto gusta a Kevin Feige, de los traumas y las heridas y de ese personaje misterioso de Echo (Alaqua Cox) que solo se apunta al comienzo de la serie, Ojo de halcón tiene mucho que ver con las relaciones y la conexión entre padres e hijos, alumnos y maestros. La de Kate con su madre y la de Clint con sus hijos, pero también la relación que se establece entre ellos dos y que, como ha dicho Feige, deja ver a "ese mentor bajo la superficie" que tiene el personaje de Barton.

Steinfeld va aún más allá en la exploración de esa dinámica: "En última instancia, hay una verdadera amistad y una comprensión. Kate ve a Clint como alguien, a pesar de su pasado, que quiere hacer el bien y quiere ayudar a la gente. Eso es todo lo que ella quiere hacer en la vida. Está inspirada por él y motivada por él. Quiere estar a su nivel, está muy ansiosa y soporta mucho" para demostrar que es digna de ello.

Uno los principales problemas que han tenido hasta ahora las series estrenadas por Marvel en Disney+ es su irregularidad. Todas, en mayor o menor medida y en especial Bruja Escarlata y Visión, han contado con capítulos realmente buenos. Sin embargo, ninguna ha llegado a ser redonda y todas (en especial Falcon y El soldado de invierno y Loki) también han tenido capítulos/escenas carentes de cierto sentido y que parecían fuera del discurrir general de la trama. Aún así, las tres han cumplido con su función de profundizar en personajes secundarios hasta ahora en el MCU, presentar a otros que pueden dar muchos buenos momentos (Agatha Harkness y la Contessa Valentina Allegra de la Fontaine, por ejemplo) y escenas puramente marvelitas. Para juzgar Ojo de halcón en su conjunto aún faltan cuatro episodios. De momento, su primer tercio convence.