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La ETT de los futbolistas

La AFE organiza las décimas jornadas para que jugadores en paro encuentren equipo. Corrales, Juanlu, Valdo o Nacho, con mucho bagaje en Primera, cuentan cómo es ser futbolista en paro y cómo ven el futuro. Mañana debutan en un amistoso

Varios jugadores que forman parte de las jornadas, durante el entrenamiento del viernes.

EDUARDO ORTEGA

MADRID.- Entrenan temprano, de 10.00 a 11.00 y por la tarde también tienen sesión durante una hora, de 4.30 a 5.30. “Lo típico de una pretemporada”. Quien habla es Luis Cembranos, exfutbolista con una larga carrera a sus espaldas. Se formó en la cantera del Barça y Cruyff le hizo debutar con el primer equipo. Ese mismo 1994, el Espanyol pagó cien millones de pesetas por él. Después pasó por el Rayo y finalizó su trayectoria en el Ponferrada Promesas hace ya una década. Desde el pasado jueves y hasta el día 30 de este mes es el entrenador de 22 jugadores que se encuentran sin equipo, en el paro.

Se trata de unas jornadas que la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) organiza desde 2011 con el objetivo de servir de ventana para todos aquellos equipos y agentes que puedan estar interesados. Desde hace más de tres años han pasado por ellas nombres tan dispares como Toni Doblas, Bodipo, Iván Amaya, Jorge López, Jonathan Sesma, Iván Helguera, Sergi Barjuan, Javi Moreno, Cuadrado, Engonga y decenas de jugadores más anónimos. Las perspectivas, además, son estupendas: 63 de los 70 que participaron en los proyectos de 2014 encontraron equipo, según datos de la AFE.

Se organizan durante las épocas en que se abre el mercado de fichajes (enero y verano) y juegan varios partidos amistosos para exhibirse y mantener la forma. “Yo me retiré mucho antes y no tuve la suerte de poder participar. Cualquiera tiene la ocasión de verlos jugar en directo u online; hay más oportunidades hoy que hace años”, afirma Cembranos. Mañana tienen ante sí, contra el Alianza de Lima el primero de los seis choques que disputarán. Después llegarán el Hércules (el día 21), el F91 Diddeleng de Luxemburgo (23), el FSV Frankfurt alemán (26), el FC Shanghai Shenhua (28) y un rival aún por confirmar para el día 30.

Luis Cembranos (i.) dirige una de las jornadas de preparación.

El perfil del grupo es heterogéneo. Los hay muy jóvenes, otros con más barro a sus espaldas y los más veteranos. Como Corrales, que estuvo en la cantera del Madrid, en el Osasuna o en el Mallorca, entre otros. Su última experiencia fue con el Huesca en Segunda B y ahora ya cuenta con 32 años. Aplicado al mercado laboral, sería como un señor al que acaban de echar a la calle con cincuenta y tantos años, salvando las distancias. “Es una situación complicada, porque se echa de menos no hacer lo que uno ha practicado durante casi toda la vida. Lo llevas un poco por dentro, no lo exteriorizas mucho”, dice. Como media España, tiene familiares y amigos también desempleados, a los que trata de transmitir su mantra de ser siempre optimista.

Se apoya en su círculo de confianza, como la mayoría de los que están en L'Alfàs del Pí (Alicante) en esta X Edición. Lo pasan peor los más jóvenes, que ven cortada su carrera, más o menos precaria. “Estar parado con 23 o 24 años y no haber dado todavía el salto a Segunda es muy complicado, porque de Segunda B para abajo se vive al día. Los chavales están con muchas ganas, pero la mayoría viene de haber recibido el palo de quedarse sin equipo tan jóvenes. Están más cortados y se comen más la cabeza”, cuenta Juanlu, otro de los veteranos. Entre este grupo y el cuerpo técnico tratan de amenizar los días y noches y de tranquilizar a los que lo pasan peor.

No es su caso. Fue uno de los que ascendió al Córdoba a Primera el pasado verano, pero el club decidió rescindir unilateralmente su contrato. “Dentro de poco tendremos juicio y tendrán que pagar porque fue un despido improcedente. Por eso estoy algo más tranquilo por el futuro y por la familia”. Ha sido precisamente su familia la que de alguna manera ha agradecido unos meses de descanso de papá. Y él también, porque se había perdido muchos momentos de sus hijos. “He pasado cuatro meses espectaculares en mi casa, tranquilo y descansando. Haciendo cosas que antes no hacía: disfrutar un fin de semana, saliendo a comer con ellos o a pasear con mi mujer”. Es, eso sí, algo excepcional su manera de lidiar con la situación. Tiene también familiares en el paro y compañeros, futbolistas que le vienen llamando desde hace meses para contarle sus penas. “Hay que ser realistas, coger el toro por los cuernos y seguir peleando. No hay que venirse abajo. Gracias a Dios, estamos en una profesión en la que, al menos en mi caso, puedes tener muy buenos años”.

Nacho, durante un partidillo del entrenamiento.

La mala suerte –o buena, según cómo se mire y quién lo haga- ha querido que vuelva a coincidir con Valdo unos años después de que compartieran vestuario en Osasuna, primero, y en el Levante más tarde. Eran allí compañeros de habitación y también lo son en Alicante. Les une una gran amistad. El canterano del Madrid vivió su última campaña en Grecia, jugando en el Asteras Tripolis, una experiencia “muy diferente a la Liga española, pero muy buena”. ¿De dónde saca uno la motivación para seguir adelante llegado a esta situación? “El fútbol es la pasión de mi vida. Me veo bien y por unas circunstancias estoy en esta situación. Si no me viera bien de la cabeza y físicamente no estaría aquí. Mejor que estar entrenando solo…”, defiende. Uno de los principales retos de los futbolistas en paro es precisamente ése, el de mantenerse en forma. Para ello suelen recurrir a dos alternativas: bien entrenarse con un equipo, bien hacerlo de manera individual con un preparador físico, como ha venido haciendo el propio Valdo últimamente.

Entre quienes escogen la primera opción está, por ejemplo, Miguel Ángel Nieto, otro de la cantera madridista (llegó a debutar con el primer equipo) que también ha jugado en el Almería y a quien el Córdoba le hizo una mala jugada. Le rescindieron el contrato a dos días de cerrarse el mercado de verano, después de que él rechazase ofertas de otros conjuntos. “Fue una sorpresa. Y entre eso y el nuevo límite salarial que tienen los clubes estaba muy complicado”, cuenta. Desde entonces se entrena con el San Sebastián de los Reyes, de Tercera División, ya que además le queda cerca de casa. Lo prepara el exdelantero del Atlético Juan Sabas y lo hace como uno más. Como uno de los que tiene ficha. “Tengo amigos que están en una muy mala situación, pero mi caso, gracias a Dios, no es tan límite como el de muchos parados en España que no tienen prácticamente nada. No es comparable”.

Decidió también prepararse con un equipo de cerca de casa, en Málaga, Nacho, un todoterreno de la Liga española. Ha pasado por Málaga, Levante, Real Sociedad, Getafe y Betis, club que le despidió en junio. “Con el paso de los años tienes que mentalizarte de que va a llegar el momento de que se acabe la carrera. Pero no es lo mismo mentalizarte que verte en esa situación”, asegura. Aunque lo observa con dudas, no descarta encontrar algo. Si no, lleva ya tiempo preparándose para algo más. Hizo un máster en dirección deportiva, ha comenzado el curso de entrenador y le gustaría tener el nivel B2 de inglés. Entre él, Corrales, Valdo y otros convencieron a Juanlu, junto con su mujer, para que dejara la comodidad de su casa y regresara. Vuelven a estar otra vez todos juntos, como ya lo estuvieron sobre los campos de Primera y Segunda más de una vez.