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El Madrid se hace el sueco

El conjunto español controla al CSKA de Moscú durante todo el partido, pero su conformismo le cuesta el empate en el último minuto. Cristiano marca de nuevo y Benzema sufre una lesión muscular

ÁNGEL LUIS MENÉNDEZ

El fútbol le dio este martes una doble lección al Madrid. Le regaló los oídos durante 92 minutos, recordándole su grandeza y superioridad, y en el 93 le envió un aviso que, si lo tiene en consideración, puede venirle muy bien para el resto del curso. Con el 0-1 pensó que estaba todo hecho, se dejó llevar sin cerrar el marcador y el CSKA se lo hizo pagar con el postrero gol del 1-1. El primer empate en Liga de Campeones todo habían sido triunfos únicamente tiene valor testimonial, porque no se atisba problema alguno para que el club español certifique en la vuelta del Bernabéu su pase a cuartos.

Cristiano marca la evolución definitiva del Madrid. El astro portugués se ha plegado al sentido colectivo que hace grandes a los equipos de Mourinho, y el grupo ha alcanzado el portentoso nivel físico de CR7. El resultado es un compendio futbolístico extraordinario, pocas veces conocido en la historia de este deporte.

Mou guardó el arte y tiró de músculo: Coentrao, Khedira y Callejón

La madurez del actual Real Madrid lo inmuniza contra casi todo. Frío y césped artificial no son argumentos suficientes cuando la diferencia entre dos rivales es tan grande. Además, Mourinho tiene a su disposición una carta con platos para todos los gustos y mesas. Este martes se guardó varias piezas de cubertería fina Marcelo, Granero y Kaká y apostó por el pragmatismo de Coentrao, Khedira y Callejón.

Más que la temperatura, -5 ºC cuando arrancó el choque, el Madrid extrañó la superficie. Nada habituados al bote y a la forma de rodar de la pelota sobre la hierba sintética, los jugadores blancos tiraron de orden y jerarquía para mantener el tipo con solvencia.

El CSKA, entumecido tras dos meses largos de hibernación, cayó en la trampa. Se creyó su insípido dominio olvidando que es un chollo en defensa. Los zagueros juegan a la ruleta rusa en cada acción. Pierden balones absurdos en zonas letales y más que despejar, se quitan la pelota de encima con inocencia impropia de la élite europea. En una de esas pifias llegó la jugada del gol visitante y la eliminatoria pareció bajar el telón.

La defensa del CSKA se empeña en jugar a la ruleta rusa en cada acción

Antes, la lesión muscular de Benzema y la consiguiente aparición de Higuaín le habían dado un punto más de velocidad al Madrid, que en todo momento pareció manejarse con el freno de mano echado. A tirones, se presentaba en el área moscovita y únicamente la falta de precisión evitó nuevos goles. Por detrás, Xabi Alonso y Pepe se bastaban para poner orden y seguridad ante las desangeladas acometidas del CSKA. Fiados a esa gélida calma, los de Mou pretendieron dejarse llevar hasta el pitido final. Y en el último suspiro se olvidaron de defender una falta y el sueco Wernbloom firmó la igualada.

1 - CSKA Moscú: Chepgúrov; Shénnikov, V.Berezutsky, Ignashévich, A. Berezutsky; Aldonin (Honda, m.67), Wernbloom; Dzagóev, Tosic (Necid, m.82), Musa (Oliseh, m.63); y Doumbia.

1 - Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Pepe, Coentrao; Khedira, Xabi Alonso; Özil (Albiol, m.84), Callejón (Kaká, m.75), Cristiano Ronaldo; y Benzema (Higuaín, m.15).

Goles: 0-1, m.28: Cristiano Ronaldo. 1-1, m.93: Wernbloom.

Árbitro: Bjorn Kuipers (HOL). Amonestó a Xabi Alonso, Sergio Ramos, Coentrao y a Wernbloom.

Incidencias: partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio olímpico Luzhnikí ante 70.000 espectadores (casi lleno). Los aficionados rusos lanzaron desde uno de los fondos varias bengalas en los primeros minutos que cayeron el terreno de juego cerca del portería defendida por Casillas.