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Correos El 'plan renove' de la plantilla de Correos dejó fuera de su bolsa a 1.250 trabajadoras de eventuales frente a 400 hombres

La empresa pactó con los sindicatos un cambio en los criterios de selección para la bolsa de empleo temporal de 2017: primaba la formación (sobre todo con cursos) frente a la antigüedad y ha posibilitado la entrada de 1.169 personas ajenas a la compañía pública. CGT denunció que esta medida perjudicaría a mujeres mayores y sin estudios, un perfil con gran presencia entre el personal eventual de la empresa.

Una trabajadora de Correos.-E.P.

Alrededor de 460.000 personas se presentaron a la convocatoria de las bolsas de empleo eventual de Correos el pasado 2017. Sólo había 87.297 plazas, todas para empleos temporales, por lo que 418.991 solicitantes se quedaron sin hueco aunque cumplían los requisitos establecidos en las bases. Hasta aquí llega lo normal en un proceso de selección por méritos, ya que entre estos excluidos hay 1.675 personas que ya eran trabajadores eventuales y llevaban más de dos años y medio accediendo a este empleo temporal, según datos facilitados por el Gobierno en una respuesta parlamentaria por escrito al grupo de Unidos Podemos.

Es decir, que por primera vez en la historia de la empresa pública se han quedado fuera trabajadores con años de experiencia, uno de los criterios que más puntos sumaba a la hora de la criba. De ellos, la gran mayoría son mujeres: 1.257 frente a 418 hombres. “Personas en su mayoría de más de 41 años y una media de diez años de trabajo en la sociedad postal”, señala el sindicato CGT.

La situación no ha sorprendido a CGT, que ya alertó de esta maniobra discriminatoria con las mujeres (gran mayoría en el mercado laboral eventual, no sólo en Correos, sino en cualquier sector) el pasado año. Según explicó entonces esta organización, un cambio en los criterios de las bases iba a dejar fuera a un gran número de empleadas que acumulaban hasta 20 años de experiencia en este puesto. En octubre de 2017, la dirección de Correos pactó con los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y Sindicato Libre, a través de la Comisión Central de Empleo, la apertura de las bolsas de empleo eventual, plazas con las que Correos añade refuerzos y personal de reparto y oficina y cubre bajas y sustituciones en todo el país. Tras las negociaciones, estas centrales sindicales dieron el visto bueno a una serie de cambios en los requisitos y criterios de la nueva hornada de empleados precarios.

En concreto, mujer, mayor de 45 años y sin formación era el perfil más afectado por estos cambios que restaban valor a la experiencia y primaban unos cursos de formación a los que no podían acceder todos los trabajadores, sino sólo aquellos que estuvieran en activo en la empresa cuando estos se ofertaban. Al mismo tiempo, cualquier persona podía acceder a estos cursos a través de su afiliación a grandes sindicatos como CCOO y UGT, un “negocio” que también ha denunciado CGT y del que Público se hizo eco hace meses.

Los nuevos criterios —que CGT denunció ante la Audiencia Nacional y que se encuentran a la espera de que el Supremo decida si la Audiencia tiene que juzgarlos — dejan la antigüedad en un segundo plano y, peor aún, sólo cuentan la acumulada durante los últimos cinco años. De esta forma, un trabajador que lleva encadenando contratos temporales los últimos 20 años tiene las mismas posibilidades de entrar por antigüedad en esta bolsa que alguien que lleva cinco e, incluso, las mismas que alguien que nunca ha trabajo en Correos. Según denuncia CGT, en la convocatoria “entraron 1.169 personas ajenas hasta ese momento a Correos con sólo la puntuación de unos cursos de formación que les impartieron los sindicatos firmantes del actual Convenio Colectivo bajo previa afiliación”.

El Gobierno añade en su respuesta que, del total de solicitantes que cumplía los requisitos de la convocatoria y no obtuvieron plaza, “tan sólo un 0,89%, eran candidatos activos” de la anterior bolsa, la de 2011. En concreto, el 0,61% mujeres y el 0,28% hombres. Si a estos 1.675 trabajadores eventuales excluidos con más de 2,5 años de antigüedad se le suman los que acumulaban una antigüedad menor, las personas que estaban en las anteriores bolsas de empleo y que han quedado fuera en esta ocasión han sido 3.729: 2.555 mujeres y 1.173 hombres.

Estrategia para rejuvencer y evitar bajas por enfermedad

Según apunta el Gobierno en su respuesta escrita a los diputados del grupo parlamentario Unidos Podemos, En Comú Podem y En Marea Yolanda Díaz y Sergio Pascual, en las bases de la última convocatoria se ha introdujo “la novedad de establecer diferentes modalidades de distribución de jornada, en la línea de adecuar las jornadas de trabajo a las necesidades reales de la actividad y la optimización de recursos a la hora de atender los flujos y puntas de producción, lo que sin duda ha fomentado la participación y el interés de los más jóvenes al ser jornadas que pueden compaginarse con el desarrollo de los estudios o de cualquier otra actividad”.

Correos estimaba que el absentismo en mayores de 57 años era del 7% y en mayores de 61, de un 12%

Sin embargo, CGT relaciona este cambio de criterio a un pretendido rejuvenecimiento de la plantilla, dado el elevado absentismo laboral en determinadas franjas de edad. El sindicato recuerda que, el verano pasado, un documento interno de la directiva de la empresa se filtró a través de la plataforma ciudadana Fíltrala. En él exponían formas de prejubilar a trabajadores funcionarios y fijos mayores de 57 años y calculaban que el 20% de la plantilla superaba esa edad. También incidía en el “elevado absentismo por problemas osteomusculares”, fruto de los pesos y los movimientos repetitivos, según CGT.

La dirección de Correos estimaba que el absentismo en mayores de 57 años era del 7% y en mayores de 61, de un 12%. “Es presumible, a la vista de las actas de las reuniones en las que se negociaron las bases de la bolsa de empleo, se generara una estrategia para poder quitarse de en medio a más personal mayor fuera de las prejubilaciones de fijos y funcionarios: quitarles su antigüedad a los eventuales mayores y sobrevalorar, además de los cursos formativos, la posesión de una carrera universitaria pese a estar optando por puestos de operario y no siendo reconocidos salarialmente esos títulos”, considera CGT, que recuerda que la formación universitaria en nuestro país se extendió a todas las capas de la población aproximadamente a partir de los nacidos en 1975, "por lo tanto, aumentar el valor del título universitario generaba un efecto corrector en la edad" en las convocatorias.

Correos no ha respondido por el momento a las preguntas de Público sobre esta situación. En su respuesta por escrito a los diputados de Unidos Podemos, el Gobierno asegura que “Correos no pretende prescindir de los trabajadores mayores de 45 años” y que, “ un 47,86% de los integrantes de las nuevas bolsas tienen una edad superior a 41 años”.