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Empresas contratan a trabajadores para sustituir a empleados en ERTE y ahorrarse dinero

Contratan con otra categoría laboral y menor sueldo para que realicen el mismo trabajo, algo que no está permitido por ley. Las empresas que tienen trabajadores en ERTE sí pueden seguir contratando, pero nunca para sustituir a esos empleados. 

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Este tipo de prácticas son absolutamente ilegales

alejandra de la fuente

La llegada masiva de los ERTE para intentar evitar la pérdida de empleo por la emergencia del coronavirus ha hecho que algunas empresas cometan diversos fraudes para aprovecharse de estas medidas y del miedo de muchos trabajadores a perder sus puestos de trabajo.

Como ya adelantamos en Público, diversos empresarios aplicaron un ERTE a sus trabajadores a la vez que les hacían trabajar prestando sus servicios de forma habitual y otros tantos han "reincorporado" a sus empleados sin sacarles del ERTE a cambio de cobrar un 'sobresueldo' en B.

Aunque este tipo de prácticas son absolutamente ilegales, y de demostrarse que una empresa las ha llevado a cabo se enfrentarían a cuantiosas multas, la realidad es que algunos empresarios las están realizando.

El fraude de las contrataciones cruzadas

Una de las prácticas abusivas que están llevando a cabo algunos empresarios consiste en contratar a trabajadores 'nuevos' para sustituir a los empleados que tiene en ERTE, con el fin de poder pagar menos a los nuevos contratados.

Legalmente, las empresas pueden contratar a trabajadores mientras tienen a otros trabajadores en ERTE, pero nunca sustituyendo a los que se encuentran en un expediente de regulación temporal de empleo.

A modo de ejemplo, una empresa puede contratar a un empleado que haga labores de limpieza aunque tenga a sus ingenieros en un ERTE porque se entiende que la empresa requiere a alguien en ese puesto, pero no podrá contratar ingenieros ya que tiene trabajadores que ocupan esos puestos acogidos en un expediente de regulación temporal de empleo.

Para la Inspección resultaría sencillo detectar estas contrataciones fraudulentas ya que los datos se cruzan en la Seguridad Social.

Con la premisa de que las empresas pueden contratar empleados pese a que tenga a otros incluidos en un ERTE, algunos empresarios están contratando trabajadores para sustituir a los que se encuentran en un ERTE cambiando las funciones en el contrato para así pagarles menos.

"Para que nos hagamos una idea, hay trabajadores que cubren el puesto de un contable contratando a una persona como auxiliar administrativo. De esta forma, al auxiliar administrativo le pagan el salario mínimo mientras tienen al contable de la empresa en un ERTE que, si se reincorpora, deberán pagarle según su convenio cuyo salario es más elevado", explica la asesora laboralista Marian Falcón.

"De esta forma, si al contable le tienen que pagar 1.300 euros al mes y al auxiliar administrativo le pagan 950 euros al mes, la empresa se está ahorrando dinero de forma fraudulenta. Además, hay que tener en cuenta que los trabajadores que ya formaban parte de la empresa tienen unos derechos adquiridos (como por ejemplo la antigüedad) que no tienen las nuevas contrataciones. Se ahorran dinero jugando con la necesidad económica de la gente y cometiendo un fraude a la Seguridad Social", añade.

Una práctica ilegal con multas de hasta 187.000 euros por trabajador

El abogado laboralista Íñigo Molina recuerda que el puesto de trabajo se define siempre por sus fines reales y no por lo que se hace constar en el contrato y asegura que los trabajadores que se encuentren en esta situación deben denunciar a la Inspección de Trabajo y esta será la que verifique si los trabajadores contratados temporalmente están sufriendo las funciones de los trabajadores que se encuentran en ERTE.

"Estás prácticas constituyen un fraude a la Seguridad Social puesto que la empresa está obteniendo una serie de exenciones y bonificaciones respecto a las cotizaciones y respecto a los salarios. Por este motivo, si la inspección determina que la empresa ha cometido un fraude, ésta deberá pagar una multa que oscila entre los 6.000 y 187.000 € por cada trabajador que tenga en esta situación".

Desde la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social se va a revisar la legalidad de los ERTE y va a comprobar que no se estén produciendo fraudes.

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