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Euro ¿Dónde están los billetes de 500 euros?

El Banco de España constata cómo en menos de seis años ha salido de circulación un elevado volumen de ‘binladen’, que en unos meses dejarán de imprimirse, cuyo valor ronda los 30.000 millones de euros.

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El BCE ha decidido no incluir los billetes de 500 euros en la serie que terminará de entrar en circulación en mayo del año que viene.

El billete de 500 euros, popularmente conocido como ‘binladen’ por la dificultad para localizarlos (más del 50% de los europeos no ha visto ninguno), está dejando de circular: el Banco de España ha constatado cómo en los últimos seis años han salido de circulación en el país 60 millones de ellos con un valor de 30.000 millones de euros. No obstante, todavía quedan en la calle, o más bien en los cajones de quienes se dedican a determinadas actividades, 33 millones de ejemplares, algo más de la tercera parte de los que circulaban a finales de 2012.

"Buena parte de esos billetes no ha circulado o, mejor dicho, han circulado por unos canales muy restringidos", explica Carlos Cruzado, presidente de Gestha, el sindicato de los técnicos de Hacienda. "Creemos que los billetes de 500 euros siguen escondidos", añade, ya que "es un material idóneo para las actividades delictivas por su escaso peso y su poco volumen".

Los bancos centrales de cada país dejarán de emitir estos billetes a partir de la próxima primavera, cuando se cierre la entrada en circulación de la llamada Serie Europea, que se completará en mayo con la emisión de los de cien y de doscientos euros.

"El Banco Central Europeo (BCE) ya ha anunciado que el billete de 500 euros no se incluirá en la Serie Europa de billetes e implementará la decisión del Consejo de Gobierno de mayo de 2016 de dejar de emitirlo en el momento que estime adecuado, teniendo en cuenta las tendencias estacionales de demanda de billetes y el uso eficiente de las reservas de billetes ya impresos", explican fuentes del Banco de España.

En cualquier caso, su no inclusión en la nueva serie, que incluye medidas de seguridad como relieves y transparencias para dificultar su falsificación y cuya entrada en circulación comenzará a cerrarse el 29 de mayo, fecha en la que saldrán a la calle los nuevos modelos de 100 y de 200, no significa que vayan a perder su valor.

"En todo caso, tras el cese de su emisión, el billete de 500 euros continuará teniendo curso legal y podrá seguir siendo utilizado como medio de pago y como activo de reserva", señalan fuentes del Banco de España, que anotan que "al igual que el resto de billetes euro, mantendrá siempre su valor y podrá ser canjeado por tiempo ilimitado en los bancos centrales nacionales del Eurosistema".

"Se movían de caja a caja"

A mediados de octubre, según los datos del Banco Central Europeo, había en circulación 520,7 millones de billetes de 500 en Europa, lo que significa que apenas el 6,3% de ellos se encuentra en España.

Su acaparamiento en la zona euro se mantuvo hasta finales de 2015, cuando su volumen alanzó los 613,5 millones, más de diez veces por encima de los 60,6 que comenzaron a circular en 2002. Se trata del único formato cuya circulación ha comenzado a descender, ya que incluso el de 200 ha seguido aumentando hasta superar los 252 millones.

"Cuando deje de imprimirse, lo que entre en los bancos y sea retirado ya no volverá a salir a la calle", explica Cruzado, cuya organización ha sido muy crítica con ese formato de moneda desde que entró en circulación, principalmente por suponer una herramienta idónea para defraudadores y delincuentes.

En este sentido, resulta destacable que el volumen en circulación alcanzó su record, con 114 millones de billetes en la calle, en 2007, en plena burbuja inmobiliaria. "Desde que estalló ha comenzado a aflorar dinero que estaba en esas bolsas de fraude. Se movía de caja a caja", apunta Cruzado, en operaciones opacas para Hacienda. Paralelamente, el estrangulamiento del crédito bancario ha dificultado las operaciones de lavado para los dueños de esos billetes.

De hecho, esa vinculación con actividades delictivas como el fraude fiscal y el narcotráfico fue uno de los principales motivos que llevaron al BCE y al Consejo Europeo a decidir dejar de imprimirlos. Antes, en 2010, el Banco de Inglaterra ya había recomendado a sus entidades financieras dejar de distribuirlos al estimar que el 90% de los billetes de 500 estaba en manos de organizaciones delictivas.

El turismo distorsiona los cálculos

En el caso de España, el valor de la diferencia entre los billetes de 500 euros emitidos y retirados por el Banco de España (16.500 millones) superaría al del circulante total, que se sitúa en 11.518, mientras que hace seis años alcanzaba el 71% del total con 46.500 de 65.425.

No obstante, esa proporción es matizable debido a las enormes cantidades de billetes de uso común que retira el Banco de España por la actividad turística, a lo que se suma una menor circulación del efectivo por el aumento de los pagos con tarjeta y las transacciones informáticas. De hecho, los registros de 50, 20 y cinco, los de utilización más corriente por los ciudadanos, resultan negativos.

Por otro lado, el billete de 200, otro de los de escaso uso entre el ciudadano medio, ha experimentado en esos seis años una acusada caída. En este caso, los quince millones de ejemplares han quedado reducidos a siete, menos de la mitad.