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Fernando Luengo: "La crisis es un ajuste de cuentas de las élites"

El profesor de Economía de la Complutense aboga por reestructurar la deuda y cree que Grecia "no puede ni debe pagarla"

El profesor de Economía Aplicada, Fernando Luengo (izquierda). / PÚBLICO

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MADRID.- Un objetivo claro: llevar a Europa a la convergencia productiva, social y territorial. Éste es el “cambiazo” que propone Fernando Luengo, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Complutense, quien hoy planteó un giro de 180 grados para implantar una política económica que dependa de los actores sociales.

Su kit “de emergencia” incluye una conferencia europea con el objetivo de reestructurar la deuda (“Grecia no puede ni debe pagarla, mientras que España y Portugal tienen que destinar esos recursos a políticas sociales y a la reindustrialización”), un plan masivo de inversiones en los países periféricos, una estrategia productiva ecoenergética, un rediseño institucional “sin la camisa de fuerza de la deuda”, unos salarios que aumenten al ritmo de la productividad y, finalmente, un pacto que vaya más allá de la disciplina fiscal y de las condiciones asociadas a los créditos.

“Hay que refundar Europa”, respondió Luengo a un asistente al segundo Encuentro de Economía con los Círculos, que tuvo lugar esta tarde en Ecoo bajo el tema La Europa que emerge de la crisis. “Las políticas de Bruselas van en contra de la mayoría social y los países periféricos, por lo que han dejado el proyecto comunitario sin señas de identidad”, afirmó el también miembro de EconoNuestra, que se remontó a los años ochenta para explicar el bache actual. “La deriva comenzó entonces con el neoliberalismo y hoy el Estado ha sido colonizado por las grandes corporaciones, de modo que las élites no necesitan ni puertas giratorias, porque ocupan el mismo espacio”.

Luengo abogó por la intervención del Estado en la economía y criticó su papel de “bombero” al rescate de la banca. “Las oligarquías han hecho caja durante la crisis”, sostuvo el miembro del Círculo 3E de Podemos y del Consejo Ciudadano de la Comunidad de Madrid, convencido de la necesidad de un “plan masivo de gasto público que se financie con impuestos progresivos y con Europa”.

El profesor explicó cómo los mercados se convirtieron en los principales actores de los flujos financieros ante la falta de instituciones fuertes; cómo “el dictado alemán impuso al Banco Central Europeo que sólo financiara a los bancos y no a los Estados”; y cómo un sistema “sirvió a los países del norte”, cuya respuesta a la crisis no fue consensuada sino “interesada, errónea e insuficiente”. Una vez con el agua al cuello, el diagnóstico oficial fue, según Luengo, “un error de cabo a rabo”, por lo que rechazó que los Gobiernos gastasen por encima de sus posibilidades, que el aumento de los salarios perjudicase a la productividad o que no se pudiese dejar caer a los grandes bancos.

“Es mentira que a partir de ahí se hayan dictado políticas de austeridad, porque las entidades financieras han recibido toneladas de euros sin contrapartidas”, añadió el miembro de EconoNuestra. “Los países del norte y las entidades financieras han salido fortalecidos con la crisis, mientras que los desequilibrios de fondo son más intensos que antes”. Dicho de otra manera, “la crisis es un ajuste de cuentas de las élites”, apuntó Luengo, “la gran oportunidad de la oligarquía”.

“La UE no puede funcionar con el superávit crónico de Alemania, que es nuestro déficit y supone una bajada de salarios interno”, advirtió. Según él, ha nacido “otro capitalismo que rompió en mil pedazos el equilibrio existente, un capitalismo extractivo y depredador que puede funcionar con un crecimiento bajo de la economía a través de la sobreexplotación del mercado de trabajo y de la ocupación de las instituciones públicas”.

También cargó contra la moneda única, aunque consciente de que “la batalla hay que librarla dentro del euro, porque salir de él tendría un coste enorme y no resolvería de golpe todos los problemas”. Sin embargo, consideró que “hoy la apuesta del euro es la apuesta de la oligarquía”, por lo que defendió “un cambio de las reglas del juego, una ruptura con lo que nos llevó a la crisis y un plan de rescate ciudadano”. En definitiva, “otra mirada de la economía”.