Público
Público

El número dos CatalunyaCaixa niega ahora que estuviera en la votación en la que se le subió el sueldo

Adolf Todó, para quien el fiscal pide cuatro años de cárcel, se escuda en el juicio por los sobresueldos de la caja en que tanto el Banco de España como el FROB conocían los incrementos de salario concedidos a la cúpula de la entidad

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El exdirector general de CatalunyaCaixa, Adolf Todó (c), con el expresidente de la entidad, Narcís Serra (i), durante el juicio en la Audiencia de Barcelona por los sueldos millonarios en la antigua caja de ahorros. EFE/Enric Fontcuberta

El exdirector general de CatalunyaCaixa Adolf Todó ha afirmado este martes que se ausentó en la votación del consejo de administración de la entidad de enero de 2010 que autorizó su aumento de sueldo fijo y variable, una versión diferente a la que dio en la fase de instrucción, cuando dijo que había participado de esa votación.

Todó ha aprovechado su declaración ante la Audiencia de Barcelona, que le juzga por los sobresueldos abonados a la cúpula de la entidad financiera, para introducir este "matiz" en su testimonio y, al mismo tiempo, y tal como hizo la semana pasada el expresidente de CatalunyaCaixa Narcís Serra, se ha escudado en que tanto el Banco de España como el Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada (FROB) conocían los incrementos de salario concedidos a la cúpula de la entidad.

La Fiscalía pide cuatro años de cárcel para Todó con el argumento de que el consejo de administración de Caixa Catalunya, luego convertida en CatalunyaCaixa, aprobó en enero y en octubre de 2010 dos aumentos salariales que beneficiaron a Todó y a Jaume Massana, a sabiendas de que la situación de la antigua caja de ahorros era crítica.

Todó ha hoy que, tras haber repasado lo sucedido en aquella reunión celebrada el 19 de enero con el expresidente de la entidad Narcís Serra y con el exdirectivo Jaume Massana, ambos le "hicieron recordar" que al empezar a hablar de su aumento de sueldo, el propio Serra le pidió que abandonara la sala, y que, cuando le mandaron volver a la reunión, el aumento salarial ya se había "aprobado".

La caja elevó el sueldo de su director general a 800.000 euros más un variable del 50% cuando la situación de la entidad era crítica

En aquella sesión se acordó aumentar el sueldo fijo de Adolf Todó en 100.000 euros (de 700.000 a 800.000 euros) y su variable del 35% al 50%, aunque el exdirectivo ha querido matizar que realmente acabó cobrando sólo un 16% más de variable, un total de 128.000 euros más.

En cambio, Todó, que fichó como director general de la entidad en 2008 procedente de Caixa Manresa, sí que ha admitido ante el fiscal haber participado en la votación en la que se acordó la segunda subida salarial por la que se le juzga, la aprobada en la reunión del Consejo de Administración del 13 de octubre, meses después de que el FROB inyectara 1.250 millones de euros en la entidad.

En aquella convocatoria se acordó un incremento salarial de unos 12.000 euros en su salario fijo, hasta fijarlo en los 812.501 euros, un incremento del 1,5% justificado por el aumento del índice de precios de consumo (IPC) y aplicado a todo el resto del personal de la entidad, según Todó.

Para sustentar su defensa, el exdirectivo, que llevó las riendas de CatalunyaCaixa entre 2008 y 2013, ha asegurado tener la "absoluta seguridad" de que el Banco de España "era consciente de aquella subida de sueldos" acordada en la entidad en 2010, porque un inspector suyo estuvo allí haciendo una inspección por entonces, ha añadido.

Todó ha matizado que el supervisor no tuvo ninguna obligación de controlar el nivel de salarios hasta julio de 2011, pero ha dado por sentado que el Banco de España, y por extensión el FROB, conocían los contratos de la alta dirección y que no pusieron objeciones.

A pesar de aquella falta de competencias del Banco de España, Todó ha asegurado que si este organismo le hubiera "sugerido" revocar la subida de salario aprobada en enero de 2010, él lo habría hecho "rapidísimamente", porque para él lo que decía el supervisor "era ley", ha sentenciado.

En esta línea, ha comentado también que cuando más adelante el entonces subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, le sugirió en una reunión que la política de pensiones e indemnizaciones de la cúpula de CatalunyaCaixa era "un poco alta" y que debía "acotarla", él no puso "ningún problema" a ello.

Para contrarrestar la versión de la Fiscalía, que sostiene que esos aumentos salariales se abonaron cuando la situación de la entidad ya era crítica, Todó ha asegurado que, antes de que el FROB inyectara 1.250 millones en la entidad, el Banco de España sostenía que la entidad financiera era "fundamentalmente sólida y solvente", y que no presentaba "ninguna debilidad".

Todó, que tras la fusión entre Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Tarragona llegó a ser consejero delegado y presidente de CatalunyaCaixa, ha admitido que al fichar por Caixa Catalunya su sueldo creció un 30 % y que aceptó el reto, no porque fuera un "kamikaze" sino porque creía que el proyecto de esta entidad era "muy sólido".

En la sesión de hoy ha declarado también el exconsejero de CatalunyaCaixa Joan Güell, que fue vicepresidente primero de la entidad y que ha explicado que le eligieron para formar parte del máximo órgano de gestión de esta entidad "en un sorteo entre los clientes" de la antigua Caja, y que él aceptó el cargo, pero que nunca le advirtieron de que tendría funciones ejecutivas.

Güell también está acusado, como Todó, de dos delitos de administración desleal, por los que la Fiscalía le pide cuatro años de cárcel.