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Lucha contra el fraude Panamá, Seychelles e Islas Caimán entran en la lista negra de la UE de paraísos fiscales

Los ministros de Finanzas europeos  dan más tiempo a Turquía para cumplir sus compromisos sobre intercambio de información con los países comunitarios y evitar su inclusión.

Acivistas de la ONG Oxfam se manifiestan frente a los edificios de las instituciones de la Ue en Bruselas en protesta por los paraísos fiscales.AFP/Emmanuel Dunand
Activistas de la ONG Oxfam se manifiestan frente a los edificios de las instituciones de la Ue en Bruselas en protesta por los paraísos fiscales, en diciembre de 2017. AFP/Emmanuel Dunand

Francesco Guarascio/Reuters

Los ministros de Economía de la Unión Europea (Ecofin) añadieron a Panamá, las Seychelles, las Islas Caimán y Palaos a su lista negra de paraísos fiscales del bloque comunitario, concediendo a Turquía más tiempo para evitar su inclusión, según consta en un documento de la unión publicado el martes.

La lista, creada en 2017 tras la revelación de la existencia de amplias estructuras para la evasión de impuestos, incluye actualmente 12 territorios.

La inclusión de centros financieros como las Islas Caimán y Panamá constituye un cambio para la UE. Las sucesivas revisiones han mantenido en la lista principalmente a islas del Pacífico y el Caribe con las que la UE apenas mantiene relación financiera alguna, lo que ha suscitado críticas por su excesiva indulgencia con los paraísos fiscales.

Los otros territorios incluidos en la lista son Fiyi, Omán, Samoa, Trinidad y Tobago, Vanuatu y tres territorios de Estados Unidos: Samoa Estadounidense, Guam y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

Quienes figuran en la lista negra se enfrentan al menoscabo de su reputación, a una mayor vigilancia de sus operaciones financieras y al riesgo de perder fondos de la Unión Europea.

Las Islas Caimán, un territorio británico de ultramar en el mar Caribe, fue incluido en la lista porque los fondos de inversión que tienen su sede allí no reflejan la actividad económica real del archipiélago, según se indica en el documento. Eso podría dar lugar a que se creen vehículos de inversión con el único fin de reducir el pago de impuestos en otros territorios.

El archipiélago africano oriental de las Seychelles fue añadido a la lista negra porque tiene un "perjudicial régimen fiscal preferencial", según afirma el documento de la UE.

Panamá, que ya figura por sus deficiencias en materia de blanqueo de capitales en la lista negra del Grupo de Acción Financiera Internacional, un organismo de control mundial, fue añadido a la lista de la UE debido a sus insuficiencias en el intercambio de información fiscal. La isla de Palaos, en el Pacífico, fue incluida por razones similares.

Turquía

Turquía no facilitó información fiscal de forma automática con todos los estados de la UE, pero se le ha concedido más tiempo para cumplir sus compromisos, ya que ha adoptado cambios legislativos para permitir el intercambio de datos, según señala el documento de la UE, confirmando la información publicada por Reuters la semana pasada.

La decisión molestó a Chipre, un estado miembro de la UE envuelto en una disputa de décadas de duración con Ankara y con el que Turquía no está intercambiando datos fiscales en la actualidad, según fuentes diplomáticas de la UE. Un portavoz del ministro de Relaciones Exteriores de Chipre rechazó hacer comentarios al respecto.

Turquía tampoco comparte datos fiscales con Alemania, Francia, Holanda, Bélgica y Austria, los países de la UE con las mayores comunidades turcas, dijeron las mismas fuentes.

A pesar de estas deficiencias, que llevaban años sin resolver cuando en diciembre venció el plazo dado a Ankara, se le ha concedido otro año para comenzar a compartir los datos con los 27 estados de la UE.

Dos fuentes oficiales dijeron que la decisión se tomó por razones políticas, a pesar del riesgo de que esto pueda socavar el proceso de inclusión en la lista de la UE. "Debemos seguir siendo conscientes de la relevancia de Turquía en muchas áreas políticas que son importantes para nosotros", dijo uno de los diplomáticos.

La UE depende de Turquía para contener la inmigración procedente de Oriente Próximo y Asia, pero su relación se ha deteriorado por la represión del presidente Tayyip Erdogan de los críticos a su Gobierno tras el fallido golpe de Estado de 2016. La relación bilateral también se ha visto agravada por la perforación de gas y petróleo de Turquía frente a la costa de Chipre.