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PGE 2019 El Banco de España pone en duda la previsión de ingresos del Gobierno y ve un déficit del 2%

Mantiene la previsión de crecimiento en el 2,2% pero augura una moderación en la creación de empleo en parte por la subida del salario mínimo.

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El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, comparece en la Comisión de Presupuestos del Congreso para analizar las cuentas públicas de 2019. EFE/Kiko Huesca

El Banco de España advierte de que las estimaciones de los ingresos públicos recogidas en los Presupuestos se encuentran sujetas a riesgos a la baja "significativos", con "mucha incertidumbre" respecto a la capacidad recaudatoria de los nuevos impuestos ('tasa Google' y 'tasa Tobin'), si bien rebaja del 2,4% a en torno al 2% su previsión de déficit para este año tras incorporar los impactos de las medidas de gastos e ingresos.

Así lo ha señalado Pablo Hernández de Cos durante su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Congreso para informar sobre el proyecto de ley de las nuevas cuentas públicas, en el que ha puesto en duda las previsiones recaudatorias y de déficit del Gobierno, advirtiendo de que hay riesgos a la baja "significativos" respecto al crecimiento de los ingresos tributarios y por cotizaciones sociales del 8,2% estimado por el Ejecutivo en el proyecto de Presupuestos.

Considera que las previsiones del Proyecto de PGE parecen incorporar unas elasticidades superiores a las medias históricas. De hecho, de acuerdo con sus cálculos, la recaudación agregada por impuestos compartidos y cotizaciones sociales efectivas aumentaría un 5,6% en 2019, frente al incremento previsto del proyecto de PGE del 6,9%, en ambos casos corrigiendo por el efecto del SII.

Un desfase de unos 8.000 millones de euros

En cualquier caso, tras añadir los impactos de las medidas de ingresos y gastos del Proyecto de PGE no incorporados en sus estimaciones de diciembre, rebaja del 2,4% al entorno del 2% su previsión de déficit para este año, lo que supone siete décimas más que el objetivo oficial del 1,3% fijado para este año. Esto supone un desfase de unos 8.000 millones de euros. De esta forma, España saldrá este año del procedimiento de déficit excesivo en el que lleva inmersa desde el año 2009, al reducir su déficit por debajo del 3%.

No obstante, ha advertido de que un menor impacto recaudatorio de las nuevas figuras tributarias frente al oficialmente estimado, un retraso en la entrada en vigor de las medidas impositivas incluidas en los PGE o una potencial materialización de los riesgos a la baja de las perspectivas de crecimiento de la economía elevarían al alza esta proyección del déficit, mientras que una respuesta más dinámica de los ingresos impositivos a las bases macroeconómicas que la estimada históricamente o una contención del gasto discrecional repercutirían a favor.

En cuanto al tono de la política fiscal en 2019, ha apuntado que será de nuevo neutral, con lo que el nivel del déficit estructural se situaría en torno al 2,5% del PIB, de acuerdo con las estimaciones del Banco de España, un valor similar al de los últimos cinco años y superior al de 2013-2014, lo que indica que "prácticamente toda la reducción observada desde 2013 en el déficit público se habría debido al efecto del ciclo económico".

Mantiene que el PIB crecerá pero avisa de riesgos

A nivel macroeconómico, ha destacado que la economía española continuará en 2019 inmersa en la fase expansiva iniciada hace ya seis años, aunque registrando una nueva moderación de su ritmo de crecimiento desde 2,5% estimado para 2018 hasta el 2,2% para este año, la misma estimación que en diciembre. Eso sí, ha recalcado que el reciente empeoramiento del entorno exterior de la economía española plantea "riesgos a la baja" sobre estas estimaciones.

Según Hernández de Cos, la desaceleración responde en gran medida al contexto internacional más débil, derivado de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, las dudas sobre el brexit y el endurecimiento de las condiciones financieras globales. De hecho, constata ya que la desaceleración ha provocado un "cierto deterioro" del superávit por cuenta corriente.

Pese a todo, ha valorado que la economía española ha mostrado en los últimos trimestres una "resistencia significativa", desacelerándose en menor medida que la Unión Económica y Monetaria (UEM).

Entre otros factores, a esto habría contribuido el impulso sobre las rentas de los hogares derivado de la entrada en vigor, en la segunda mitad del año pasado, de algunas medidas incluidas en los PGE para 2018.

El empleo se ralentiza

En cuanto al paro, apunta que la creación de paro se ralentizará este año, en parte por el menos avance de la actividad pero también como consecuencia del aumento en más de un 22% del salario mínimo.

Las proyecciones del Banco de España muestran que el crecimiento del numero de ocupados se situará en torno al 1,6% anual este año, lo que permitirá reducciones adicionales de la tasa de paro hasta el entorno del 14%.

El gobernador del Banco de España ha avisado de que la economía mundial se encuentra ya en una fase más avanzada del ciclo, y la economía española "no es inmune a los desarrollos internacionales, especialmente a los de la UE, y máxime cuando persisten en España "elevados niveles de endeudamiento exterior y público".

Por ello, ha defendido que no deben retrasarse los esfuerzos para seguir mejorando la posición presupuestaria de las administraciones públicas y para introducir una "ambiciosa" agenda de reformas estructurales que permitan apuntalar la confianza de los distintos agentes de la economía y aumentar el potencial de crecimiento.

Sistema de pensiones

Por último, sobre las pensiones ha señala que los presupuestos del año pasado y los de 2019 han supuesto una relajación de la puesta en marcha de los mecanismos de las reformas de 2011 y 2013, con el retraso de la aplicación del factor de sostenibilidad hasta 2023 y, sobre todo, la vuelta a un sistema de revalorización anual de las pensiones en línea con el IPC.

La reintroducción permanente de este sistema de indexación generaría, de acuerdo con los cálculos del Banco de España, un incremento adicional del gasto superior a 3 puntos porcentuales del PIB en 2050.

En consecuencia, cree que garantizar la sostenibilidad financiera del sistema público de pensiones requerirá medidas adicionales por el lado de los ingresos o el de los gastos del sistema, o de ambos. El organismo publicará a finales de marzo una actualización completa de sus previsiones macroeconómicas, según ha anunciado Hernández de Cos.

La CE no realizará un nuevo análisis

La Comisión Europea ha advertido este lunes de que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2019, al igual que el borrador que evaluó en noviembre, corre el riesgo de incumplir las reglas fiscales europeas, aunque ha apuntado que no realizará un nuevo análisis en profundidad de las cuentas porque no contiene "diferencias significativas" con respecto al documento preliminar que el Gobierno envió en octubre de 2018.

En una carta, el vicepresidente del Ejecutivo comunitario para el Euro, Valdis Dombrovskis, y el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici, se dirigen a las ministras de Hacienda, María Jesús Montero, y de Economía, Nadia Calviño, para remarcar que los PGE, aparte de revisar a la baja el crecimiento del PIB y "algunos ingresos adicionales que se esperan recaudar", no presenta "diferencias significativas" con respecto al borrador que las autoridades europeas evaluaron en noviembre.