Dónde viajar por España si eres un amante del queso
Si viajar es un placer, este se incrementa todavía más si se tiene la posibilidad de probar algunos quesos exquisitos por el camino.

Madrid-
El queso genera pasiones. De hecho, para mucha gente se trata de su alimento favorito. Sin embargo, dentro de esta unanimidad, existe cierto debate gracias a su increíble variedad. Prácticamente hay un queso para cada paladar, pero no todos los quesos son aptos para todos los paladares. Tanto el sabor como la textura difieren profundamente unos de otros, en ocasiones hasta el extremo. Fruto de sus diferentes formas de preparación, que a su vez tienen mucho que ver con las zonas en las que se realizan.
Es por ello que los quesos y los viajes maridan tan bien. Porque cada queso tiene una historia detrás que siempre está muy arraigada al territorio; y qué mejor que experimentarla en primera persona. También porque consumir sus productos es una excusa tan buena como otra cualquiera para visitar algunos lugares que desde luego merecen la pena, pero a los que quizá no nos acercaríamos en pos de otros destinos más exóticos, publicitados o masificados.
Chantada, Lugo (Denominación de Origen Protegida Arzúa-Ulloa)
Chantada es una localidad situada en la Ribeira Sacra, lo que es sinónimo de paisajes que quitan el hipo. Una zona verde y muy bonita, con varias aldeas que parecen sacadas de un cuento. Enmarcadas en una reserva de la biosfera en la que poder conectar con la naturaleza. También la propia Chantada merece una visita. Se trata de una localidad de unos 8.000 habitantes, pero que no por ello ha perdido el encanto. Tanto su plaza de España como el casco histórico invitan a darse un paseo mientras se disfruta del comercio local.
Y del queso, claro. Chantada es el epicentro de la Denominación de Origen Arzúa-Ulloa, una de las más conocidas de España. Quizá el queso gallego por excelencia, con permiso del queso de Tetilla. El queso de Chantada es un queso elaborado con leche de vaca pasteurizada, conocido por su textura blanda, cremosa y fundente, y su sabor suave y mantecoso con un toque ligeramente ácido. De forma redonda y corteza fina amarilla, su interior es uniforme y flexible, de color marfil pálido.
Pravia, Asturias (DOP Afuega'l Pitu)
Pravia está situada en el corazón de Asturias. Se trata de una villa con un rico legado histórico, ya que fue antigua capital del Reino de Asturias. Por ello, su casco histórico conserva edificios señoriales, calles empedradas y casas de arquitectura tradicional. Destacan la Colegiata de Santa María la Mayor, joya del prerrománico asturiano, y el Palacio de Moutas, símbolo del esplendor nobiliario local.
Por su parte, el queso de la Denominación de Origen Afuega’l Pitu está elaborado con leche de vaca pasteurizada y se caracteriza por su textura densa y cremosa, aunque se va endureciendo a medida que se produce su maduración. De hecho, se trata de una vianda tan compacta que su nombre significa literalmente “ahoga el gaznate”. Puede ser troncocónico o redondeado, blanco o rojizo. Su sabor es ligeramente ácido, mantecoso y, a veces, picante,
Potes, Cantabria (DOP Quesucos de Liébana)
Liébana es una de las comarcas más pictóricas de España. Se encuentra en el extremo oeste de Cantabria, junto a los Picos de Europa. Su capital, Potes, suele ocupar un lugar destacado en las listas de pueblos más bonitos gracias a sus suelos empedrados, sus puentes y, en consecuencia, la confluencia de los ríos Deva y Quiviesa. Liébana, además, es una de las regiones queseras más famosas gracias a producto estrella: la Denominación de Origen Protegida Quesuco de Liébana.
En realidad, el Quesuco de Liébana puede ser de vaca, de oveja o mezcla. Además, unos están ahumados y otros no. Por ello, aunque todos se comercializan bajo el mismo paraguas, son muy diferentes unos de otros. Se caracterizan, eso sí, por ser pequeños, de unos 8 a 12 centímetros de diámetro, y poseen una textura semidura. Es un queso suave y dulzón, aunque su maridaje depende sobre todo de si son ahumados o no.
Valle del Roncal, Navarra (DOP Quesos Roncal)
El valle del Roncal es una de las zonas más bonitas de los Pirineos. Se encuentra en el extremo oriental de Navarra, en la frontera tanto con Francia como con Aragón. Un paraíso natural que es, sobre todo, ideal para los amantes de las actividades al aire libre. La zona está poblada por distintos pueblitos en los que poder pasar el día. Destaca entre ellos Isaba, de unos 400 habitantes aproximadamente pero lleno de vida. Su paisaje está formado por construcciones títpicas pirenáicas, pensadas para pasar el invierno, y además llama la atención su iglesia de San Cipriano, la cual parece una fortaleza.
En el valle del Roncal se produce además el queso DOP Quesos Roncal. Se produce con leche cruda de oveja de razas autóctonas (Rasa y Lacha), lo que le confiere un carácter intenso y auténtico. De pasta dura y corteza natural, presenta un color marfil amarillento y un sabor fuerte, ligeramente picante y persistente, que se acentúa con la maduración mínima de 4 meses. Es un queso con personalidad, tradición y fuerza, por lo que quizá no sea apto para todos los paladares.
La Seu d'Urgell, Lleida (DOP Quesos de l'Alt Urgell y La Cerdaña)
La Seu d’Urgell es la ciudad más importante de los Pirineos ilerdenses, además de hacer de puerta a Andorra. Con un pasado religioso muy marcado, cuenta entre sus atractivos arquitectónicos destacados con la catedral de Santa María, de estilo románico, el Museo Diocesano o el antiguo convento reciclado ahora en parador. Su casco urbano, además, es muy agradable de pasear, formado por viejas casas señoriales y calles porticadas. Además, para los amantes de lo verde, se encuentra enclavado en el parque natural del Cadí-Moixeró, ideal para conectar con la naturaleza.
En La Seu d’Urgell, además, se produce el queso de la Denominación de Origen Protegida Quesos de l’Alt Urgell y La Cerdaña, elaborado con leche de vaca pasteurizada procedente de los valles pirenaicos de Lleida y Girona. Su sabor es dulce, lácteo y ligeramente ácido, con un aroma fresco y mantecoso que recuerda a la leche recién ordeñada y a los prados de montaña. Se puede consumir tanto en tablas como fundido.
Mahón, Menorca (DOP Mahón-Menorca)
Para viajar a Menorca no se necesita pretexto alguno. Sin embargo, los amantes de los quesos poseen el añadido de disfrutar de la Denominación de Origen Protegida Mahón-Menorca. La isla tiene muchos atractivos que son por todos conocidos. Sobre todo en su costa, pero también en la capital. Una ciudad con una historia vasta, que además de un casco urbano muy agradable posee una posición privilegiada respecto al Mediterráneo.
Además, en ella se produce el queso de DOP Mahón-Menorca, que está elaborado con la leche de vaca de la isla. Posee una forma cuadrada pero con bordes redondeados y se distingue por su corteza naranja, que adquiere este color al ser untada con aceite y pimentón durante la maduración. Se trata de un queso de pasta firme y color marfil amarillento y tiene un sabor ligeramente salino y mantecoso, como corresponde al producto de una isla tan marcada por el mar.
Montánchez, Cáceres (DOP Torta del Casar)
A Montánchez se le llama el balcón de Extremadura debido a su posición elevada respecto al resto de la comarca. Una ubicación estratégica, en la que también se encuentra un castillo medieval y que, lógicamente, da forma a su particular orografía, con calles empedradas y estrechas. Además, su jamón es uno de los más famosos de la Comunidad extremeña, lo cual es decir mucho; especialmente si hablamos de maridarlo con queso.
Por todo ello, nos sirve como campamento base para visitar una zona, que comprende a las comarcas cacereñas de los Llanos de Cáceres, Sierra de Fuentes, además del propio Montánchez, en la que se elabora la llamada Torta del Casar. Sin duda alguna, una de las variedades de queso más especiales de todas las que se producen en suelo español, gracias a su elaboración artesanal con leche cruda de oveja procedente de razas autóctonas como la merina y la entrefina.
Se trata de un queso untable, que se cuaja con cardo silvestre, lo que le otorga su textura y sabor característicos. Posee, eso sí, un sabor muy intenso y persistente, por lo que se trata de un must solo para los amantes del queso fuerte.
La Mancha (DOP Queso Manchego)
Finalmente, si hablamos de queso español hay que hablar del queso manchego, quizá el más internacional de todos los que se producen en la península. Su elaboración se extiende a lo largo de las provincias de Toledo, Cuenca, Ciudad Real y Albacete. La misma zona en la que se ambientaron las aventuras de Don Quijote. Actualmente se realizan varias rutas por la zona para, con la excusa del queso, conocer parajes monumentales como: el castillo de Belmonte, la plaza de Almagro, el castillo de Guadamur, la plaza mayor de Tembleque o los icónicos molinos de viento manchegos.
Respecto al Queso Manchego, este se elabora exclusivamente con leche de oveja de raza manchega, lo que le aporta su sabor inconfundible. Posee forma cilíndrica y su corteza, dura, está grabada con el típico dibujo de pleita. Su sabor es equilibrado, ligeramente salado y con notas a frutos secos y leche curada, que se intensifica con la maduración. Por su parte, su pasta es de color marfil amarillento y compacta.
Claro que esto solo son unos cuantos ejemplos de lugares que visitar y quesos que degustar. España cuenta con un total de 26 DOP de queso, además de muchas otras variedades que también merecen la pena ser degustadas. El queso, en toda su variedad, es un elemento unificador pues, en el fondo, dice mucho de la zona en la que se elabora, por lo que a ser posible siempre hay que consumirlo local.


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