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Elecciones Galicia Gómez Reino, candidato a la Xunta: "En Galicia tiene que haber un Gobierno feminista como el del Estado"

Antón Gómez Reino en la Praza da Quintana, Santiago de Compostela. Foto: Alba Tomé.
Antón Gómez Reino en la Praza da Quintana, Santiago de Compostela. Foto: Alba Tomé.

El diputado apuesta por un gobierno de coalición para Galicia. Durante esta pandemia cree que la sociedad, no solo progresista, se ha dado cuenta del "valor de lo público" y que el objetivo de Feijóo de convocar elecciones en verano es una "baja participación".

Antón Gómez Reino (A Coruña, 1980) es diputado en el Congreso por Galicia en Común, que incluye Podemos Galicia -del que es Secretario Xeral-, Esquerda Unida, Anova y Mareas. Se presenta bajo esa marca como candidato a la Xunta de Galicia y atiende a Público a dos semanas del inicio de la campaña electoral.

Desde las elecciones canceladas en marzo han tenido lugar un sinfín de acontecimientos, el inicio del estado de alarma y hasta el final de él en Galicia, ¿hay un marco político diferente?

Hay un marco social diferente. Iniciamos un momento en donde tienen que venir los debates políticos de fondo, diría incluso debates civilizatorios. Todas fuimos conscientes de que probablemente el modo de vida que llevábamos, el modelo de producción, no era el más adecuado. Este parón nos dio para reflexionar. La derecha sabe que una parte muy importante de la sociedad, que quizás no toda es progresista, se ha dado cuenta del valor de lo público. Existe la posibilidad de abrir un marco político en donde se trabaje por salir de una forma totalmente opuesta a la crisis del 2008.

A sabiendas de unos comicios y a pesar de la covid-19, ¿se ha hecho electoralismo en Galicia durante estos últimos meses?

Absolutamente. Llevamos 80 días de propaganda por parte del señor Feijóo. Desde el primer momento el conjunto de fuerzas progresistas de Galicia nos pusimos al servicio y disposición del Gobierno gallego. Después de no haber buscado ningún tipo de acuerdo en cuatro años, Feijóo sí nos llamó para aplazar el proceso electoral. La siguiente llamada fue para reactivar el proceso electoral. Durante la covid-19, y pese a que Galicia en Común y también las fuerzas de la oposición hicimos propuestas en todos los ámbitos competenciales de la Xunta de Galicia, el presidente no se dignó a escuchar. Frente a eso, ha empleado los medios públicos como una Consellería de propaganda.

Una de las principales críticas hacia Feijóo por parte de la oposición son los recortes en el Sergas (Servizo Galego de Saúde) y el "desmantelamiento" de la sanidad pública. Sin embargo, durante estos meses los hospitales gallegos han aguantado la pandemia, ¿por qué?

Por diferentes cuestiones que retratan informes científicos. Ha tenido que ver la dispersión territorial y también que el impacto del coronavirus en Galicia ha sido diferente. La saturación del sistema sanitario ha estado encima de la mesa. Antes de la crisis del coronavirus, las movilizaciones reivindicaban la sanidad pública. Se han dejado entrar a las grandes empresas. Los números son claros: un 8% menos de camas. Galicia no estaba preparada, y desgraciadamente, a no ser que haya un cambio de gobierno el día 13 de julio, seguirá sin estarlo.

La mitad de las muertes en Galicia por coronavirus han tenido lugar en residencias, ¿qué falló? En el caso de que les tocase gobernar, ¿cuál sería la propuesta de Galicia en Común?

Hay que revertir paulatinamente, pero de manera decidida, el sistema de cuidados de nuestros mayores y dependientes. Hay que hacer público el sistema de asistencia. Ha fallado que nuestro gobierno privatiza y no ejerce sus competencias. Le pedimos a Feijóo que medicalizase los centros y que los interviniese. Al igual que pasó en Madrid, hubo instrucciones para que las personas mayores que estaban en residencias posiblemente diagnosticadas de covid-19, no fueran trasladadas a hospitales. Se ha hecho un negocio, y cuando hay negocio detrás, las vidas no están en primer plano.

¿Ha tenido la Xunta perspectiva feminista en la gestión de la covid-19?

Desgraciadamente, en ningún ámbito de actuación la Xunta tiene perspectiva feminista. No me corresponde especialmente a mí, pero las compañeras marcan claramente que las políticas feministas tienen que adoptarse de manera transversal. Los cuidados están feminizados. Tiene que haber un gobierno feminista en Galicia que se tiene que parecer al Gobierno del estado, donde poco a poco, se van dando avances a pesar de los retrocesos legislativos, culturales y sociales que trata de imponer la derecha.

Volvamos a las elecciones, ¿cómo intuye la participación el 12 de julio?

El objetivo de Feijóo de convocar elecciones en plena pandemia es que haya una baja participación. Ponemos encima de la mesa que en Galicia existe una mayoría social progresista, y la responsabilidad de movilizar a esa mayoría es del conjunto de opciones políticas de ese arco. En ese sentido, sería muy positivo que Galicia en Común, BNG y PSdeG-PSOE diéramos señales claras de que nos entendemos y que sabemos cooperar. Sería una equivocación que el PSOE a nivel estatal diera por perdida la batalla de Galicia.

Feijóo ha afirmado en alguna ocasión que la población gallega se parece al PP, ¿qué opina?

El PPdeG ha perdido casi todo su poder político en Galicia en los últimos tiempos, su poder municipal y en las diputaciones. Ha habido mayorías progresistas en todos los últimos procesos electorales en las generales. Con Feijóo, Galicia no existe. Somos conscientes de que el presidente estuvo desaparecido durante los 7 años del Gobierno de Rajoy cuando había cuestiones que iban en contra de los intereses de Galicia. Le preguntaría a cualquier ciudadano que diga un solo proyecto de Feijóo que pueda recordar.

¿Entrará Vox en la cámara gallega?

Nosotras trabajaremos para que no sea así. Vox es una escisión del PP, muchas de sus políticas las ejecuta el PP. En todo lo que tiene que ver el ámbito social, como la lucha contra la violencia machista, el PP se parece mucho a los gobiernos conservadores del estado en donde participa la ultraderecha.

¿Recurrirá el PPdeG a Vox si lo necesitase?

No tengo ningún tipo de dudas al respecto. Vemos a un PP que compite por estar más a la derecha que Vox, como Cayetana Álvarez de Toledo. En el estado hay esa tendencia, se ve a Feijóo como el ala moderada.

Hablemos de la izquierda, ¿por qué tanta fragmentación en las candidaturas?

Fragmentación ninguna. Afortunadamente en nuestro partido después de años de una adolescencia tumultuosa y de un proceso de maduración muy veloz, nuestro espacio político se presenta unido y claramente con una sintonía total. El conjunto de la izquierda transformadora gallega se presenta en el espacio de Galicia en Común.

Hay tres coaliciones más que se identifican como progresistas.

Cualquier ciudadano puede presentarse a unas elecciones, pero el marco está muy claro en el ámbito progresista. Tiene que haber un gobierno con tres almas, pero con una cabeza después del 12 de julio. El alma de país, el alma progresista y el alma transformadora, que creo humildemente que representa Galicia en Común.

La candidatura de En Marea, que concurre bajo la coalición Marea Galeguista, terminó por aumentar, digamos entonces, las papeletas, ¿va a sacarle votos a Galicia en Común?

Se ha demostrado en diferentes procesos electorales que la población gallega sabe lo que quiere. Los resultados de esa organización política fueron claros en las últimas elecciones generales.

En el caso de que la izquierda tenga que llegar a acuerdos de gobierno después del 12 de julio, seguirá existiendo una situación excepcional derivada del coronavirus con posibles rebrotes después del verano. En un escenario tan complejo, ¿va a ser fácil llegar a acuerdos con el PSdeG y el BNG?

Absolutamente. Creo que sería muy positivo que diésemos claros mensajes a la población gallega del gobierno posible. Por ejemplo, sería una magnífica noticia que entre el conjunto de fuerzas progresistas fuésemos capaces de firmar un decálogo de gobierno previo al proceso de precampaña electoral. Muchos gallegos no quieren tanto tres candidatos, sino una propuesta de gobierno progresista y alternativa.

¿Será así si tienen que recurrir a Marea Galeguista?

Esa situación no se va a dar, con todo el respeto. Se presentó a unas elecciones generales donde tuvo un resultado profundamente humilde.

Usted ve claro el acuerdo con el PSdeG-PSOE Y BNG, ¿quién encabezaría la coalición en el caso de darse?

Lo que nos tiene que preocupar no son las carteras, sino las políticas. Por eso hablaba de un preacuerdo. Sería un buen mensaje para la población y daría con claridad el mensaje de que lo importante para nosotras es cambiar el país. El conjunto de fuerzas progresistas sabe que en el momento histórico que estamos nadie nos perdonaría que cometiésemos irresponsabilidades.

Usted envió una carta al BNG y al PSdeG-PSOE para consensuar una propuesta unitaria y garantizar la seguridad sanitaria de cara a la campaña, ¿no son suficientes las de la Consellería de Sanidade?

Por parte de la Xunta no se ha hecho lo suficiente no solo en esta cuestión ni en el coronavirus, sino en los últimos diez años. La preocupación de los responsables políticos tiene que ser que se cumplan las garantías democráticas en el proceso electoral. Nos hemos reunido estos días con el sindicato del ámbito de correos porque están preocupados por las presiones que pueden sufrir las profesionales.

¿Abandonará el acta en el Congreso, aunque no gobierne?

Por supuesto. Todo mi interés, mi voluntad y mi trabajo están centrados en el proyecto político de: en primer lugar, gobernar Galicia, y en segundo, cambiarla.

Cambiando de tema y para terminar. ¿Cómo valora la investigación a Juan Carlos I? ¿Qué opina de que pueda residir en Sanxenxo?

(Ríe) Afortunadamente, opino lo mismo que la mayor parte de la ciudadanía, y no solo la progresista. Por mi propia biografía tengo la fortuna de haber vivido en países que son repúblicas normalizadas. La aspiración de cualquier demócrata es vivir en una república y que el jefe del estado no esté implicado en dinámicas de corrupción. Un jefe de estado no tiene que ser una cuestión genética y hereditaria, tiene que ser una cuestión decidida democráticamente por la institución y la ciudadanía.