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Candidato Unidas Podemos en las elecciones de Castilla y León Pablo Fernández: "Hay una corriente progresista en Castilla y León y la izquierda tiene que creerse esa mayoría"

entrevista Pablo Fernández
El candidato de Unidas Podemos a la Presidencia de Castilla y León, Pablo Fernández, durante su entrevista con 'Público'. Fernando Sánchez

Pablo Fernández (León, 1976) tiene ya a sus espaldas algunas elecciones en Castilla y León, comunidad donde la derecha gobierna desde hace más de 30 años. Desde 2015 es secretario general de Podemos en este territorio, y con el ascenso de Ione Belarra a líder de la formación morada fue designado como uno de los portavoces estatales de la organización.

Hace unas semanas, la ultraderecha cargó contra él por haber pasado de regentar un quiosco en León a cobrar un salario por tener cargos públicos (es procurador en las Cortes de Castilla y León). Ahora su lema de campaña para las elecciones del 13-F es el de "llevar la voz de la gente normal a las instituciones". 

Fernández asume sin tapujos el "error" que a su juicio fue no concurrir en los pasados comicios junto a Izquierda Unida para conformar un Unidas Podemos en su comunidad, pero se queda con "lo positivo": en estos comicios sí que hay una candidatura unitaria entre estos partidos y Alianza Verde.

Pese a las décadas de dominio institucional del PP en el territorio, apunta a la existencia de un "magma progresista" y de una "mayoría" que los partidos de izquierdas deben creerse. También manda un aviso claro: "La gente sabe que si quiere cambiar las cosas tiene que dejar de votar al PP y hacerlo por opciones diferentes".

Después de 35 años de gobierno del PP en Castilla y León, ¿creen que se puede superar a la derecha en estas elecciones?

Sin duda que creemos que se puede superar a la derecha, y es que, además, Castilla y León no soportaría cuatro años más de Partido Popular. 35 años de PP han significado despoblación, corrupción, precariedad, deterioro de los servicios públicos, pobreza y exilio, con lo cual Castilla y León necesita de forma imperiosa un giro copernicano, una transformación profunda, y nosotros salimos a ser el actor determinante de ese cambio de gobierno.

¿Qué cambia en los comicios del próximo 13 de febrero?

Son unas elecciones un tanto anómalas porque se celebran aisladas, no van conjuntamente con las municipales. Pero yo creo que lo que más puede influir, lo que más varía respecto a las anteriores es ese hartazgo generalizado de la ciudadanía castellana y leonesa con las políticas del PP. La gente no tolera ya más corrupción, está cansada de la despoblación, está harta de que la sanidad, la educación y los servicios públicos estén cada vez más erosionados… Hay un hastío importante en la ciudadanía y esa es la principal diferencia respecto a otras elecciones.

¿Qué ha hecho mal la izquierda en todos estos años para no conseguir obtener el respaldo de la mayoría de la ciudadanía en este territorio?

Es evidente que en algo no hemos acertado, que no hemos sido capaces de dar con la tecla adecuada para persuadir, convencer y seducir a los castellanos y leoneses de que la izquierda es la mejor opción posible en nuestra tierra; pero yo creo que eso va a cambiar, estoy convencido, y creo firmemente que estos comicios van a ser los del cambio y los del triunfo de la izquierda progresista en Castilla y León.

Es la primera vez que en esta comunidad Podemos e Izquierda Unida, además de Alianza Verde, concurren juntos a unas elecciones ¿Por qué ha costado tanto conformar un Unidas Podemos en Castilla y León?

Fue una mala noticia y fue un error en 2019 acudir separados a los comicios. Estuvimos negociando y es verdad que al final no fructificaron esas negociaciones, lo cual fue un error que yo asumo y una muy mala noticia. Pero quiero quedarme con lo positivo, la parte buena, y es que en estas elecciones sí que vamos a concurrir ampliando, ensanchando el espacio de la mano de IU y Alianza Verde, incorporando también a sectores de la sociedad civil, con lo cual yo creo que es una muy buena noticia que haya esa suerte de frente amplio, que podamos ensanchar nuestro espacio político. Creo que eso va a servir no solamente para sumar, sino para multiplicar nuestros resultados electorales y que nos va a hacer avanzar y poder ser determinantes en esa conformación de un nuevo gobierno en Castilla y León.

¿Qué se juega Unidas Podemos en estas elecciones? Algunos ven esta cita electoral como la primera parada de un ciclo que termina en 2023 con unas elecciones generales.

Nos jugamos mucho, nos jugamos transformar nuestra tierra. Y transformar Castilla y León no es poca cosa. Nosotros salimos con la intención de ser la voz de los servicios públicos, de la igualdad, del feminismo, de los autónomos, del colectivo LGTBI, de los mayores, de los jóvenes que están cansados de tener que emigrar de Castilla y León, de la transición ecológica justa… Salimos siendo la voz de toda esa ciudadanía que cree que otra Castilla y León es posible, y eso es lo que nos jugamos, construir una Castilla y León que sea más justa, más digna y mejor, en la cual las personas sean lo primero. Nos jugamos acabar con 35 años de la derecha, con la despoblación, la precariedad, con el desmantelamiento de los servicios públicos.

Sé que se puede intentar hacer una extrapolación y una lectura en clave nacional, pero a mí me gustaría ceñirme a lo que es Castilla y León porque también considero que el hecho de que estos comicios sean aislados constituye una muy buena oportunidad para hablar de Castilla y León y para lanzar un mensaje a los castellanos y leoneses. Desde Unidas Podemos tenemos un programa y un proyecto hecho por y para los castellanos y leoneses, y eso es lo que queremos poner en valor. Tenemos proyecto para transformar nuestra tierra y dotarla de futuro.

entrevista Pablo Fernández
Pablo Fernández, durante un momento de su entrevista con 'Público'. Fernando Sánchez

¿Por qué Yolanda Díaz solo participará en un acto de esta campaña cuando es la líder del espacio tras la marcha de Pablo Iglesias? ¿Cree que debería volcarse más con su candidatura?

Yolanda Díaz, que ha tenido un contratiempo con el coronavirus y ha tenido que estar pasando la cuarentena, está volcada, como no puede ser de otra manera y creo que es absolutamente razonable y sensato, en sacar adelante la reforma laboral, que es quizá la reforma más importante de las últimas décadas en este país; una reforma que es muy beneficiosa para los trabajadores y las trabajadoras y que es crucial, que es estratégica para el futuro de España. Estamos seguros de que una vez que Yolanda consiga sacar adelante la reforma laboral con el bloque de la investidura podrá venir a Castilla y León a hacer campaña y confiamos en que podamos cuadrar las agendas y en que esté presente en nuestra comunidad haciendo campaña por Unidas Podemos.

¿Por qué cree que una parte del PSOE ha confrontado con Alberto Garzón por el tema de las macrogranjas? Se ha apuntado a estas elecciones como el principal motivo de ello…

El PSOE se equivocó comprando un bulo de la derecha y de la extrema derecha. Cometió un error dando pábulo a un bulo de la derecha, y eso ocurre con frecuencia. A veces el PSOE está un poco inmerso en el baile de La Yenka, da un paso a izquierda y otro paso a la derecha. Esas posiciones tibias del PSOE no son nuevas y en este caso se equivocó. También es cierto que luego han ido variando y mutando su posición y al final se han avenido a los postulados de Garzón y de Unidas Podemos de la defensa de la ganadería tradicional, sostenible, familiar, de las pequeñas y medianas explotaciones; y con eso me quedo, con que al final el PSOE, una vez más, ha rectificado y ha girado a las posiciones que defendemos desde Unidas Podemos.

¿Considera Castilla y León una comunidad conservadora? ¿Cree que algunos partidos, también en la izquierda, la ven como una comunidad conservadora?

Es verdad que tradicionalmente se considera a Castilla y a León una comunidad conservadora, pero yo creo que no tiene por qué ser así. Hay actualmente un magma progresista, una corriente progresista en Castilla y León que sí que anhela un cambio, y los primeros que tenemos que creernos que existe esa mayoría progresista somos los partidos verdaderamente progresistas y de izquierdas. Yo creo que Castilla y León perfectamente puede tener un gobierno de izquierdas, que merece además tener un gobierno progresista y que después de 35 años del PP los castellanos y leoneses quieren otras opciones y quieren un gobierno diferente, transformador, que dé un giro copernicano a las políticas del PP. Los castellanos y leoneses quieren cambiar despoblación por repoblación, precariedad por empleo de calidad, deterioro de lo público por unos servicios públicos fuertes, destrucción de autónomos por potenciar a los autónomos. Castilla y León anhela un cambio y quien mejor puede llevar y mejor encarna la voz de ese cambio es Unidas Podemos.

Más allá de cuál sea la tendencia mayoritaria, ¿cree que la ciudadanía de Castilla y León está expresando esa voluntad que usted percibe de tener un giro progresista?

Creo que sí. Lo estamos viendo en la precampaña. Estamos recorriendo los territorios, las ciudades, los pueblos y los barrios, y estoy percibiendo ese anhelo de cambio. Y, sobre todo, lo que percibo es que la gente quiere que nosotros llevemos su voz a las instituciones; la gente quiere que Unidas Podemos sea la formación política que diga la verdad caiga quien caiga y le pese a quien le pese, porque sabe que somos la única formación política que no debemos ni un euro a los bancos, que solamente nos debemos a la ciudadanía y que eso nos hace ser libres y no tener ninguna mochila para decir las cosas como son, para cantar las cuarenta y decir las verdades del barquero a los poderosos y al PP, y que la gente quiere que Unidas Podemos lleve su voz a las Cortes. Queremos llevar la voz de los que hasta ahora no han tenido voz para que resuene alto y fuerte en las Cortes de Castilla y León.

El 13 de febrero concurrirán por vez primera a unos comicios las plataformas y partidos de la denominada España vaciada ¿Creen que se pueden llegar a entender con ellos, que pueden llegar incluso a acuerdos parlamentarios?

Nosotros siempre hemos sido partidarios del diálogo y siempre hemos promovido la búsqueda de acuerdos, con lo cual sí que estamos abiertos a poder llegar a acuerdos con esas plataformas que representan a la España vaciada. Si hubiese que, por ejemplo, estar en un escenario en el que tuviésemos que tender la mano a las plataformas de la España vaciada para conformar un gobierno de cambio estaríamos por supuesto a favor y dispuestos a buscar ese entendimiento y ese diálogo con ellas.

entrevista Pablo Fernández
Pablo Fernández, tras su entrevista con 'Público'. Fernando Sánchez

Estos movimientos son una consecuencia del abandono institucional que sufre buena parte del territorio de Castilla y León. ¿Tiene que hacer la izquierda autocrítica con esta cuestión? ¿Por qué no se ha logrado articular un proyecto convincente para luchar contra la despoblación?

Hay que decir que nosotros tenemos una trayectoria y un periplo bastante breve, que nosotros surgimos en 2015 y en ese año tuvo lugar nuestra primera irrupción en las Cortes de Castilla y de León. Llevamos una singladura de apenas siete años. En siete años hemos hecho innumerables propuestas para revertir la despoblación y ponerle freno; creo que poco a poco va calando nuestro discurso y que, además, somos un partido político muy propositivo, muy proactivo en cuanto a las propuestas: es indubitable que hay que fortalecer los servicios públicos en Castilla y León y es indiscutible que hay que fomentar un modelo productivo distinto al del PP. Abogamos por un modelo productivo que se base en la ciencia, en el I+D+I, que genere empleos de calidad, que aproveche los recursos endógenos que tiene Castilla León, que potencie el ingente patrimonio natural, histórico y artístico que tiene nuestra tierra… Un modelo productivo que haga que la gente se pueda quedar en nuestra tierra a desarrollar un proyecto vital digno.

Creo que todas estas propuestas que tenemos para revertir la despoblación poco a poco van calando dentro de ese escenario en el que llevamos únicamente siete años en la actividad política de Castilla León. Que otras formaciones como el PSOE no hayan sabido articular o componer un discurso o un proyecto político que sea capaz de erradicar la despoblación es algo que debería responder el PSOE. Nosotros en estos siete años hemos hecho innumerables propuestas, están calando y la ciudadanía sabe que si quiere cambiar las cosas tiene que votar opciones diferentes, que si quiere acabar con la despoblación tiene que dejar de votar al PP y buscar opciones que de verdad se preocupen por los castellanos y leoneses, y Unidas Podemos es la formación política que mejor encarna esa preocupación para y por los castellanos y leoneses.

Afirma que son muy propositivos en la lucha contra la despoblación. ¿Cuáles son sus medidas más urgentes a corto y medio plazo en este sentido?

El fortalecimiento de los servicios públicos es fundamental; sin servicios públicos de calidad la gente no se queda a vivir en Castilla y León, especialmente en los pueblos. También la generación de empleo. Castilla y León tiene un enorme potencial que ha sido sistemáticamente desaprovechado por el PP. Conjugando ese robustecimiento de los servicios públicos con la apuesta por un modelo productivo que genere empleo de calidad creemos que es la primera piedra para poner las bases de esa repoblación, que es por lo que nosotros apostamos, transformar la despoblación en repoblación.

Más allá del asunto de la despoblación, también hay tensiones territoriales: entre Castilla y León, entre buena parte de las provincias y Valladolid… ¿Cuáles son las propuestas de Unidas Podemos en esta materia y a qué se deben estos conflictos?

A las políticas del PP, que ha hecho de la desigualdad su bandera y ha construido una comunidad de distintas velocidades, con provincias de primera, segunda y tercera categoría, con unos desequilibrios territoriales enormes, con unas diferencias interprovinciales terribles. Nosotros lo que vamos a hacer es apostar por la equidad y por la igualdad, y por invertir en aquellas provincias que actualmente más languidecen y que más lo necesitan. Las provincias periféricas de Castilla y León son las que precisan de una inversión más intensa y lo que vamos a procurar si llegamos al gobierno es cohesionar y vertebrar Castilla León y lograr una igualdad entre todas las provincias erradicando esas desigualdades que ha promovido el PP.

Además de las desigualdades económicas y de esa comunidad con provincias que van a distintas velocidades, también hay tensiones territoriales con raíces más identitarias, como por ejemplo en León. ¿Cuál es su propuesta en esta materia?

En este caso hay razones históricas, culturales y políticas. ¿Cómo lo articulamos nosotros? Con un referéndum, dejando que sea la ciudadanía leonesa la que se exprese libremente y la que decida su futuro y diga si quiere constituir una comunidad independiente o si quiere seguir formando parte de Castilla y León. Cuando hay una situación de este calado la resolución solo puede ser a través de dar la voz y la palabra a la ciudadanía, y esa es la propuesta que tenemos desde Podemos.