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El arte sacro enfrenta otra vez a Aragón y Catalunya

El obispado de Barbastro-Monzón reclama parte de la colección del Museo Diocesano de Lleida

FERRAN CASAS

El enfrentamiento entre los obispados de Lleida y Barbastro-Monzón por la propiedad de parte de la colección de arte sacro del Museo Diocesano de la primera enfrenta de nuevo a Catalunya y Aragón.  El Parlament aprobó ayer una moción de CiU con apoyo del PP y el tripartito instando a la Generalitat a “acordar” que las 113 obras en litigio sigan en Lleida. El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, del PSOE, lamentó la actitud catalana.

La historia empieza en 1997 cuando 111 parroquias de la franja oriental catalanohablante de Aragón, que desde el medievo pertenecían al obispado de Lleida, se desgajaron para integrarse en el de Barbastro-Monzón, auspiciado por el Opus Dei. A partir de ese momento, se reclaman las obras de arte que salieron de las parroquias a finales del siglo XIX, ya fuera por causas mayores o compras e intercambios.

El tema llegó a la Justicia vaticana, que ha fallado en firme a favor de la parte aragonesa. Las resoluciones del Tribunal de la Rota tienen, gracias al Corcondato, el mismo rango que las de los juzgados españoles.

La Generalitat, presente en el patronato del Museo, apoya al obispado de Lleida. El conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, de ERC, aseguró el martes que las obras no saldrán “por imposición”. En el debate de ayer en el Parlament se dejó claro que “nada tiene que ver” la colección de arte sacro que Catalunya retiene con los papeles de Salamanca que reclama.

“No es lo mismo un expolio de guerra con un patrimonio identitario”, afirmó la cámara poniendo el acento en las dudas de la propiedad.
El presidente aragonés afirmó que es “un delito” no devolver las obras y vio cerca el fin del conflicto.