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El Gobierno indultó a 402 personas en 2008

La medida de gracia se aplicó un 22,4% menos que el año anterior

 

PATRICIA RAFAEL

"El indulto es un mecanismo jurídico que permite excepciones atendiendo a razones sociales". El Ministerio de Justicia define así la conmutación de penas que puede otorgar el Gobierno. En 2008, el Ejecutivo indultó a 402 personas, un 22,4% menos que en 2007. Y este año, hasta el 20 de marzo de este año, ha indultado a 97 personas, según los reales decretos publicados en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Justicia se niega a facilitar estos datos.

Entre estos indultos sobresale el de María del Saliente, la mujer de Pozo Alcón (Jaén) que fue condenada a 67 días de cárcel y a un año de alejamiento de su hijo, por pegarle un bofetón. El Gobierno la indultó hace cinco días. Los criterios para ejecutar esta medida están regulados en una ley de 1878, por la que se le encomienda el acto al rey. Sin embargo, el perdón lo ejecuta el ministro de Justicia, tras ser aprobado el expediente en el Consejo de Ministros. "Su cometido no es revisar una condena, sino corregir el efecto social de la misma", explican fuentes de Justicia.

Eso es lo que le ocurrió a la madre de Pozo Alcón. El pasado mes de enero, la Audiencia Provincial de Jaén confirmó la pena de alejamiento de su hijo, pero fue el propio tribunal el que propuso el indulto porque el fallo podía perjudicar al menor, de 12 años.

Las solicitudes de indulto deben acompañarse, además, de un informe favorable del tribunal sentenciador y de otro de la Fiscalía. Asimismo, el condenado debe carecer de antecedentes penales y policiales. Si existe una víctima, también debe contarse con su opinión favorable. Todos los indultos están condicionados a que el penado no vuelva a cometer el delito. Según explican en Justicia, nunca se estudian las condenas por violencia de género, por delitos sexuales, los relacionados con la seguridad en el tráfico, los de torturas o los de tráfico de armas, entre otros. Y también quedan excluidas las penas que superan los tres años de cárcel.

Existen dos perfiles mayoritarios que se repiten en los expedientes. Por un lado, el de las personas que cometen su primer delito y que no denotan peligrosidad. Y en segundo lugar están los toxicómanos: suelen ser drogodependientes que han cometido un delito contra la salud (tráfico de drogas) o robo, y su indulto siempre está condicionado a que acudan a programas de desintoxicación y se rehabiliten.

 

 

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