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López intenta amarrar el cambio puerta a puerta

Candidatos y cargos socialistas visitarán 170.000 hogares en la última semana

GONZALO LÓPEZ ALBA

“Esta vez sí se puede ganar”. No lo dice Patxi López, que también. Lo sostiene José María Benegas, el único socialista que, hasta la fecha, ha logrado derrotar al PNV en unas elecciones autonómicas (1986). Entonces el resultado fue insuficiente para gobernar, pero ahora puede serlo. Si es así, por más que el PNV guarde como último cartucho para impedirlo su capacidad de presionar en Madrid haciendo valer sus seis diputados en el Congreso, los socialistas vascos advierten: “Madrid no podrá decir nada”.

Para que sus posibilidades no dependan exclusivamente de la pérdida de la mayoría absoluta de los nacionalistas, el PSE echará el resto en amarrar sus opciones de convertirse en la primera fuerza.

En ese tirón final, los candidatos y cargos públicos del PSE tienen previsto visitar en esta última semana 170.000 hogares, en una campaña puerta a puerta. A esta actividad se añadirá el reparto en la calle de 300.000 rosas, como fórmula amable de acercarse a los electores.

“Os pido que salgáis a la calle, a pedir y a pelear cada voto”, dijo ayer a sus seguidores Patxi López en Errenteria. La hinchada socialista está crecida desde que se difundió el sondeo del Gobierno vasco y con una progresiva confianza en su candidato. “Patxi ha ido creciendo”, comentaban varios militantes en un corrillo a la salida del mitin.

En el empujón final participarán también, de nuevo, José Luis Rodríguez Zapatero, que volverá el jueves a Bilbao; la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y Felipe González, que regresará a Eibar, donde en 1976 protagonizó el primer mitin tolerado del PSOE tras la muerte de Franco.

López parece sentirse también más convencido de que puede convertirse en el próximo inquilino de Ajuria Enea. Si hasta ahora su campaña se ha caracterizado por el guante blanco, ayer no eludió el choque con el PNV y respondió a cada uno de sus ataques: “El PNV está viendo que pierde. Por eso ha salido en tromba a contar mentiras enormes para meter miedo. Dicen que tenemos un frente con el PP y que vamos a acabar con el autogobierno. ¡No se enteran de nada!”.

El candidato subrayó que ha llegado la hora “de despertar” para “hacer realidad un sueño”: “El sueño de la Euskadi de todos”. Y, para animar a quienes recelan de que sea posible, proclamó: “No va a ganar el miedo, va a ganar la esperanza”. A subirse a este tren llamó a “toda la izquierda” y a “los nacionalistas sensatos”.

El cambio de piñón del PSE se manifestó también en que, por primera vez en un acto central de su campaña, denunció la presunta corrupción en el PNV. Lo hizo el secretario general de los socialistas guipuzcoanos, Iñaki Arriola: “El mito de que el PNV gestiona bien se ha roto en mil pedazos a golpe de escándalos: Irún, Balenciaga, Guggenheim...”.

 


1. Solidaridad // Las primeras palabras de Patxi López en su mitin de ayer fueron para manifestar su “solidaridad con el PNV” por los destrozos en dos de sus batzokis (sedes).

2. Denuncia // “No se puede estar en las instituciones y ser la tapadera de una banda terrorista. Y esto no es ningún cálculo electoral, son principios. Que le quede muy claro a Ibarretxe, porque Ibarretxe sí quería ser lehendakari con los votos de ese mundo”, agregó el candidato socialista.

3. Manifestación radical // Una veintena de miembros de la izquierda radical se manifestaron en los aledaños del local donde el PSE celebró su mitin en Errenteria, sin que se produjeran incidentes. La Ertzaintza desplazó al lugar cuatro furgones de antidisturbios que mantuvieron a los radicales a distancia.