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Montilla ve en riesgo el pacto Catalunya-España

El president sostiene que el Constitucional ha visto "erosionada su legitimidad moral"

JUANMA ROMERO

Al final, apenas hubo que forzar la máquina. José Montilla ya sabía que el PSOE accedería a su petición de renovar el Tribunal Constitucional (TC), así que ayer lunes sacó de su ropero su traje más institucional, firme pero no altisonante, para no dar argumentos al PP y también para no zaherir de más a su partido. Como él mismo subrayó, a fin de cuentas lo que quiere Catalunya y pide "con profunda lealtad institucional", no es "que se cambien las reglas del juego", sino algo más "sencillo", "que se cumplan las leyes". Y si eso no ocurre, entonces estaría en riesgo "el propio sentido del pacto constitucional" entre Catalunya y España, avisó. No sería la única consecuencia. Si se rompen los pilares del Estado autonómico y una sentencia adversa podría acarrearlo, el sentimiento de desafecto podría agigantarse, igual que las ansias de independencia.

"No tengo la más mínima intención de ir un milímetro más allá de la Constitución ni uno menos del Estatut"

Montilla llevaba todas sus palabras medidas. Denunció que el TC ha visto "erosionada su legitimidad moral", aunque reconoció, en sintonía con lo que siempre repite el Gobierno, que el tribunal está "legalmente facultado" para dictar sentencia. Urge curar, señaló, una institución "debilitada y cuestionada" para evitar que se produzca una "crisis que no conviene ni a España ni a Catalunya". El president siempre perfiló un camino dentro de la Carta Magna de 1978: "No tengo la más mínima intención de ir un milímetro más allá de la Constitución, pero tampoco permitiré que nos quedemos un milímetro más acá del Estatut". Lo que toca, resumió es "ayudar al TC a salir de su laberinto". Es decir, propiciar la renovación, y sin demora.

Asimismo, dirigió un mensaje al PP y una concesión para el PSOE. Al primero le acusó de "persistir en su obsesión de denunciar que aquello que refuerza a cualquier otra comunidad resulta desintegrador cuando procede de Catalunya". Los conservadores, apuntaló, practican la "deslealtad" al bloquear la renovación, comportarse "como clones" y aunque "tanto se les llene la boca con la palabra lealtad".

Al Gobierno apenas le mentó la propuesta de reforma de la ley del TC que acordaron la semana pasada el Tripartito y CiU. Un síntoma de que no quiere hacer pasar a su partido el trago de discutir una iniciativa complicada de encajar jurídicamente. Texto que, no obstante, registraron en el Senado los grupos de la Entesa y CiU, una vez concluido el debate. El vicepresidente tercero, Manuel Chaves, tampoco aludió a la propuesta. Y es que la vía del Ejecutivo es la renovación.

El debate discurrió por los cauces previstos. Los consejeros del PP invocaron la "perfecta legitimidad" del TC y subrayaron la "incoherencia" del PSOE. Los representantes del PSOE, por su parte, arroparon al president y al Ejecutivo. Tan sólo el barón extremeño, Guillermo Fernández Vara, reprendió a Montilla por jugar con el presunto desapego de Catalunya: "Si a los afectos se les pone precio no son afectos, sino intereses", apuntó. No fue ni un mínimo rasguño en comparación con la embestida del titular madrileño de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, que acusó a los socialistas de querer "perder el tiempo". El hombre de Esperanza Aguirre no hizo sino recalcar una queja repetida en el PP, que se reuniese la comisión para hablar del Estatut y no de la crisis.

Chaves criticó la "pura demagogia del PP" y su interés por ocultar "una situación anómala y extraña" que ellos han contribuido a provocar. Montilla se defendió, por su parte, pidiendo "lealtad" y "candidatos de consenso".

PSOE: lo que haga falta para que se renueve

“El PSOE pondrá todo de su parte para que haya renovación”. José Ignacio Pérez Sáenz recalcó la vía del PSOE. Recordó que “si el PP hubiera apoyado el Estatut, este sería constitucional”, ya que ha avalado textos con articulados idénticos. 

PP: contra la "maniobra" del PSOE

Alicia Sánchez-Camacho recalcó que su partido se opondrá a renovar el TC porque es una “maniobra” del PSOE para tener un “tribunal a su medida”. Acusó al Gobierno de instalarse en la “ceremonia de la confusión”. Fue abucheada.

Entesa: la fobia a Catalunya "da votos"

El PP recurrió “rabioso” el Estatut y ahora espera no una sentencia contra él, “sino contra la Constitución, una auténtica involución”, según interpretó Carles Bonet (ERC), de la Entesa. Acusó a Rajoy de creer que el “anticatalanismo da votos”. 

CiU: reformar la ley es "más potente"

CiU no se conforma con renovar el TC. Su portavoz, Jordi Vilajoana, pidió un gesto “más potente y fuerte”, y es reformar la ley que rige el TC. Sabe que coloca al PSOE en un desafío. El convergente también pidió al PP que retire su recurso. 

PNV:  a por un tribunal "neutral"

“Es un problema creado por los dos grandes partidos”, dijo la portavoz del PNV, Miren Lore Leanizbarrutia. La vía es garantizar un TC “neutral y equilibrado en composición y funcionamiento”. Así no primarán los partidismos, añadió.

Mixto: dudas sobre el Estado de derecho

Por parte del Mixto intervino Pere Sampol, del Partido Socialista de Mallorca, quien lamentó el disenso PP-PSOE. “Sin garantías de funcionamiento” del TC, es imposible que marche el Estado de derecho.

 

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