La Generalitat mantiene intacta su hoja de ruta

La Generalitat sigue su hoja de ruta. Y hoy tocaba presentar el dispositivo para la consulta. "Los sitios de participación son similares a los que se pueden producir en unas elecciones", explicaba la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega. "Que quede suspendida no quiere decir que queda anulada. Por lo tanto, si el Tribunal Constitucional, en algún momento, retira la suspensión, el Gobierno de Cataluña ha de estar preparado para que finalmente el 9 de noviembre se pueda votar", decía el presidente catalán. Porque, insiste Artur Mas, pase lo que pase, se votará. "Nuestro barco es un velero, no es un barco de motor. Los barcos que van a vela llevan un motor normalmente por no decir siempre. Si se quedan sin motor, despliegan las velas. Y por poco viento que haya, mantienen el rumbo". Y anima al Gobierno central, que si quiere saque el 9-N también las urnas. "El Estado podría plantear que aquel día, el 9 de noviembre, hubiera una segunda urna. Ahora, en la urna del Estado, si es que un día exite... ¿qué hay? Usted no lo puede ver, porque no hay una propuesta". Defiende Mas que su convocatoria es escrupulosamente legal. "Todos los riesgos que yo tenga que asumir sobre todo como presidente, sobre todo en solitario, yo estoy dispuesto a asumirlos". No hará falta porque sus socios en esta aventura están con él. "El presidente de Cataluña ha hecho lo que prometió, por lo tanto, nuestro apoyo al presidente de Cataluña para llegar al desenlace final lógico que es votar en las urnas", apuntaba Alfred Bosch, el portavoz parlamentario de ERC. "Nosotros hemos hecho las cosas seriamente, con rigor, siempre al amparo del sistema jurídico y político español", añadía Josep Rull, el coordinador general de CDC. Por el contrario, desde Ciutadans hacían un llamamiento "a no participar de esta pantomima, de esta estafa política, de esta estafa a la que quieren vestir de democracia". Para Ciutadans y el resto de la oposición, aunque lo lamentan, la única salida será que convoque a los ciudadanos a las urnas, pero para adelantar las elecciones autonómicas.