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Casi 700 personas fueron ejecutadas durante 2011 en 20 países

Amnistía Internacional alerta de que un total de 18.750 personas fueron condenadas a pena de muerte el año pasado

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Aunque el número de personas ejecutadas en el mundo se ha reducido, las cifras siguen siendo alarmantes. Amnistía Internacional denuncia que en 2011 se ejecutó a 676 personas en 20 países, sin incluir a China, ya que los datos sobre este tema son secreto de Estado. También informa que en ese año se condenó con esta pena a 18.750 personas.

El ritmo al que se llevan a cabo las ejecuciones es preocupante, a pesar de que la tendencia es la abolición de esta práctica. Hay 140 países que son abolicionistas en la ley o en la práctica, mientras que todavía 57 países son retencionistas.

Concretamente, los países que aplican la pena capital se han reducido en más de un tercio a lo largo de los últimos diez años, que llegaban a ser 31 países. Encabeza la lista Irán, que cuenta con al menos 360, Arabia Saudí le sigue con al menos 82 ejecuciones, Irak aprobó al menos 68 ejecuciones, en Estados Unidos se dieron 43, Yemen ejecutó al menos a 41 personas, Corea del Norte con al menos 30 y Somalia, 10. En China se comenten miles de ejecuciones, pero el número concreto es desconocido y no se puede acceder a él.

Los delitos por los que se condena a muchas personas a la pena de muerte son muy variados, en Irán se castiga por el adulterio o la sodomía, así como por apostasía. En Pakistán también penan delitos religiosos como la blasfemia. Arabia Saudí condena la 'brujería' con la muerte. Las diferentes formas de 'traición a la patria', 'actos contra la seguridad nacional' y otros 'crímenes contra el Estado' se castigaron con la pena de muerte en Gambia, Kuwait, Líbano, Corea del Norte, Autoridad Palestina, Irán y Somalia. En Corea del Norte a veces se impone la pena de muerte, aunque el delito por el que se acusa presuntamente a alguien no tenga ese castigo tipificado con este castigo. El robo con violencia, en Kenia y Zambia; la violación en Arabia Saudí, y el tráfico de huesos humanos en la República del Congo también contemplan esta pena. Los delitos económincos también se han  registrado en al menos 10 países, entre los que se incluye China.

En la mayoría de los países en los que se ha condenado a muerte, los procesos judiciales no han cumplido las garantías procesales que se incluyen en las normas internacionales. Muchas de las confesiones se consiguieron a través de torturas y otras formas de coacción.

La decapitación es uno de los métodos de ejecución utilizados en Arabia Saudí. En Afganistán, Autoridad Palestina-Gaza, Bangladesh, Corea del Norte, Egipto, Irak, Irán, Malasia, Sudán del Sur, Sudán se ahorca. En China, Estados Unidos y Taiwán se castiga con la inyección letal y en Autoridad Palestina, Bielorrusia, China, Corea del Norte, Emiratos Árabes Unidos, Somalia, Vietnam, Yemen se fusila.

Durante el 2011, a pesar de que los números sean preocupantes, se han realizado pequeños avances que permiten vislumbrar una mayor concienciación con esta pena. Por ejemplo, en Estados Unidos el número de ejecuciones y nuevas condenas ha disminuido drásticamente en los últimos diez años, aunque todavía se condena a personas con algún tipo de discapacidad mental. Además, cabe destacar que este país es el único país del continente americano que ejecutó en 2011.

En China, el Gobierno ha eliminado la pena de muerte para 13 delitos, la mayoría de ellos económicos, y se mejoró el proceso judicial ya que se han presentado a la Asamblea Nacional Popular distintas medidas para reducir el número de casos de tortura bajo custodia, así como el refuerzo de la función de los abogados y se solicita la garantía de que todos los acusados cuenten con un defensor. Por primera vez en 19 años no se han registrado muertes en Japón y además, en este país, la Federación de Colegios de Abogados anunció su oposición a la pena de muerte.

Las resoluciones aprobadas en Naciones Unidas secundan esta tendencia hacia la abolición. El 21 de diciembre de 2010, la sesión plenaria de la Asamblea General de la ONU aprobó la tercera sobre esta cuestión por 109 votos a favor, 41 en contra y 35 abstenciones. El número de Estados miembros de la ONU que la apoyaron en 2010 fue superior a los que votaron a favor de la de 2008.