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Brexit Las películas que se monta Boris Johnson

El primer ministro británico revela que cuando era alcalde de Londres escribió el guión de “un éxito de taquilla”, aunque le da vergüenza confesar que se lo envió a un “prestigioso director” del que nunca recibió respuesta. Para interpretar a los protagonistas pensó en Harrison Ford, Angelina Jolie o Scarlett Johansson.

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El primer ministro britanico, Boris Johnson, en la entrada del número 10 de Downing Street, en Londres, antes de recibir al próximo presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli. EFE/EPA/NEIL HALL

Que la figura de Boris Johnson da para el guión de una película no hay nadie capaz de ponerlo en duda. Quién sabe si alguien no lo acabará escribiendo algún día. O incluso, ¿por qué no?, él mismo. El ego tiene esas cosas. Aunque lo más sorprendente es que no sería su primer guión. Sí, el primer ministro británico ya firmó uno. El diario Evening Standard  ha tenido acceso a ese libreto y a hablado con Johnson, que no sólo lo ha confirmado sino que ha hecho sorprendentes revelaciones al respecto.

Misión a Asiria, que es como se titula, viene a ser, como el propio Boris lo define: “Una mezcla de En busca del arca perdida y las cintas de Yoram Globus y Menahem Golan”, productores de títulos como Cobra o Yo, el Halcón, ambas protagonizadas por Sylvester Stallone.

El argumento no parece muy original: un veterano arqueólogo de nombre Marmaduke Montmorency Burton se pone al frente de un equipo de siete exploradores con la misión de salvar Shargar, la ciudad perdida del rey asirio Tiglath-Pileser III, del avance de Estado Islámico. ”Todo surge de mi ira e incredulidad ante la destrucción de lugares como Hatra y Nimrud y Nínive. No puedo soportar la apatía del oeste”, escribió el primer ministro británico en su introducción.

También lo definió como “absolutamente brillante“ y “el próximo éxito de taquilla” aunque la columnista de Evening Standard, Emily Sheffield, que ha desvelado la historia y ha podido leer algunas partes prefiere hablar de "hilarantemente horrible”.

Como prueba, Sheffield cita algunos extractos de la descripción que Johnson hace de las primeras escenas: "Comenzamos con un repugnante montaje de atrocidades: decapitaciones de personas inocentes con monos naranjas, antorchas de chiítas, violaciones de mujeres yazidíes y filmaciones de la destrucción y la demolición de las ciudades asirias... Crímenes bestiales que son orquestados por un horrible yihadista bañado en colonia con un aire de amenaza picante ".

Respecto al casting, las aspiraciones de Johnson no era pocas. Al protagonista masculino lo dibuja como "un viejo tipo Clooney / Connery / Eastwood de unos cincuenta años” y le reconoce que le hubiera gustado que lo interpretara Harrison Ford. A la protagonista femenina la define en el guión como "hermosa pero erudita” y para el papel llegó a sugerir a Angelina Jolie o Scarlett Johansson.

Johnson ha desvelado incluso que le mandó el guión a “un célebre director” (la periodista revela que las especulaciones apuntan a Tom Hooper, director de El discurso del rey y de Los miserables) y reconoce que “me da vergüenza decir que no recibí respuesta”. De hecho, confiesa que “estaba tan abatido que no la reclamé” y que abandonó la idea definitivamente cuando paseando un día por la calle se cruzó con un autobús en el que se anunciaba The Monuments Men. Johnson dice que en ese momento pensó: “Maldita sea, probablemente esa sea mi idea”.

Aunque las fechas no cuadran. La cinta escrita, dirigida y protagonizada por George Clooney se estrenó un año antes. Además, como apunte para Johnson, está basada en un libro que relata una historia real, la de una unidad militar de expertos en arte que recuperó piezas robadas por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y para ponerlas a salvo.

Para película, la de del brexit

Así es Boris Johnson, ese hombre que nunca deja de sorprender y ahora se ha convertido en protagonista de otra película, la loca historia del brexit. O más bien una serie porque el primer episodio se estrenó hace más de tres años y todavía continúa con inesperados giros de guión.

Como diría la voz en off, en el capítulo de hoy, a 21 días de la fecha acordada para que Reino Unido abandone la UE, las negociaciones para alcanzar un acuerdo siguen en punto muerto y más tensas que nunca. Johnson se muestra “cautelosamente optimista” pero desde Europa le han dicho que su propuesta “es algo que no podemos aceptar” y ven “muy difícil, no imposible pero muy difícil” acercar posturas. Así lo ha asegurado el jefe de sus negociadores, Michel Barnier.

El martes, tras su reunión en Downing Street, el presidente del parlamento europeo, David Sassoli, señalaba que las opciones ya son sólo dos: brexit duro o extension. Por eso en Bruselas parecen decididos a que la reunión del Consejo Europeo de la próxima semana (17 y 18 de octubre) se centre en un debate entre los responsables de los 27 estados miembros sobre la duración más adecuada para una prórroga que Johnson insiste en negarse a pedir.

La ley Benn, aprobada por el parlamento británico que obliga a Johnson a reclamarla si el 19 de octubre no ha llegado a un acuerdo con la UE, plantea que esa extensión sea de tres meses, hasta el 31 de enero. Pero en Bruselas los hay que son partidarios de que sea más larga, hasta el próximo mes de junio.

Pase lo que pase, Sassoli aclara: "El Parlamento Europeo apoyaría una solicitud del gobierno de Reino Unido de extensión del período de retiro” para que ese tiempo se dedique a un celebrar “elecciones generales o un referéndum".