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Los colonos tendrán 1.400 casas más

Israel ultima un nuevo plan de construcción en la parte árabe de Jerusalén

E. GARCÍA GASCÓN

El Ayuntamiento de Jerusalén ha confirmado la existencia de un nuevo plan de expansión urbanística que prevé la construcción de 1.400 viviendas para colonos judíos en Guilo, uno de los mayores asentamientos que hay en la parte árabe, al suroeste de la ciudad antigua.

El comité de planificación municipal tiene previsto dar luz verde al proyecto el 24 de enero. Las viviendas se construirán en su mayor parte en la pendiente de una vaguada que separa Jerusalén Este del municipio palestino de Beit Yala Belén.

La existencia de este plan se conoce justo unos días después de que Israel haya abierto al público un nuevo sector del Muro de las Lamentaciones en el barrio musulmán de la ciudad antigua para que acudan a rezar judíos, la enésima acción que rompe el statu quo de la ciudad. Este nuevo sector del Muro de las Lamentaciones sólo lo utilizaban hasta ahora extremistas de la organización Ateret Cohanim.

'Estamos ante uno de los proyectos más peligrosos y provocativos'

Además, la semana pasada, Israel demolió el Hotel Shepherd situado en el barrio palestino de Sheij Yarrah con la intención de construir en este lugar decenas de viviendas para colonos. Se da la circunstancia de que Israel no permite la construcción de viviendas para palestinos en casi ningún lugar de Jerusalén Este. En marzo pasado, se autorizó la construcción de 1.600 viviendas en Ramat Shlomo, barrio judío ortodoxo de la parte árabe de la ciudad, lo que generó críticas de Washington.

Sin embargo, las provocaciones israelíes se suceden continuamente sin que la comunidad internacional intervenga. Estados Unidos, la Unión Europea y Naciones Unidas permanecen con los brazos cruzados mientras se expanden sin descanso colonias por todos los territorios palestinos ocupados, y especialmente en el sector ocupado de Jerusalén.

'Estamos ante uno de los proyectos más peligrosos y provocativos del municipio de Jerusalén', dijo a Público Meir Margalit, concejal por el partido liberal de izquierdas Metetz. 'Es peligroso porque se trata de un proyecto gigante, el mayor de los últimos años en Jerusalén, y creo que es el último clavo en el ataúd del proceso de paz. Ningún líder palestino querrá negociar mientras ocurren estas cosas', aseguró Margalit.

'Guilo es parte íntegra de Jerusalén y no se debe discutir de la construcción en esta zona', respondió Elisha Peleg, concejal del Likud, partido el primer ministro Binyamín Netanyahu. Las autoridades confiaron a empresas privadas las obras que podrían durar cuatro años.

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