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Ocho expolicías serbios, detenidos por la matanza de Srebrenica

Se trata de los primeros arrestos efectuados en Serbia de supuestos criminales implicados directamente en la masacre perpetrada en julio de 1995, en la que 8.000 musulmanes fueron asesinados. 

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Dos mujeres se lamentan junto a los féretros en Srebrenica./ EFE

BELGRADO.- Ocho expolicías serbios han sido detenidos este miércoles como sospechosos de estar implicados en la matanza de Srebrenica, informó hoy la Fiscalía especial serbia de crímenes de guerra. Es el primer arresto de presuntos perpetradores que se produce en Serbia en relación a la peor atrocidad sucedida en Europa desde la segunda Guerra Mundial.

Los arrestados están acusados por la Fiscalía de haber participado en la masacre perpetrada en julio de 1995 en el enclave musulmán de Srebrenica, durante la guerra en Bosnia Herzegovina, en el que fueron asesinados unos 8.000 varones musulmanes de diferentes edades.

"Es el primer caso que implica directamente a sospechosos de tomar parte en la masacre de Srebrenica. Hay otros sospechosos en Serbia y países vecinos y también estamos detrás de ellos" afirma Bruno Vekaric, fiscal de Serbia para los crímenes de guerra.

"Existe la sospecha fundada de que en Srebrenica, en la localidad de Kravica, cometieron crímenes de guerra contra la población civil", afirmó en un comunicado la Fiscalía, que ha divulgado solo las iniciales de los nombres de los acusados.

"La Fiscalía de crímenes de guerra ha ordenado que se lleve a cabo la investigación contra los antiguos miembros del Centro de instrucción de 'Jahorina' de la Brigada Especial del Ministerio de Interior de la República Serbia (de Bosnia)", indica la nota.

Entre las víctimas de Kravica se cuentan más de un millar de civiles musulmanes cuyos restos mortales fueron identificados en fosas masivas halladas en varias localidades, como Glogova 1 y 2, y Ravnice.

La Justicia serbia detuvo con anterioridad a los principales responsables del crimen, los ex líderes militar y político serbobosnios, Ratko Mladic, en 2011, y Radovan Karadzic, en 2008, respectivamente. Ambos están siendo juzgados por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), con sede en La Haya.

El pasado mes de febrero el Tribunal Penal Internacional de la ONU (CIJ) rechazó las mutuas acusaciones de genocidio por parte de Croacia y Serbia, pero a ambos les subrayó su responsabilidad en las muertes de civiles durante la guerra de los Balcanes, en la que murieron alrededor de 130.000 personas.

El presidente del alto tribunal de la ONU, Peter Tomka, señaló que "Serbia no cometió genocidio en Croacia durante la guerra" de los Balcanes, lo mismo que repitió poco después respecto a los croatas durante la Operación Tormenta que Zagreb desplegó en el verano de 1995, y en la que las víctimas fueron serbios y serbocroatas en su territorio.

La CIJ subrayó, sin embargo, la "responsabilidad" de Belgrado y de Zagreb, respectivamente, "por no prevenir el genocidio" y sí reconoce que cometieron crímenes de guerra. Tomka indicó que para formalizar una acusación por genocidio "es necesaria la intención deliberada de acabar con los miembros de un grupo, ya sea física o psicológicamente", y añadió que "la corte no reconoce pruebas suficientes para demostrar estas evidencias".