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FARC Duque evita la autocrítica y culpa a Maduro de la vuelta a las armas de disidentes de las FARC

El presidente de Colombia, siempre contrario a los acuerdos de Paz con la guerrilla del anterior Ejecutivo, niega que el anuncio de Iván Márquez suponga el regreso de las FARC y los califica de "narcoterroristas" amparados por "la dictadura" venezolana. El expresidente Santos pide la vuelta de Felipe González y Pepe Mujica a la verificación de los acuerdos de paz.

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Fotografía cedida por la Presidencia de Colombia que muestra al mandatario colombiano Iván Duque durante una declaración al país este jueves, en Bogotá.-EFE

Tardó en reaccionar pero finalmente lo hizo como se esperaba, sin autocrítica y culpando al país vecino. El presidente de Colombia, Iván Duque, ha respondido con descalificaciones y amenazas al anuncio del excomandante de la guerrilla de las FARC, Iván Márquez, que el jueves reapareció en un vídeo anunciando que un grupo de disidentes retoma la lucha amarda.

Para Duque, este movimiento no supone el surgimiento de una nueva guerrilla sino de una "banda narcoterrorista" apoyada por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, al que ni siquiera reconoce como presidente legítimo de la república bolivariana.

"Los colombianos debemos tener claridad de que no estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla, sino frente a las amenazas criminales de una banda de narcoterroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro", manifestó Duque en una declaración al país. La oposición venezolana también ha aprovechado la coyuntura para relacionar a Maduro con este rearme de la guerrilla y el autoproclamado presidente interino, Juan Guaidó, volvió a pedir la salida del presidente del cargo.

La reacción no se ha hecho esperar en Caracas. El considerado número dos del chavismo, Diosdado Cabello, ha negado que su Gobierno tenga nada que ver con lo que sucede en Colombia. "Lamentamos profundamente lo que está ocurriendo en Colombia (...) que continúe en la espiral de violencia que tiene 60 años, y eso no comenzó por culpa de Venezuela",  

Ofrece recompensa y anuncia una unidad policial especial

Por otro lado, el presidente colombiano ha pedido a la comunidad internacional unirse al pueblo de Colombia "en el rechazo inequívoco a estas amenazas criminales y que entreguen a estos terroristas" y ha recordado recordado que los Estados que brinden "protección al terrorismo violan la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas". "Ningún país puede albergarlos y por eso avanzaremos en la expedición de las circulares rojas de Interpol" para los disidentes, señaló.

Duque también ha fijado una recompensa de 3.000 millones de pesos (unos 800.000 euros) por información que conduzca a la captura de "cada uno de los delincuentes de ese vídeo". También ha ordenado la conformación de una unidad especial para la persecución de estos criminales con capacidades reforzadas de inteligencia, investigación y movilidad en todo el territorio colombiano. Según el jefe de Estado, "este grupo de delincuentes pretende burlarse del pueblo colombiano, y no se lo vamos a permitir".

Por su parte, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia, un tribunal específico para el conflicto y posconflicto colombiano, ordenó el jueves la captura de cinco disidentes de las FARC que anunciaron su regreso a las armas, entre ellos, Márquez, que fuera jefe negociador de los acuerdos de paz en La Habana.

La Sala de Reconocimiento del alto tribunal revocó "el beneficio de la suspensión de las órdenes de captura y las libertades condicionales" a Márquez y Santrich, al igual que a Henry Castellanos Garzón, alias "El Paisa"; José Vicente Lesmes, alias "Walter Mendoza" y José Manuel Sierra Sabogal, alias "Zarco Aldinever", aunque no decretó su expulsión de esa jurisdicción, tal y como exigió Duque.

El partido FARC ve un "error" la decisión de Márquez

El líder del partido de la FARC, Rodrigo Londoño.- EFE

Los primeros en reaccionar al vídeo de Márquez fueron los propios exguerrilleros. El partido político heredero de las FARC, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) afirmó el jueves esta decisión es "una equivocación delirante" y se pidió perdón de los colombianos por ello.

"Sentimos vergüenza. Yo le pido disculpas al pueblo colombiano"

"Los acuerdos de paz encarnan la culminación del viejo anhelo del pueblo colombiano por poner fin al conflicto armado y sembrar la esperanza de consolidar definitivamente la paz con justicia social en nuestro país. Proclamar la lucha armada en la Colombia de hoy constituye una equivocación delirante", aseguró la FARC en una declaración leída por su líder, Rodrigo Londoño, comocido como Timoshenko en su época de líder guerrillero. "Sentimos vergüenza. Yo le pido disculpas al pueblo colombiano, a la comunidad internacional y a los países como Cuba y Noruega (garantes de la negociación) que se han fajado tanto en apoyarnos en este proceso", aseveró Londoño.

En dicha declaración asegura que Márquez, cuyo nombre real es Luciano Marín, está rodeado por un "grupo reducido" de antiguos mandos y guerrilleros de base de las FARC a las que califica como "extintas".

Sin embargo, el partido considera en su declaración que el Estado marcha "a paso paquidérmico" en la implementación del acuerdo y que los reincorporados han "pasado por serias dificultades en distintos sentidos". "Nadie niega que existan importantes sectores e intereses que trabajan incesantemente contra lo pactado. Pero los revolucionarios enfrentamos la adversidad con optimismo, valoramos altamente la palabra empeñada y no renunciamos a nuestros objetivos por duro que sea el camino", reza el mensaje del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC).

Santos pide Mujica y Felipe González vuelvan a verificar

También se ha pronunciado el expresidente colombiano Juan Manuel Santos, con quien las FARC firmaron los acuerdos de paz en 2016, lo que le valió el Premio Nobel de la Paz. Santos ha deslizado que el actual presidente debe acelerar la implementación de esos acuerdos, algo complicado, ya que Duque —heredero del uribismo— se postuló a la Presidencia rechazando de plano esos acuerdos y, aunque no los ha cancelado finalmente, no está llevándolos a término, según denuncia el partido heredero de la guerrilla y otros políticos de la oposición. 

Santos: "E tren de la paz no lo detiene nadie. Este es otro escollo que vamos a superar"

En ese sentido, el expresidente ha sugerido a Duque que llame al presidente del Gobierno de España Felipe González y al exmandatario uruguayo José "Pepe" Mujica para revisar la implementación del acuerdo de paz. "Sugerimos al Gobierno que invite a los notables designados por el acuerdo, los expresidentes Felipe González y 'Pepe' Mujica, para hacer conjuntamente una evaluación de la implementación, valorar lo alcanzado e impulsar lo que haya que impulsar", manifestó Santos.

"El logro de la paz es un bien para las futuras generaciones que todos los colombianos estamos llamados hoy a proteger, no permitiremos que Iván Márquez y los demás desertores que están con él pretendan poner en peligro este logro, ellos mismos escogieron convertirse simplemente en otra banda criminal", manifestó. "Colombianos, el tren de la paz no lo detiene nadie. Este es otro escollo que vamos a superar", concluyó.

El propio Mujica, en una entrevista con Efe, ha asegurado que la vuelta a las armas de varios líderes disidentes de las FARC es "un nuevo fracaso para la historia de Colombia" y responsabilizó en parte al nuevo Gobierno colombiano. Mujica, quien fuera guerrillero en la década de los 60, considera que "el cambio de presidente trajo un cambio notorio de actitud en el gobierno".

Mujica: "Siento profundamente este fracaso. Teníamos temor cuando cambió el Gobierno"

"Teníamos temor cuando cambió el gobierno, nosotros estábamos en una comisión de verificación junto a Felipe González, teníamos la responsabilidad cada tanto tiempo de verificar cómo marchaba el proceso y cuando cambió el Gobierno nos quedamos sin asunto", lamentó.

"Por eso siento profundamente este fracaso, yo acompañé en todo lo que pude al anterior presidente pero hubo una fuerte resistencia interna, expresada por algunas corrientes políticas de peso, que nunca conciliaron con la inevitable generosidad que tenía que tener un proceso de paz que no se puede razonar con términos de justicia contable", reflexionó.