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Tragedia en Génova El Gobierno italiano retirará la concesión a la empresa de autopistas tras el derrumbe del puente en Génova

Las autoridades elevan a 39 la cifra de fallecidos por la caída del puente Morandi, entre ello, tres menores.

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Una grúa trabaja en las labores de búsqueda de víctimas y retirada de los escombros del puente que el martes se desplomó en Génova (Italia. EFE/ Luca Zennaro

El Gobierno italiano ha anunciado que iniciará los procedimientos administrativos para retirarle la concesión a Autoestrade per l'Italia, filial de Atlantia y responsable de la autopista A10 y del puente Morandi que se derrumbó el martes en Génova y que ha causado la muerte de 39 personas. "No podemos esperar a lo que diga la Justicia", ha afirmado el primer ministro, Giuseppe Conte, cuyo Ejecutivo ha celebrado este miércoles un Consejo de Ministros extraordinario para analizar la "tragedia".

Conte ha apelado a la necesidad de "viajar de forma segura" y a las obligaciones de Autostrade con el mantenimiento de la autopista A10 en todos sus tramos. Por otra parte, el primer ministro italiano también ha anunciado la declaración del estado de emergencia en la zona de Génova durante un plazo de 12 meses, tal como habían solicitado en las últimas horas las autoridades locales. Asimismo, se desbloqueará un paquete inicial de 5 millones de euros para responder a las primeras necesidades.

Anteriormente, el ministro del Interior, Matteo Salvini, ha asegurado que los responsables "con nombre y apellidos, pagarán caro". Autoestrade había salido al paso de las críticas asegurando que se realizaron revisiones trimestrales de la infraestructura y no se detectaron problemas que hiciesen temer lo ocurrido el martes, cuando gran parte del viaducto --construido en los años sesenta-- se vino abajo.

La Delegación del Gobierno en Génova ha informado este miércoles de que el balance provisional de muertos asciende a 39, además de que hay otros dieciséis heridos, doce de ellos graves.

Una sección a 50 metros de altura del viaducto (que forma parte de una de las principales autopistas italianas, la A10, que conecta Génova con la frontera francesa), incluida una estructura de pilares que se elevaba por encima para dar soporte, se desplomó este martes cuando al menos 35 vehículos se desplazaban por él. Grandes pedazos de cemento cayeron sobre el techo de dos almacenes, vías férreas y un río.

El derrumbe se produjo en torno al mediodía local por causas que aún se desconocen, si bien se apunta a que podría tratarse de un fallo estructural. Los servicios de rescate trabajaran la noche buscando supervivientes entre los escombros. El director general de la Protección Civil, Agostino Miozzo, ha apuntado en una rueda de prensa que la prioridad absoluta es retirar los escombros con la mayor celeridad posible y asegurar la zona para evitar riesgos de ulteriores desplomes que puedan afectar a los edificios.

Salvini, en un mensaje en Twitter, ha subrayado que entre los fallecidos hay tres menores de ocho, doce y trece años. El ministro del Interior asegura que a esa cifra se ha llegado tras el trabajo desarrollado durante la noche por los servicios de emergencia.

Salvini ha dado las gracias a todos los servicios de emergencia por su trabajo en este suceso y ha asegurado que el Gobierno cumplirá con el deber de "identificar a los culpables de este desastre, que no quedará impune".

El ministro, además, en declaraciones a la emisora Radio 24, ha avanzado además de que el Gobierno pedirá a todas las concesionarias italianas que presenten un informe sobre el gasto que invierten en seguridad de las carreteras y ha reiterado que "este desastre no quedará impune". 

El ministro italiano de Transporte, Danilo Toninelli, por su parte, ha exigido responsabilidades y dimisiones en la cúpula de la empresa concesiona de la autopista, Autostrade per l'Italia, del grupo Atlantia.  "Lo primero de todo los directivos de Autostrade per l'Italia deben dimitir", ha sostenido Toninelli en un mensaje publicado en su perfil de Facebook, tras expresar su "rabia porque en un país civilizado no se puede morir por un puente que se derrumba".

El Gobierno italiano ha activado los trámites para una eventual revocación de las concesiones de autopistas

El ministro, miembro del partido Movimiento 5 Estrellas, ha recalcado que quienes sean responsables de "esta tragedia injustificable deben ser castigados" y ha arremetido contra las empresas que gestionan las autopistas italianas, "a las que desembolsamos los peajes más caros de Europa mientras ellos pagan concesiones a precios vergonzosos".

"Recaudan miles de millones, pagan en impuestos unos pocos millones y no realizan ni siquiera el mantenimiento que sería necesario en puentes y ejes viarios", ha lamentado el titular de Transportes, anunciando que ha activado "todos los procedimientos para la eventual revocación de las concesiones, y para comenzar multas de hasta 150 millones de euros".

"Si no son capaces de gestionar nuestras autopistas, lo hará el Estado", ha asegurado Toninelli. El ministro de Transporte ha prometido además que el Gobierno de coalición pondrá en marcha "un verdadero 'Plan Marshall' para asegurar las infraestructuras, muchas de las cuales fueron construidas en los años 60 y 70".

Salvini ya había defendido que "la revocación de las concesiones es lo mínimo que se puede esperar" tras lo sucedido y que se identifique a los responsables. "Alguien no hizo lo que debía", ha subrayado, denunciando que se trata de una de las autopistas más caras de Italia y poniendo en duda que no hubiera indicios de que algo así podría suceder.

Por su parte, el también viceprimer ministro y líder del M5S, Luigi di Maio, ha defendido que el derrumbe "se podía evitar" puesto que "no se realizó el mantenimiento". "Los responsables tienen nombre y apellido y son Autostrade per l'Italia", ha subrayado Di Maio, en declaraciones a Radio Radical. En este sentido, ha considerado que puesto que Autostrade no realizó el mantenimiento "hay que retirar las concesiones y pagar multas". Además, al igual que Toninelli, ha sostenido que si una empresa privada no es capaz de cumplir con su cometido, "lo gestionará el Estado".

Una grúa trabaja en las labores de búsqueda de víctimas y retirada de los escombros del puente que el martes se desplomó en Génova (Italiaa. EFE/ Luca Zennaro

Autostrade, que se encarga del mantenimiento del viaducto, ha asegurado que "la causa del derrumbe será objeto de un profundo análisis en cuanto sea posible acceder al lugar con seguridad". Además, ha prometido "reconstruir el viaducto en el menor tiempo posible de una manera eficiente y segura".

La infraestructura, de un kilómetro de largo y 90 metros de altura, fue construida en la década de los años 60 y había sido reformada en los últimos años. Actualmente, Autostrade Italia llevaba a cabo obras de mantenimiento en el viaducto.

El fiscal jefe de Génova, Francesco Cozzi, ha anunciado que iniciará una investigación por "homicidio múltiple y desastre culposo" para depurar responsabilidades por el desprendimiento de un tramo de casi 200 metros por lo que se cree que sería un fallo estructural.

El presidente italiano, Sergio Mattarella, ha calificado de "absurda y espantosa" la tragedia en Génova y ha advertido de que "ninguna autoridad podrá escapar al ejercicio de la plena responsabilidad". "La conciencia de toda una sociedad lo demanda", ha sostenido en un comunicado.