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Israel El 'acuerdo del siglo' de Trump para Palestina, cortado a la medida de Netanyahu

Un documento publicado este martes revela el alcance del 'acuerdo del siglo' que la administración Trump tiene previsto anunciar a partir de junio para resolver el conflicto entre israelíes y palestinos. El documento, que recoge las posiciones de Israel y desecha las posiciones de los palestinos, está condenado al fracaso antes de hacerse público formalmente.

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Donald Trump, junto al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. - REUTERS

La filtración más detallada hasta ahora del acuerdo del siglo que prepara la administración del presidente Donald Trump para resolver el conflicto entre Israel y los palestinos la publicó este martes la agencia palestina Maan, y muestra un contenido cortado a la medida del primer ministro Benjamín Netanyahu e inaceptable para los palestinos.

La agencia Maan señala que el documento en cuestión está circulando por medios del ministerio de Exteriores de Israel. Su contenido ha sido elaborado bajo la dirección de Jared Kushner, yerno de Trump y amigo íntimo de Netanyahu desde hace muchos años, y es un texto totalmente ajustado a los intereses del primer ministro israelí. Sus cláusulas principales son las siguientes:

1. Se firmará un acuerdo tripartito entre Israel, la OLP y Hamás, y se establecerá un estado palestino llamado “Nueva Palestina” en Cisjordania y la Franja de Gaza del que no formará parte ninguna de las colonias judías existentes en los territorios ocupados.

2. Los grandes bloques de asentamientos judíos permanecerán en poder de Israel, y los asentamientos judíos pequeños y aislados se unirán a ellos y no se desmantelarán.

3. Israel no compartirá la soberanía de Jerusalén. La población árabe de la ciudad santa se transferirá nominalmente a la "Nueva Palestina", y todas las competencias relacionadas con Jerusalén, con excepción de la educación, estarán en manos de Israel. En Jerusalén no se permitirá que los judíos compren casas árabes ni que los árabes compren casas judías. El estatus de los santos lugares seguirá siendo el mismo que es hoy día.

4. Egipto dará tierras a la "Nueva Palestina" para que se establezca un aeropuerto y fábricas en el norte de la península del Sinaí, junto a la Franja de Gaza, sin permitir que los palestinos vivan allí. Se construirá una carretera entre la Franja de Gaza y Cisjordania, e Israel permitirá que se lleve agua de Cisjordania a Gaza mediante una canalización subterránea.

5. La "Nueva Palestina" no tendrá ejército, sino que contará con una fuerza policial. Se firmará un acuerdo entre la "Nueva Palestina" e Israel para que el ejército israelí defienda a esta de cualquier posible agresión exterior. La nueva entidad deberá pagar al ejército israelí por este servicio.

6. Al firmarse el acuerdo, Hamás desmantelará sus armas, incluidas las armas personales, y se las entregará a Egipto.

7. Las fronteras de la Franja de Gaza estarán abiertas al comercio internacional a través de los cruces con Israel y Egipto, y por el mar.

8. Un año después de que se celebren elecciones en la "Nueva Palestina", Israel liberará a los prisioneros palestinos gradualmente durante un periodo de tres años.

9. Cinco años después de la firma del acuerdo, Israel permitirá que se abra un puerto marítimo y un aeropuerto en la "Nueva Palestina". Hasta entonces los palestinos usarán los puertos y aeropuertos israelíes.

10. Las fronteras entre la "Nueva Palestina" e Israel estarán abiertas a los ciudadanos y a los bienes de ambas entidades, pero Israel no definirá sus fronteras. El Valle del Jordán, en la Cisjordania ocupada, permanecerá bajo soberanía de Israel.

11. Si la OLP y Hamás rechazan el acuerdo, los Estados Unidos cancelarán su apoyo financiero a los palestinos. Si Israel rechaza el acuerdo, los Estados Unidos dejarán de apoyarla económicamente.

Hasta aquí las cláusulas más destacadas de la propuesta de la administración Trump, puntos que no reúnen las demandas mínimas de los palestinos, especialmente en lo relacionado con Jerusalén y en lo tocante a las colonias judías, que no se desmantelarán y fragmentarán la futura entidad palestina en cientos de manchas, es decir que Cisjordania quedaría como está ahora, bajo la ocupación militar de Israel.

Un texto totalmente ajustado a los intereses del primer ministro israelí

El hecho de que el documento también reconozca la posición de Israel con respecto a las fronteras también es relevante. Netanyahu, como todos los primeros ministros que le han precedido en el cargo, se niega a establecer de una manera clara cuáles son las fronteras de un estado judío en permanente expansión y que seguirá expandiéndose tras una hipotética firma del acuerdo del siglo.

Al presidente Mahmud Abás no le queda más opción que rechazarlo. En medios oficiales israelíes se ha sugerido que ese es el principal objetivo de Netanyahu, quien aprovecharía el rechazo de Abás para anexionarse unilateralmente partes de la Cisjordania ocupada con el visto bueno del presidente Trump.