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Los palestinos rompen el bloqueo de Gaza

Milicianos de Hamás derriban con explosivos los muros de la frontera de Gaza con Egipto y permiten que una muchedumbre se aprovisione en el otro lado

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Decenas de miles de palestinos -al menos 350.00, según la ONU- cruzaron ayer la frontera de Gaza y entraron en Egipto para abastecerse de alimentos, medicinas y combustible que escasean en Gaza debido al bloqueo permanente que ha impuesto Israel.

Una muchedumbre cruzó la frontera en los dos sentidos gracias a que durante la madrugada los milicianos de Hamas dinamitaron en varios puntos los muros de hormigón y metal que Israel construyó antes de evacuar Gaza hace dos años.En total hubo 17 explosiones. Aunque Hamás no dijo en ningún momento que sus milicianos eran quienes habían abierto los boquetes, es imposible pensar que una cosa así haya ocurrido sin el consentimiento de la organización fundamentalista.'Ha sido un acto desesperado de gente desesperada', manifestó un portavoz de la ONU, un organismo que junto con la Cruz Roja Internacional y otras organizaciones humanitarias habían advertido de que la situación en Gaza era insostenible.

Esta erupción no solucionará el problema mientras Israel no permita el abastecimiento regular de los 1,5 millones de personas que viven en la franja, algo que los israelíes están impidiendo con el apoyo de una parte de la comunidad occidental y con el silencio cómplice de otra parte. Miembros de todas las familias palestinas, y en algunos casos todos los miembros de la misma familia, se arrojaron desde primera hora de la mañana a la frontera para comprar cualquier cosa que estuviera a la venta.'Voy a comprar arroz, azúcar, leche, harina y queso', dijo Ibrahim Abu Taha, de 45 años, padre de siete hijos, quien explicó que esos artículos también se pueden encontrar en Gaza pero a tres veces el precio al que están en las tiendas egipcias.

Algunos palestinos entraron con burros, otros en autocares y vehículos privados, y la mayoría caminando. La Policía de Hamás ponía orden mientras las autoridades egipcias dijeron que permitirían la entrada de todos aquellos que no llevaran armas.En pocas horas los palestinos acabaron con las existencias de los comercios egipcios, que no estaban preparados para una avalancha de proporciones bíblicas.

Israel trasladó la responsabilidad a Egipto, a quien instó a cumplir los compromisos adquiridos para impermeabilizar la frontera de Rafah. 'Israel espera que Egipto resuelva el problema', dijo Arye Mekel, portavoz del Ministerio de Exteriores.

Los últimos siete meses han sido un infierno para los palestinos. Cada día los mercados estaban más desabastecidos y escaseaban los productos de primera necesidad.Esta tendencia culminó el pasado fin de semana, cuando Israel dio otra vuelta de tuerca y ordenó al Ejército que pusiera fin al suministro de combustible para la central eléctrica que da servicio al norte de la franja.

Los israelíes también detuvieron la transferencia de medicamentos, creando una situación insostenible en los hospitales, donde antes ya faltaban un centenar de fármacos que los Israel no les permite importar.

La frontera de Rafah es la única por la que pueden salir los palestinos de la franja, pero ha estado cerrada de manera permanente debido a que Israel quiere castigar a toda la población de Gaza por la toma de poder por Hamás.

Ehud Olmert, el primer ministro israelí comenzó ayer a recular tras lo sucedido en Rafah. 'No impediremos el suministro de comida para los niños, las medicinas para los enfermos y la gasolina para los que salvan vidas. Pero no vamos a permitir a los ciudadanos de Gaza a vivir una vida normal mientras sus cohetes caen sobre las calles y los jardines de Sderot', afirmó Olmert. '¿Alguien cree que vamos a dejar que nuestros niños mojen sus camas por la noche por el miedo mientras en Gaza viven en tranquila normalidad?', añadió Olmert.

Los israelíes dijeron estar preocupados ante la posibilidad de que los milicianos introduzcan armamento en Gaza, algo que de hecho ya hacen de manera regular a través de los túneles que han excavado entre los dos lados de la frontera. Pero ha sido la brutalidad del bloqueo lo que ha conducido a esta situación, algo que quizá no hubiera ocurrido si la población de Gaza hubiera podido alimentarse. Hay estudiantes que están matriculados en las universidades de todo el mundo a quienes Israel no ha permitido salir de la franja para cursar sus estudios, o enfermos que podrían tratarse en hospitales extranjeros a quienes tampoco se les ha dado permiso de salida.