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Reino Unido Boris Johnson o cuando el partido se rebela contra su líder

Le acusan de ser un charlatán, de dejarse la verdad en casa, de actuar de manera incorrecta y de moverse sólo por su ambición política. Hay quien incluso le ha llevado ante los tribunales. ¿La oposición? No, desde sus propias filas. 

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El primer ministro británico Boris Johnson durante una entrevista. EFE/EPA/Neil Hall

Más de uno –y de dos y de tres– repiten estos días aquello de “si Churchill levantara la cabeza…”. Se preguntan qué pensaría su primer ministro más admirado si viera que ese hombre que soñaba con alcanzar su misma gloria ha acabado sumiendo a su partido –y veremos si no a su país– en la que podría ser la mayor crisis de su historia. Lo preguntan al aire aunque imaginan la respuesta.

No, Boris Johnson no permanecerá en la memoria de los británicos del mismo modo en que lo hace el hombre a quien tiene como referente político. En menos de dos meses al frente de los conservadores y del país se ha puesto en contra a medio partido y ha perdido el apoyo del parlamento. Quienes fueron –y algunos de los que siguen siendo– sus compañeros, lo critican en público, huyen de su lado, denuncian sus maneras e incluso hay quien le ha llevado a los tribunales.

David Cameron: “Se dejó la verdad en casa”

Había ganas de saber qué piensa el hombre que comenzó todo este lío del brexit del actual primer ministro británico. El jueves saldrán a la venta las memorias de David Cameron pero el diario The Times ya ha publicado algunos extractos y en uno de ellos acusa a Johnson de respaldar la campaña a favor de abandonar la UE solo para “impulsar su carrera política”. Porque, sostiene, Johnson nunca fue partidario del brexit. Dice que en aquellos meses que culminaron con la votación del 26 de junio de 2016, el actual primer ministro se comportó “de manera espantosa” dejándose “la verdad en casa”. Cameron explica también que no apoya la decisión de Johnson de suspender el parlamento durante cinco semanas ni la de haber expulsado del partido a los 21 diputados conservadores que votaron contra él y a favor de una legislación que evite un brexit duro.

John Major: “Un modo inapropiado de proceder”

Del mismo lado está otro ex primer ministro conservador, John Major. Más allá de las palabras, Major ha decidido actuar y, en un movimiento completamente extraordinario, se ha unido a quienes han denunciado ante los tribunales la decisión de Boris Johnson de suspender el parlamento por considerarla ilegal. Major lo ha definido como “un modo completamente inapropiado de proceder”.

El diputado que obligó a publicar la 'Operación Yellowhammer': “Es un charlatán”

Los documentos que muestran la (no)previsión del gobierno de Johnson ante un brexit sin acuerdo han acabado viendo la luz gracias a un exdiputado conservador. Dominic Grieve, uno de esos 21 tories rebeldes que han sido expulsados del partido, fue quien llevó al parlamento la necesidad de que el gobierno hiciera pública la operación yellowhammer y los mensajes intercambiados entre los asesores de Johnson respecto a la suspensión del parlamento. Grieve ha acusado al primer ministro de ser “un charlatán” que “no parece haber comprendido que un primer ministro no está por encima de la ley”. A la espera de lo que diga el martes la Corte Suprema al respecto, Grieve cree que Johnson debería dimitir si se confirma que mintió a la reina para lograr su aprobación.

Su hermano dimitió para defender “el interés nacional”

La de Jo Johnson como ministro de Universidades no ha sido la única renuncia en las filas del Gobierno Boris ni la más destacada pero sí la más simbólica. El hermano del primer ministro sostuvo que se había visto obligado a decidir entre “la lealtad a la familia” y “el interés nacional”… Y eligió este último. Como otros compañeros, no aceptó que Johnson castigara a pesos pesados del partido sin ningún miramiento como el exministro de Finanzas, Philip Hammond, o a símbolos como el nieto de Churchill.

El ministro de Finanzas de May: “Éste no es el partido al que me uní”

Philip Hammond votó a favor de permanecer en la UE en el referéndum y formó parte del gobierno de Theresa May. Pero presentó su dimisión sólo unas horas antes de que Boris Johnson llegara a Downing Street. Es –o era– uno de los pesos más pesados del Partido Conservador. Y uno de esos tories rebeldes expulsados del partido a los que Johnson pretende impedir que se presenten en unas nuevas elecciones. Hammond respondido: “Tristemente, éste ya no es el partido al que yo me uní”. 

Su exsecretaria de Trabajo: “Un asalto a la decencia y la democracia”

En su carta de dimisión, Amber Rudd definía como un “acto de vandalismo político” y un “asalto a la decencia y la democracia” la expulsión de sus compañeros del partido. Aseguraba que la decisión de Johnson “despojaba al partido de parlamentarios conservadores de mente amplia”.

Su secretaria de Estado de Cultura: “En otro referéndum votaría anti-brexit”

La conservadora Nicky Morgan no ha querido desafiarle abiertamente y sostiene que no es partidaria de un segundo referéndum, pero este fin de semana ha dejado a todos de piedra asegurando en una entrevista en televisión que, si llegara a celebrase, ella votaría “a favor de permanecer en la Unión Europea”.

El nieto de su admirado Churchill: “No se parece en nada a él”

Después de 37 años en el cargo, éstas podrían ser las últimas semanas de Nicholas Soames como diputado. El nieto de Winston Churchill, el hombre al que Boris Johnson ansía parecerse, también fue expulsado del partido por votar en contra del primer ministro. Y por si a alguien le quedaba alguna duda del abismo que hay entre ambas figuras políticas, ha querido dejar claro que Johnson “no se parece en nada” a su abuelo. Y ha añadido: “No creo que nadie pueda decir que Boris es un hombre de estado“. Igual lo que hayan dicho los demás no, pero esto seguro que a Boris le ha dolido.