Opinión
Cantamañanas, cloacas, ambos o ninguna
Directora corporativa y de Relaciones institucionales.
-Actualizado a
Al PSOE le ha caído un buen marrón con los audios publicados, sobre todo, por El Confidencial, donde una militante del PSOE, que ha sido concejal y ha ocupado cargos en empresas públicas, Leire Díez, buscaría obtener información comprometida sobre mandos de la UCO que participan en la investigación judicial abierta contra la mujer y el hermano del presidente del Gobierno, así como el denominado caso Koldo. El caso no parece de extrema gravedad desde el momento en que nada de lo que se dice en la reunión cuyos audios han sido filtrados se ha consumado y aquello parece más un cortejo cutre para ver quién tiene más información comprometedora y quién más contactos para pagar ésta con beneficios judiciales. Por otro lado, la reunión de marras, por más que quiera y diga Feijóo, no se celebró en la sede nacional del PSOE, en la madrileña calle Ferraz, y tampoco existe ninguna prueba -de momento- de que, como ya es conocida en muchos medios, Díez sea fontanera de Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, o del partido en general. Los fontaneros de los partidos no tienen buena fama porque su trabajo es silencioso e ingrato, generalmente dirigido a mantener la paz interna de la organización, aunque no solo, pero habelos, hailos, y se mueven en todos los partidos y por todas partes.
Ahora mismo, y tras el incomprensible aforamiento del líder del PSOE extremeño al que nos hemos referido aquí, el Partido Socialista es una mezcla de inquietud y cabreo supino, un hervidero de nervios, porque tras estallar el caso Ábalos/Koldo, en sus estructuras de todo pelaje, la mano derecha -con perdón- no se fía de la izquierda y viceveresa. Los y las socialistas consultadas dicen tener claro qué tipo de papel desempeña Díez: "persistente", "omnipresente", "visceral en la defensa pública del PSOE", "siempre disponible", "sanchista hasta las trancas desde la época de la expulsión de Ferraz del hoy presidente del Gobierno", "fardona", "trepa"...
La convicción general en Ferraz es de que Leire Díez ha actuado por su cuenta, coincidiendo con una percepción también generalizada en el PSOE y en el Gobierno de que hay un sector en la UCO -al menos, en la Comunidad de Madrid- que trabaja por implicar al Ejecutivo y a sus entornos en casos de corrupción inexistentes. Una muestra de ese operativo patriótico sería el futuro de Cerdán, pues si hacemos caso a varias publicaciones, existiría un informe de la UCO que no estaría ni acabado y que nadie ha visto, pero que ya tiene al secretario de Organización en el punto de mira por asuntos presuntamente corruptos. Es fascinante que un informe policial no concluso y no visto jamás dé tanto de sí, pero seguiremos esperando.
Y si Díez ha actuado por su cuenta, como han manifestado de forma pública y privada los altos cargos socialistas que se han pronunciado, ¿por qué han tardado tanto en abrirle un expediente disciplinario o, como apuntaba el presidente de Castilla-La Mancha, García-Page, no la denuncian por actuar en nombre del PSOE comprometiéndolo de una manera tan grave con un presunto delincuente de la talla de Alejandro Hamlyn, procesado por un fraude de 154 millones de euros en el caso hidrocarburos? Las explicaciones varían en la intensidad, pero la mayoría coinciden en señalar lo "nefasto" que podría ser precipitarse en la condena de Díez sin conocer nada más que los extractos de una reunión, donde había dos empresarios -un decir- como Hamlyn y Javier Pérez-Dolset, el cual, por cierto, ya es un viejo conocido de esta casa durante la investigación que destapamos en la etapa de las cloacas de Villarejo en el Ministerio del Interior de Fernández Díaz y M. Rajoy. ¿Acaso Díez tiene información comprometida de sus jefes y/o compañeros y no conviene cabrearla mucho o solo va por la vida haciendo que tiene?
Con estos mimbres -confusos, enrevesados, oscuros, cutres e indignantes-, ahora mismo sólo cabe preguntarse si el PSOE se cree que a la opinión pública decente le basta con la explicación del tipo "esa señora de la que usted me habla" sobre Leire Díez o si su intención es la de llegar hasta el fondo de este asunto, con cloacas en la Guardia Civil o no, que esa es otra historia, si la hubiera, y todas son compatibles, por desgracia. Experiencia tenemos demasiada y explicaciones, siempre, muy pocas.
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