Opinión
EEUU ataca Irán: una nueva guerra ilegal

Profesora de Ciencia Política y Estudios Europeos en la UCM.
-Actualizado a
"La única vía de protección de la seguridad está a estas horas cada vez más ligada a la tenencia de armas nucleares". Esta es la primera conclusión a la que muchos actores internacionales se acogerán para incrementar la carrera de armamento, donde solo el arma nuclear puede garantizar la seguridad. La gran paradoja es la siguiente. Si Irán hubiera tenido armamento nuclear, jamás hubiera sido atacado. Al contrario que otro tipo de armamento, el nuclear está hecho para su exhibición, una exhibición que es la que genera la disuasión. Así, de haber tenido armas nucleares, Irán las hubiera mostrado y no escondido. Además, tanto desde la CIA como desde el Organismo Internacional de la Energía Atómica se informaba de la inexistencia de indicios de la posesión por parte de Teherán de armamento nuclear. Y aunque nunca nadie puede estar seguro de nada en los tiempos que corren, lo cierto es que este ataque no parece estar simplemente motivado por la cuestión del armamento nuclear.
Los ataques unilaterales lanzados contra las instalaciones de enriquecimiento de uranio iraníes se suman a los ataques no provocados por parte de Israel durante los últimos días. En ambos casos tenemos un ataque preventivo que apuntala de manera contundente el fin del orden internacional multilateral surgido de la Segunda Guerra Mundial que comenzó con la invasión rusa de Ucrania, y prosiguió con el genocidio (que no guerra o conflicto) que en estos momentos se continúa produciendo en la Franja de Gaza. Tanto en el caso de Rusia como en el de Israel se ha apelado al riesgo de seguridad nacional como activador de los ataques lanzados contra Estados soberanos. Ese principio se consolida, por tanto, como uno de los ejes con los que se construye el nuevo orden internacional sobre las ruinas del orden internacional multilateral. Segunda conclusión: se consolida así la vía de la fuerza militar como mecanismo de acceso a recursos y como potencial solución de conflictos políticos.
En esta ocasión, al contrario que durante la invasión lanzada contra Irak en 2003, hay dos cuestiones que se están pasando por alto, pero que son esenciales para entender cómo los acontecimientos de las últimas horas suponen un punto y aparte de todo lo que conocemos. Y estas tienen que ver con la vulneración flagrante no ya del Derecho Internacional, que también, sino que la vulneración de los procedimientos formales establecidos en el marco de las democracias son los que marcan el principio del fin de estas. Si en 2003 se contó con el mandato del Congreso y del Senado norteamericano y con una puesta en escena de la narrativa que justificaba los ataques por la existencia de armas de destrucción masiva en Irak ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en esta ocasión ni el uno ni el otro se han tenido en cuenta. Los puentes del procedimiento democrático se han roto.
Y a eso le añadimos las vulneraciones del Derecho Internacional como los ataques preventivos o el artículo 56 del Protocolo Adicional de las Convenciones de Ginebra que prohíbe los ataques contra instalaciones nucleares, sumado a lo que ya se venía incumpliendo como el cumplimiento del Dictamen de la Corte Internacional de Justicia de julio de 2024 donde se solicita que los países deben aplicar la medidas que impidan "relaciones comerciales y de inversión" que permitan reforzar y mantener la ocupación israelí de Gaza o las múltiples resoluciones de NNUU también incumplidas por Israel. Tercera conclusión: la dirección que se está tomando es la de un mundo menos liberal y que apunta hacia un claro cambio del modelo de gobernanza internacional.
Esta guerra en Oriente Medio lanzada por EEUU e Israel es el marco perfecto con el que acudir a la próxima cumbre de la OTAN que tendrá lugar en La Haya la próxima semana. En ella los países europeos volverán a quedar retratados con su subordinación a Washington. Porque ¿cómo podrían negarse a los incrementos del gasto militar propuestos por Trump si cada vez estamos en un mundo más inestable? Curioso que, desde el eje europeo, con alguna excepción, se esté dispuesto a comprar ese marco justamente a aquel que incendia e incumple el marco legal establecido. El argumento es el que ya se lee y escucha en distintos medios de comunicación donde Irán es, por supuesto, el actor desestabilizador de la región. Argumentos que mezclan de manera perversa la posición geopolítica iraní con el régimen de los ayatolás y donde se ignora que aquí los únicos que han atacado a un Estado soberano son los israelíes y los EEUU incumpliendo el derecho internacional, y que además son solo ellos los que tienen las armas nucleares. Presten atención porque este argumento lo leerán y escucharán de manera repetida durante los próximos días.
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