Opinión
Entre hacer caja y seguir en solitario
Por Vicente Clavero
El fuego graneado con que fue acogido su conato de asalto a Iberdrola ha enfriado, según parece, el interés de EdF por la eléctrica española. Los franceses no debían de estar al tanto de cómo se las gasta IGNACIO SÁNCHEZ GALÁN y se han estrellado contra su férrea determinación de impedir por todos los medios que le birlaran la compañía. Al final, PIERRE GARDONNAIX, desconcertado por la virulenta reacción del presidente de Iberdrola, no ha tenido más remedio que hacer de la necesidad virtud. Anunció que EdF nunca entraría allí donde no fuera bien recibida y, por lo visto hasta ahora, da la impresión de que piensa cumplir su palabra.
Ni Gardonneix ni su caballo de Troya en Iberdrola, ACS, la constructora de FLORENTINO PÉREZ, los ALBERTOS y la familia MARCH, han vuelto a dar señales de vida desde hace semanas. Si ese silencio parecía responder al compás de espera que se habían dado hasta ver qué deparaban las urnas el 9-M, transcurridos más de dos meses desde las elecciones no es fácil entender por qué siguen aguardando. Salvo, claro está, que hayan comprendido que su objetivo es hoy por hoy inalcanzable o que alguien, desde los aledaños del Gobierno, les haya recomendado aplazarlo hasta que las condiciones sean más propicias.
ACS, además, no tiene nada que perder, pues cualquier movimiento eléctrico, aunque excluya a sus aliados franceses, probablemente acabará beneficiándola. Unión Fenosa, de la que es principal accionista, puede participar en algún matrimonio de conveniencia (quizás con Gas Natural o incluso con Iberdrola) y, si no lo hace, siempre cabe la posibilidad de que le ofrezcan a buen precio los activos concurrentes de otras eventuales fusiones.
No obstante, la reordenación del sector quizás tenga que esperar algún tiempo, porque las relaciones entre las compañías continúan en carne viva por culpa de las derivaciones del cambio de propiedad de Endesa y de la batalla en torno a Iberdrola. Los mayores accionistas de esta última (BBK, Bancaja, Unicaja, JOSÉ LUIS ARREGUI, NICOLÁS OSUNA, JAVIER SÁNCHEZ RAMADE…) son de la opinión de que, según están las cosas, es mejor seguir adelante solos que mal acompañados. Aunque siempre puede llegar alguien con el suficiente dinero (100.000 millones, dijo en su momento Sánchez Galán) como para hacerlos cambiar de parecer.