Opinión
Celebración anticipada
Por Javier Vizcaíno
Crece la melopea pre-triunfal al fondo a la derechísima. Desinhibida por las lisérgicas rancias esencias, La Gaceta planta en su primera un chapucero fotomontaje del peñón de los peñones y se avía tal que así: “Júbilo en Andorra y Gibraltar por las 'Ideas de Verdad' de Rubalcaba. Por eso van a quitar las figuritas de San Pancracio con las que los comercios creen atraer a la clientela. En su lugar van a poner unos ‘caganers’ de Rubalcaba. Algunos aseguran que la ramita de perejil que tradicionalmente acompaña a la imagen dará paso a una pluma de faisán”. El Jueves debería quejarse por la competencia desleal.
En Libertad Digital, fiel a su carácter, el filosofero tristón Agapito Maestre la ha agarrado llorona. “La coyuntura es trágica. No se ve por ningún sitio de dónde pueden salir las fuerzas que lleven a este país a reinventarse”, arranca un gorigori que remata así: “Estas elecciones van más allá del mantenimiento más o menos precario del llamado Estado del bienestar. Nos jugamos la posibilidad de que un gobierno con fuerza sea capaz de plantarle cara a quienes quieren sacrificar definitivamente a España como Estado nacional”. ¡Epa!
España rota, y van...
Desde El Mundo, Federico Jiménez Losantos se suma a la comitiva fúnebre con el enésimo autoplagio: “Los ocho años de zapaterismo se saldan con la debacle nacional, la ruina del Estado, el paro por las nubes, la Justicia por los suelos y la ETA más fuerte que nunca, gracias al PSOE y sus juecefiscales automáticos. La nación, declarada 'discutible' por el propio Zetapé, está indiscutiblemente rota”. César Vidal, monaguillo vitalicio del turolense, que anda de un meapilas preocupante, sentencia en La Razón: “Si salimos con bien de ésta es para que hasta el ateo más recalcitrante reconozca la existencia de Dios”.
Presto, sale a la palestra el minieditorialista del diario de la mancheta azul a hacerse cruces por el daño que viene procurando a las criaturas ese ateísmo gobernante ya por poco tiempo: “El 93% de las escuelas públicas ofrecen cursos sobre la sexualidad o el VIH. Un disparate. No ya sólo por la tendencia de la izquierda a trivializar y relativizar la sexualidad, sino por atropellar el derecho constitucional de los padres a elegir la educación de sus hijos”. Menos mal que Mariano, tras su gran victoria, volverá a restaurar lo de la semillita que deja papá en la tripita de mamá.